<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435</id><updated>2012-02-13T05:57:34.432-08:00</updated><title type='text'>CENTRO DE ESTUDIOS JUAN JOSÉ HERNÁNDEZ ARREGUI (C.E.H.A)</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>210</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-3589519494276928845</id><published>2012-02-13T05:56:00.000-08:00</published><updated>2012-02-13T05:56:28.607-08:00</updated><title type='text'>Malvinas: una amputación no asumida</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por Jorge Rachid&lt;/strong&gt; &lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-_lS-0W4mxhg/TzkVv9Kl7YI/AAAAAAAAAyI/ADAI-AgK1WU/s1600/untitled.bmp" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" sda="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-_lS-0W4mxhg/TzkVv9Kl7YI/AAAAAAAAAyI/ADAI-AgK1WU/s1600/untitled.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si alguien pregunta en la calle a cualquier argentino que haría esa persona en caso de ser el país invadido por un ejército extranjero y la Nación colonizada, seguro que la mayoría expresaría su rechazo y una alta proporción estaría dispuesto a luchar por la Patria, para expulsar al invasor. Debemos preguntarnos entonces por qué si el país sufre desde hace casi 180 años una ocupación colonial en manos del Reino Unido de Gran Bretaña, mientras nuestra respuesta cotidiana al planteo tiene, en el mejor de los casos, algún grado de tibieza, de racionalidad especulativa, de medir relaciones internacionales, de observar el flujo de capitales, mirar el resto de los países, buscar equilibrios antes que expresar con toda la fuerza y firmeza el rechazo visceral al colonialismo, la prepotencia, el uso de la violencia que han aplicado sobre nosotros como pueblo soberano, en un delito internacional como es la ocupación armada, que se prolonga en el tiempo, es decir sigue desarrollándose en cada instante, con una fuerza militar operativa ofensiva , para ser aún mas preciso, sería un delito actual pasible de ser juzgado hoy, ante la llamada Corte Internacional de La Haya.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin dudas esa ocupación territorial, producto de la necesidad del Imperio en ese momento, 1833 de controlar el Atlántico Sur, encadenado como bien lo explica el profesor Fernando Del Corro, con las posesiones de Gibraltar, la isla Asención, mas tarde la Ciudad del Cabo, la isla Santa Helena y parte de las islas caribeñas, en un diseño imperial que se sumó, desde lo militar, a la ocupación y saqueo financiero y cultural de América Latina, produciendo desde la llamada Balcanización o sea la fragmentación de los pueblos y los espacios geográficos en múltiples países, gracias a una inteligente diplomacia, cargada de dinero para corromper gobernantes, endeudar a los pueblos, producir guerras fraticidas como la de la Triple Infamia sobre Paraguay, dominando desde la política hasta la moneda, en estos territorios latinoamericanos, durante casi un siglo. Pero esa historia ha sido al menos acotada en los términos mas feroces del colonialismo de los siglos XlX y XX, sin embargo el tema Malvinas sigue ahí congelado, como si el tiempo se hubiese detenido y la conciencia nacional arrumbado frente a la humillación nacional que significa la presencia colonial en nuestras tierras. O será acaso que nuestra memoria histórica ha sido colonizada por un relato anglófilo, determinante sin dudas de una concepción eurocentrista de la mirada internacional, apuntalada en las currículas escolares de estudios en generaciones de argentinos. Es la historia contada por los que escribieron las humillaciones de nuestra soberanía tanto económica como militar, como victorias nacionales. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde los créditos de la Barhing Brodhers en la gestión Rivadavia. El mismo que le dio la espalda a la gesta libertadora del Gral. San Martín, desconociendo a su ejército, sin embargo relatado en la historia oficial, como el primer presidente y modelo de estadista. Quienes no dudaron en subirse a los barcos de la armada franco-inglesa en Obligado para garantizar el libre comercio a los piratas de los mares, eran argentinos que no dudaron en aliarse con Inglaterra para su lucha intestina contra Rosas, cuando las Malvinas ya habían sido ocupadas. Los mismos que convocaron al ejército brasileño para la batalla de Caseros, preludio sin dudas de la telaraña fina tejida por el Reino Unido para librar luego, con ejércitos casi mercenarios de sus intereses, la Guerra de la Triple Infamia contra el pueblo hermano del Paraguay. Mientras nuestros “próceres” hacían los deberes imperiales, las Malvinas seguían ocupadas. Así no nos debe sorprender que los ingleses hayan encontrado en las clases dirigentes argentinas de entonces, sus mejores armas para consolidar su presencia pirata en nuestras islas. Los mismos que escribieron esa historia sesgada que ocultó a nuestros patriotas desde Artigas a Felipe Varela, desde el gobernador Vernet al Gaucho Rivero, como después intentaron ocultar y victimizar a nuestros héroes de Malvinas como forma de enterrar su gesta gloriosa a la hora de entregar su vida por la Patria. La desmalvinización, el ocultamiento, la tergiversación de la reinvindicación nacional como política, por la circunstancia histórica de una dictadura genocida, como si lo uno anulase lo importante que demostró ese hecho hace 30 años, que la conciencia colectiva del pueblo guarda en lo mas profundo, que es la necesaria recuperación de nuestras hermanas perdidas, como forma de recuperar integridad territorial, como hoy estamos construyendo la unidad latinoamericana como forma de reparación al siglo XlX, de fragmentación y colonización geográfica y económica impuesta por el Imperio Inglés. Ese Imperio que hoy intenta pasar desapercibido, como gendarme de la potencia dominante hegemónica como es EEUU, sigue teniendo una presencia mundial con trece colonias en la actualidad y la construcción del Commonnwheald, cuyo término significa “riqueza común”, comunidad de naciones asociadas al reino inglés, que suman al día de hoy 57 naciones mas 13 colonias. Con esa base desconocida por la mayoría de los pueblos además su presencia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con derecho a veto, le ha permitido desconocer desde siempre las resoluciones del pleno de naciones, votadas masivamente en la Asamblea de la ONU, de negociar con nuestro país el tema de la soberanía de las islas Malvinas. Es el mismo reino que habla de paz y democracia en el mundo y sigue ejerciendo por la fuerza una ocupación a miles de millas de su territorio, con una fuerza desplegada de tipo ofensivo, no defensivo como aduce, con capacidad de despliegue sobre el resto del territorio nacional argentino, con capacidad nuclear disuasoria, que garantiza la continuidad de su presencia depredatorias en los mares territoriales argentinos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay quienes creen que los reclamos actuales que el Gobierno Nacional realiza son simplemente tácticos, pese a que han convocado a la mas importante demostración de de solidaridad latinoamericana desde el conflicto de 1982, al impedir los países del Mercosur la utilización de puertos nacionales a los buques con bandera pirata malvinense, en una reivindicación común del espacio territorial americano frente a las agresiones imperiales. Agresión que es vivida hoy como una forma de depredación de los recursos naturales del mar austral, desde el petróleo herramienta estratégica hoy hasta los recursos ictícolas de la pesca selectiva que degrada la fauna eliminando millones de peces, léase proteínas para el mundo, en cada campaña de buques factoría que operan con impunidad y patente de corso inglés. Podemos pensar entonces, como nos alertaba el Gral. Perón en su mensaje del primero de mayo de 1974 titulado Modelo Argentino Para un Proyecto Nacional, que la batalla del futuro a librar por los pueblos libres, era la defensa de los recursos naturales en especial lo no renovables y en particular el agua dulce, ya caracterizado como el eje del próximo siglo para la humanidad y nos decía ese viejo sabio que los imperios vendrían por ello, con la dominación y con la fuerza de ser necesario. Ese es el fundamento inglés de su presencia en Malvinas, base de operaciones de su despliegue futuro con los mismos colmillos de antaño, como en 1833, en especial en éste año de discusión del Tratado Antártico a nivel internacional, donde pretende exhibir derechos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otro lado quienes creen en la inutilidad del reclamo, desconocen que el Reino Unido ha debido negociar otros enclaves coloniales frente a situaciones geopolíticas desfavorables como el Estrecho de Gibraltar con España, otra potencia colonial con Ceuta y Melilla en África, hasta Hong Kong con China cediendo décadas de dominación, como antes tuvo que hacerlo, no sin antes crear condiciones favorables a sus intereses con los territorios coloniales del medio oriente y Asia. O sea que la búsqueda permanente de aliados estratégicos, los reclamos en todos los foros internacionales que se presenten y los atajos necesarios para “obligar” a los ingleses a negociar debe ser apoyada por el conjunto del pueblo argentino, independientemente de su adscripción política, cercana o lejana al gobierno, evitando el carancheo perverso realizado con los combatientes de la guerra del 82.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La excusa inglesa de los kelpers como pueblo soberano no resiste el menor análisis ya que la ocupación con población trasplantada no genera soberanía popular de autodeterminación, menos aún que planteen como una agresión aquellas medidas destinadas a doblegar la actitud soberbia de su negativa a negociar. Esas medidas desde prohibir los vuelos hasta cerrar los puertos son solo algunas de las medidas que pueden ser tomadas en una escalada destinada a recuperar las islas, que necesariamente afectarán los intereses ingleses en nuestro país y en Latinoamérica como así también la vida diaria de los pobladores de Malvinas hasta hoy privilegiados por la situación colonial, con el mayor ingreso per cápita del mundo, por los subsidios y recursos aportados desde la metrópoli y las regalías originadas en la explotación depredatorias de nuestros mares. Esos habitantes no son un pueblo, son parte de las fuerzas de ocupación sin uniforme, cumpliendo un rol colonial y sin derechos soberanos. Los argentinos tenemos nuestra cuota de responsabilidad en la continuidad de la colonización malvinense al no haber incorporado como una demanda continua, permanente en nuestro conciente colectivo como pueblo la necesidad de reparar la amputación sufrida antaño. Hemos tenido relatores aliados a la colonización, historiadores que aún hoy siguen planteando subliminarmente su dejo de desazón por haber combatido en las invasiones inglesas como pueblo, de haber librado las gestas de Obligado, el Quebracho y otras batallas memorables, de haber mantenido la neutralidad en ambos conflictos mundiales intercapitalistas, en defensa de intereses imperiales de cualquier signo y por supuesto de haber ocupado en el 82, que sin dudas atrasó cualquier negociación pero constituyó una gesta nacional, identitaria con la cuota de sacrificio y heroísmo que nos llena de orgullo como pueblo, mas allá de las especulaciones de quienes la decidieron para ocultar sus crímenes en el marco de la dictadura militar. Esa gesta permitió corroborar que la conciencia nacional tiene incorporada a Malvinas como un hecho colonial a reparar mas temprano que tarde, debe volver a ser parte de la integridad territorial de nuestro país.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-3589519494276928845?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/3589519494276928845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/02/malvinas-una-amputacion-no-asumida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3589519494276928845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3589519494276928845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/02/malvinas-una-amputacion-no-asumida.html' title='Malvinas: una amputación no asumida'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-_lS-0W4mxhg/TzkVv9Kl7YI/AAAAAAAAAyI/ADAI-AgK1WU/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-5859289716525393833</id><published>2012-02-13T05:33:00.001-08:00</published><updated>2012-02-13T05:33:44.905-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;El Movimiento de Unidad Popular, integrante de la Corriente de Liberación e Integración Nacional invita al FORO PARA PROFUNDIZAR EL PROYECTO NACIONAL en el que se abordará el significado histórico de la Constitución Nacional de 1949 y la necesidad de una nueva Constitución que institucionalice las transformaciones en marcha.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-vqow1j31EnM/TzkQuRaFw0I/AAAAAAAAAyA/5821fBNtcAo/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" sda="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-vqow1j31EnM/TzkQuRaFw0I/AAAAAAAAAyA/5821fBNtcAo/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PANELISTAS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;FEDERICO MARTELLI&lt;/strong&gt; (Director de Comunicación del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Referente del Movimiento de Unidad Popular - KOLINA)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;ARITZ RECALDE &lt;/strong&gt;(Licenciado en Sociología en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FACUNDO CHÁVEZ&lt;/strong&gt; (Asociación de Taxistas de La Plata)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;MARTES 14 DE FEBRERO. 18:30 HS.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;CENTRO DE ESTUDIOS NÉSTOR KIRCHNER&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;CALLE 7 N° 183 entre 35 y 36 - La Plata&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-5859289716525393833?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/5859289716525393833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/02/el-movimiento-de-unidad-popular.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5859289716525393833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5859289716525393833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/02/el-movimiento-de-unidad-popular.html' title=''/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-vqow1j31EnM/TzkQuRaFw0I/AAAAAAAAAyA/5821fBNtcAo/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-7344275870681048220</id><published>2012-02-13T05:27:00.000-08:00</published><updated>2012-02-13T05:27:00.147-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-pU7GKGy_1C4/TzkPhSIUxHI/AAAAAAAAAx4/Q-Yv7w5ULF8/s1600/image001.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" sda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-pU7GKGy_1C4/TzkPhSIUxHI/AAAAAAAAAx4/Q-Yv7w5ULF8/s1600/image001.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-7344275870681048220?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/7344275870681048220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/02/blog-post.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7344275870681048220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7344275870681048220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/02/blog-post.html' title=''/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-pU7GKGy_1C4/TzkPhSIUxHI/AAAAAAAAAx4/Q-Yv7w5ULF8/s72-c/image001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-745108633529949086</id><published>2012-01-31T06:59:00.000-08:00</published><updated>2012-01-31T06:59:13.387-08:00</updated><title type='text'>Pensó y dijo lo que pensó. Actualidad de Mordisquito: El rostro oculto de Enrique Santos Discépolo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Fr995DyeOP0/Tyf8_38dVsI/AAAAAAAAAxw/tAoV4qBa4B8/s1600/untitled.bmp" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" sda="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-Fr995DyeOP0/Tyf8_38dVsI/AAAAAAAAAxw/tAoV4qBa4B8/s1600/untitled.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;por &lt;strong&gt;Juan Godoy&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Gracias al voto femenino y a Mordisquito, ganamos las elecciones"&lt;/em&gt; (Juan Domingo Perón, 1951)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Introducción&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Arturo Jauretche apunta en mayo del ’67, que luego de leer un libro del joven Norberto Galasso sobre Enrique Santos Discépolo, había prestado atención a que Galasso sostiene que se ha escamoteado, ocultado una faceta de la producción de Discépolo, aquella alegre, que apoya al peronismo y se ha resaltado la más amarga, escéptica, de los años ‘30’s (no por ello menos importante). En esos días comenta Jauretche, que fue a ver una intervención en el teatro de parte de Julián Centeya, y dio cuenta que éste ocultaba al Discépolo de “mordisquito”. Jauretche cuenta con sorpresa y decepción, cómo un poeta de ese submundo social cae en las mismas trapisondas de la superestructura dominante, así le dice a Centeya: &lt;em&gt;“¿Pero vos Centeya?, ¿vos también te complicás? No me digas que sos gorila… Por favor. No me digas que estás entongado con los que hacen la historia a medias (…) ¿vos también has entrado, Julián Centeya, y te has puesto del lado de la yuta de la SADE, de La Nación que odia al Discépolo de mordisquito?”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2007; 75-76) Lo que denuncia Jauretche, de lo que es víctima Centeya, es la superestructura cultural que se revela fundamental en los países en condición semicolonial para, a través de la colonización pedagógica, asegurar la dominación. (Ramos, 1961)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En las próximas líneas procuraremos poner de relevancia al Discépolo oculto por la mayoría de sus biógrafos, y la mayoría de los abordajes acerca de su figura, ¡no sea cuestión que Don Arturo piense que nosotros también andamos con la yuta del aparato de azonzamiento! Así nos centraremos en la figura de “mordisquito”, procuraremos demostrar, con varias citas (que quizás puedan abundar, pero nuestra intención también es hacer hablar nuevamente a “mordisquito”) el por qué de la rabia y odio contra esa arista del autor de “Yira, yira”, al mismo tiempo que demostrar la actualidad (en relación al proceso político-económico-cultural abierto en mayo de 2003) de las ideas vertidas por éste. Vea usted, haga la prueba, cuando lea las líneas de mordisquito, piense que se las esta diciendo hoy, no a principios de los 50’s, y verá que da lo mismo, los personajes, los rostros cambian, pero defienden los mismos intereses.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Discépolo nace en 1901, en el momento en que imperaba lo que Yrigoyen denominara como “el Régimen”, donde el imperialismo comienza a penetrar profundamente con sus garras la realidad nacional. Con tan solo 9 años, en la Argentina del Centenario que tiraba manteca al techo en sus viajes por Europa, y dilapidaba la Renta Agraria Diferencial en palacetes y demás lujos, mientras que los paisanos pasaban grandes penurias, iba a quedar huérfano (su padre ya había fallecido 4 años antes). Al tiempo se iría a vivir, luego de un pasaje por la casa de sus tíos, con Armando, su hermano. Prolífico y polifacético Enrique se iba a dedicar en su vida a escribir obras de teatro, a actuar en cine, a escribir tangos, etc. Iba a inmortalizar el espíritu de la denominada por José Luis Torres como década infame con tangos como “Cambalache”, “Yira, yira”, “Qué vachaché”, “¿Qué sapa señor?”, etc. Pero, como dijimos, aquí pondremos nuestra atención en el Discépolo de mordisquito. Por lo cual diremos que el autor de “Cambalache”, había conocido a Juan Domingo Perón en Chile, y a partir de ese momento va a ir construyendo una relación amistosa con el líder de los trabajadores, al mismo tiempo que con Evita. La relación con ambos es tan estrecha que varias veces pasará con ellos Año Nuevo y Navidad. Enrique se sumaría al proceso en marcha, pues &lt;em&gt;“le basta observar esa alegría de los trabajadores que inundan la ciudad, para tomar partido junto a ellos. La jubilosa confianza de esa multitud que parece querer beberse de un solo golpe todo aquello que la vida le negó años y años, es suficiente para que Discépolo abandone la vereda indecisa y se sume con entusiasmo a la caravana en marcha.”&lt;/em&gt; (Galasso, 1995; 149)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El rostro oculto. Actualidad de “mordisquito”&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Discépolo, hasta el momento del advenimiento del peronismo, no había participado activamente en el campo político propiamente dicho. Pero, como parte de la campaña electoral para las elecciones presidenciales del 11 de noviembre de 1951, el peronismo había ideado una serie de intervenciones radiales, bajo el nombre de “Pienso y digo lo que pienso”, que salían todos los días a las 20.35 hs. En éstas, participaban personajes de la cultura como Tita Merello, Lola Membrives, Luis Sandrini, Pierina Dealessi, Juan José Míguez, entre otros. El programa no tenía gran repercusión, pasaba audición tras audición con personajes que leían su libreto. Así, Raúl Alejandro Apold decide convocar a Discépolo para una de esas intervenciones radiales, a lo que éste último acepta, y luego de ver los libretos, arregla con los productores para reformarlos, y así comienza su participación en el ciclo. Así, como decíamos, nuestro autor &lt;em&gt;“se lanza de lleno a la liza política en 1951 jugando todo su prestigio e incluso su vida misma, al adherir con militante fervor a la causa de la Revolución Nacional. Es el “mordisquito” que no le perdonarán nunca (…) el que percibe la tremenda angustia popular de los años treinta y la recrea en sus tangos es el mismo que, impactado por la alegría de las multitudes después del año 45, se suma al combate a través de sus charlas de 1951 exultante de entusiasmo ante una política de liberación económica y justicia social.”&lt;/em&gt; (Discépolo, 1981; 9) Durante el peronismo no realizará tangos tristes, dolidos, etc., basta con escuchar la melodía de los primeros compases de “El Choclo” para dar cuenta del cambio de actitud de nuestro autor en relación al cambio en la realidad social que está viviendo la Argentina, de la cual Discépolo es parte, &lt;em&gt;“hay una relación muy estrecha entre lo que Discépolo compone y la situación que vive el país”.(&lt;/em&gt;Galasso, 2004, 12) No es de extrañar que el protagonista de la película “El Hincha” se juegue por sus ideas, por lo que cree mejor para las mayorías populares, desde las cuales va a desarrollar toda su tarea, pues él sostiene que &lt;em&gt;“negar que he deseado ser querido, sería una impostura. Lo he soñado, lo he padecido y lo sufro con agrado. Siempre he deseado que me quisieran, aunque esta aspiración no conduzca jamás a buenos resultados comerciales, ni traiga aparejada jamás una libreta de cheques”.&lt;/em&gt; (Discépolo, 1981, 14) De esta forma, el 11 de julio se iba a escuchar por radio la primera participación de Discépolo en el ciclo radial. Nuestro autor, va a rescatar en sus charlas los hechos concretos del peronismo, los va a comparar con la situación del pasado argentino. Va a “bucear” en el sentido común (como el mejor de los sentidos) que, como establece Jauretche (Jauretche, 2005), tenemos bajo nuestra formación cultural, y nos desvincula de la realidad, es un ejercicio de descolonización pedagógica, de búsqueda de zonceras diseminadas en la realidad nacional. Ya desde esta primera charla iba a realizar severas críticas a los gobiernos que le habían negado sistemáticamente al pueblo mejores condiciones de vida, a compararlo con el gobierno popular en marcha, y a criticar a los agoreros de siempre, así: &lt;em&gt;“nos tuvieron acostumbrados, durante tanto tiempo, a prometernos la chancha, los veinte, el rango, el organito y la pata de goma sin darnos siquiera la mitad de los veinte que, lógicamente, ya no creíamos más nada (…) lo que ellos nos prometieron ayer sin dárnoslo, se cumple hoy: llega un gobierno que toma las promesas en serio y las realiza. Pero mientras se construye, vos seguís amenazando con:”el año que viene me la vas a decir”. ¿Y qué te tengo que decir?. ¿Qué el año que viene vas a estar mejor?”&lt;/em&gt;.(Discépolo, 2009; 22) Y en otro dirá: &lt;em&gt;“¿Por qué hablás si no sabés? ¿De dónde sacaste esa noticia que echás a rodar desaprensivamente, sin pensar en lo irresponsable que sos y en el daño que podés hacer? Estamos viviendo el tecnicolor de los días gloriosos y vos me lo querés cambiar por el rollo en negativo del pesimismo, el chisme, la suspicacia y la depresión (…) usás los rumores (…) ¡la que se va a armar!”&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 29)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el próximo diálogo va a poner en consideración a los sectores egoístas de la nación, que siempre andan buscándole la “quinta pata al gato”, buscando nimiedades para la crítica fácil, superficial, comparando estas actitudes con la importancia del proceso en marcha, las nacionalizaciones realizadas, de esta manera sostiene que &lt;em&gt;“resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Sobre todo lo chiquito (…) y te encontraste con que te hacían el regalo de una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado. ¡Pero con el sobretodo te quedaste! (…) Y protestás. ¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán! Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta. ¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido, pero ahora me planteas un problema de Estado porque no hay té de Ceilán. Claro, ahora la flota es tuya, ahora los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos, ahora el gas es tuyo, pero…,¡no hay té de Ceilán!”.&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 23)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En otro va a poner en consideración la dignificación del trabajador en el peronismo, por lo que critica a los que sostienen que: &lt;em&gt;“ahora uno ahora uno llama a un electricista y, para colocar un enchufe miserable, te cobra quince pesos. ¡Yo no sé adónde vamos a parar!» A ningún lado. ¿Por qué? Si ahí está tu error. Es que ese enchufe miserable, como era miserable la situación de ese electricista, ya no lo son. No hay nada miserable ya. Todo ha adquirido dignidad (…) hay algo que no se puede negar: la evidencia.” &lt;/em&gt;(Discépolo, 2009; 25-27)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Resaltará asimismo la relación con la situación de la Argentina de antes del peronismo y la de durante: &lt;em&gt;“Yo no te pido que inventes una escuela filosófica o que leas a Einstein y te vayas a dormir con el teorema puesto. Yo te pido que abandones tu posición de terco y pienses… pienses en lo que estaba pasando y en lo que pasa ahora. Tenías una patria como una rosa, pero esa rosa no perfumaba tu vida sino que se estaba deshojando en el ojal de los otros. Ahora la solapa de tus enemigos está vacía y la rosa es tuya, ¡pero vos seguís como enquistado en una terquedad sin belleza y sin sentido! Aquello que antes te robaban y te negaban ahora es tuyo, ¡todo!”&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 33)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la novena audición radial Discépolo va a inventar un personaje: “mordisquito”, el prototipo del opositor. Acerca del nombre que elige para su interlocutor en los diálogos radiales, puede relacionarse con lo que años atrás, en 1947, diría &lt;em&gt;“los hombres se dividen en dos grandes grupos: los que muerden y los que se dejan morder”&lt;/em&gt; (Discépolo, 1981; 16), y él nos dice que &lt;em&gt;“más de una vez hubiera querido ser malo, de estafado perpetuo pasar a estafador, de hombre mordido a hombre que muerde. Pero nunca pude hacerlo”.&lt;/em&gt; (Discépolo, 1981; 15). También se puede hallar ligado a la idea del &lt;em&gt;“prototipo del opositor recalcitrante que nada ve, ni nada quiere aceptar y que muerde incesantemente al gobierno con su rumor chiquito, con su calumnia barata, con su crítica enana”&lt;/em&gt;(Galasso, 1995, 165). Ahora en los diálogos le va a hablar a él, en esta ocasión acerca de la idea del “acomodo” que siempre se echa a rodar en relación a los gobiernos nacionales y populares: &lt;em&gt;“Para vos todos los que comprenden que el país transita un destino de bienestar y de justicia están acomodados. ¿Y sabés una cosa? ¡Sí! Tenés razón (…)Desde los pibes, para quienes se viene construyendo una escuela por día, para quienes se han organizado campeonatos deportivos (…)también están acomodados los muchachos, aquellos que antes vendían diarios, que tienen ahora cientos de escuelas de enseñanza técnico profesional y enseñanza universitaria gratuita. Y también se acomodaron los obreros, los laburantes de nuestra sufrida carga y la clase baja de tu irreflexiva soberbia, que aumentaron al triple sus jornales y lograron la dignificación del trabajo. (…)Se acomodó la salud y el bienestar general (…) pero a mí, a mí no me vas a contar que no entraste en el beneficio de esta generala servida.”&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 37-38) También Discépolo llama la atención acerca de una cuestión que siempre aparece en los procesos económicos de crecimiento, a saber, la inflación, aquí Discepolín es didáctico con su interlocutor: &lt;em&gt;“Te oigo decir, por ejemplo: “¡Eh, ya no se puede comprar nada. Todo aumenta. Todo sube! ¡No sé a dónde iremos a parar!” Y tu frase tiene la apariencia de una sentencia (…) Pero hacéme un favor, ¿querés? Agarrá un lápiz y un papel. Te quiero hablar con cifras para no hacerla larga. Tenés razón. Sí, el costo de la vida aumentó un 113% con relación a 1946. Pero, ¿sabés en cuánto aumentaron los salarios obreros? En un 172,8%. Y bueno, hacé la cuenta.”&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 45) También comenta en relación a los porteños y su “porteño-centrismo”, a la vez que pone de relevancia las quejas de los sectores medios y acomodados a que otros sectores sociales accedan a mejores condiciones de vida, “ocupen” sus espacios: &lt;em&gt;“La geografía de tus sentimientos terminaba en la avenida General Paz (…) ¿sabés lo que decís ahora?: “¡Ah, en Buenos Aires ya no se puede comer! Vas a cualquier restaurante y no hay mesa. Están repletos. Tenés que esperar turno. ¡Hasta para comer hay que hacer cola!”&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 47)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No va a dejar de resaltar el papel de la dignificación de la mujer en el nuevo proceso, en relación a la desigualdad salarial con los hombres que iba emparejándose: &lt;em&gt;“Muchos que subieron hasta la fortuna utilizando como peldaños el lomo de mil muchachas explotadas. (…) Dignificando a la mujer, de rebote mejoramos la dignidad de los hombres, porque no me digas que el respeto hacia la mujer querida —que es tu madre, tu novia o tu esposa— no es respeto que se te ofrece a vos también. ¿Verdad que sí?”&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 54)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Resalta la nacionalización de sectores estratégicos de la economía, fundamental para la independencia económica, la soberanía política y la justicia social, así:&lt;em&gt;“El fruto irá primero a tu mesa y luego entrará en los ferrocarriles —¡tuyos!— y se detendrá en el hermoso puerto de los barcos —¡tuyos!”&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 60)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Volverá a cargar contra los agoreros, los que siempre buscan el lado malo, tienen una mirada superficial: &lt;em&gt;“Dejáme que te cuente, Mordisquito, porque esto le pasó a Pepe —un amigo— y Pepe se parece mucho a vos. Fuimos él y yo al circo y empezó el número de un equilibrista. ¡Descomunal el equilibrista! Se subía a una escalera parada de punta y al llegar allá arriba ponía un banquito, sobre el banquito un tarro de yerba, después del tarro un asiento de bicicleta, ¡también haciendo equilibrio el asiento! Y allí se sentaba él, y mientras la escalera daba vueltas sobre sí misma este bárbaro hacía juegos malabares con tres botellas en las manos, con los dos pies tocaba el arpa, ¡y, claro, todos aplaudíamos como locos! ¡Figuráte! ¡Un número estupendo! Pero Pepe movió la cabeza como la movés vos, desdeñando, ¿y sabés qué dijo?: “Sí, bueno, ¡pero el arpa no la toca bien!”&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 87)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Discépolo hablaría al pueblo durante treinta y siete noches, luego, pedido de la audiencia retomaría las audiciones por tres noches más, ya cerca de las elecciones dirá acerca de los candidatos de la lista opositora al peronismo: &lt;em&gt;“Sos el pasado que quiere volver por amor propio, sólo por amor propio (…)¿Y sabés por qué? Porque tu idea y yo sabemos que no debés volver. Y vos también, en el fondo de tu alma, aunque lo escondas, sabés también que no debés volver. Por decoro. Por recuerdo. Por historia. Sos la imagen del retroceso, de la injusticia, del hambre, del entreguismo. El pueblo lo sabe, porque lo padeció, que venís de viejos partidos que nunca hicieron nada en beneficio del pueblo que es la patria (…)¡Vos gobernaste! ¡No una vez, sino varias veces… y mal! (…) No creas que no te oí; bien claro que lo dijiste en una proclamación: «Y podemos asegurar a los obreros que si llegamos al poder las conquistas obtenidas no se perderán». ¿Obtenidas por quién? Por este gobierno. ¿Y si las obtuvo este gobierno, por qué te van a votar a vos? Has perdido hasta la sensación del ridículo.”&lt;/em&gt; (Discépolo, 2009; 95-96) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero estos diálogos, donde, como vimos, Discepolín lanza las verdades a través de la radio a recorrer los hogares de la patria, la anti-patria no se la iba a dejar llevar de arriba. A él, una persona (según nos cuentan sus biógrafos y personas allegadas) sumamente sensible, de gran bondad, comienzan a hostigarlo, a generar un ambiente de gran hostilidad. Entre algunas de las cuestiones podemos citar como ejemplos que personas (muchas conocidas) se cruzan de vereda al verlo venir, se levantan de las mesas de los bares donde ingresa, lo abuchean, le envían cartas con sus discos rotos, con excremento, lo insultan por teléfono a toda hora, hasta cuando le van a realizar un banquete en su honor compran todas las entradas de modo que no vaya nadie. Discépolo ya está enfermo, la situación agrava su estado. Pero, afortunadamente el autor de “Yira, yira”, que dirá, acerca de su relación con el pueblo, que &lt;em&gt;“en el largo y penoso diálogo de mi vida no he tenido más interlocutor que el Pueblo. Siempre estuve solo con él. Afortunadamente con él”.&lt;/em&gt; (Discépolo, 1981; 14) No se equivocaba estando del lado del pueblo. Ese mismo pueblo que lo escuchaba noche a noche, ese mismo pueblo que iba a desviarse de los festejos luego del triunfo electoral hacia la casa de Discepolín para reconocerle el papel jugado a favor del movimiento nacional. Él piensa en irse del país, Perón lo convence para que pase la navidad con ellos una vez más, acepta, pero el pequeño cuerpo lamentablemente no resiste más e iba a morir en su casa, junto a su mujer, Tania, el 23 de diciembre de 1951. Una pérdida gigante para el movimiento nacional que en pocos años iba a enfrentar sus horas más difíciles, ¡qué bien hubiese venido Discepolín para penetrar el aparato cultural de dominación! No obstante, la gran tarea realizada por él que consideramos aquí de suma actualidad, no debe permitir confundirnos hoy, porque después de escuchar los discursos a mordisquito no nos queda otra que decirle a éste nuevamente, ¡a mí, no me la vas a contar, mordisquito!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;(Trabajo publicado en &lt;em&gt;Reseñas y Debates&lt;/em&gt;, Año 7, Nº 71, Febrero de 2012)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Discépolo, Enrique Santos. (1981). Escritos inéditos (comentarios Norberto Galasso). Buenos Aires: Ediciones del Pensamiento Nacional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Discépolo, Enrique Santos. (2009). ¿A mí me la vas a contar? Discursos a Mordisquito. Buenos Aires: Terramar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entrevista a Norberto Galasso. Discépolo. (Por Walter Iampietro y Alejandro Pagés). En La Memoria de Nuestro Pueblo. El futuro tiene historia. Año 1, Nº 11, diciembre de 2004.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Galasso, Norberto. (1995). Discépolo y su época. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2005). Manual de zonceras argentinas. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2007). Polémicas. Tomo I. Buenos Aires: Peña Lillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ramos, Jorge Abelardo. (1961). Crisis y resurrección de la literatura Argentina. Buenos Aires: Coyoacán.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-745108633529949086?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/745108633529949086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/01/penso-y-dijo-lo-que-penso-actualidad-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/745108633529949086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/745108633529949086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/01/penso-y-dijo-lo-que-penso-actualidad-de.html' title='Pensó y dijo lo que pensó. Actualidad de Mordisquito: El rostro oculto de Enrique Santos Discépolo'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Fr995DyeOP0/Tyf8_38dVsI/AAAAAAAAAxw/tAoV4qBa4B8/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-1536914315003684078</id><published>2012-01-30T10:10:00.000-08:00</published><updated>2012-01-30T10:11:21.268-08:00</updated><title type='text'>Fermín Chávez: un entrerriano para toda América</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-t4KS2Zb5x_s/TybdDWdZFZI/AAAAAAAAAxo/gWF5QhpCFMA/s1600/untitled.bmp" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" gda="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-t4KS2Zb5x_s/TybdDWdZFZI/AAAAAAAAAxo/gWF5QhpCFMA/s1600/untitled.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;por &lt;strong&gt;Francisco Pestanha&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sostuvimos, en oportunidad de inaugurar la décima edición de nuestro Taller para el Pensamiento Nacional, que Fermín Chávez integra esa pléyade de intelectuales argentinos que desarrollaron una modalidad del pensar auténticamente nativista definida por el mismísimo entrerriano como &lt;em&gt;“una epistemología de la periferia”&lt;/em&gt;. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo y de trabajar sobre sus escritos y su obra, no dudamos en asegurar que los aportes epistemológicos e historiográficos de Fermín trascienden las fronteras de su venerada Argentina extendiéndose hacia un continente que, con voluntad resistente y con plena convicción de futuro, va erigiendo paulatinamente categorías propias para el abordaje de los fenómenos humanos que aquí acontecen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Benito Enrique Chávez (Fermín) nació un 13 de julio de 1924 en “El Pueblito”, un caserío cercano a la ciudad de Nogoyá. Asentado con ese nombre en la alcaldía, en otro documento que da cuenta de su natalicio figura “Benito Anacleto”, por cuanto a mediados de 1945, tuvo que realizar un trámite para la rectificación definitiva de la partida. Hijo de Gregoria Urbana Jiménez oriunda de Paysandú, y de Eleuterio Chávez, transcurrirá sus primeros años en un medio rural que nunca olvidará y que probablemente contribuirá a desarrollar su extraordinaria sencillez. De cuño yrigoyenista por vía paterna, y de tradición lópezjordanista por herencia de su abuela Martiniana, su primer formación en materia histórica estará teñida por las contradicciones existentes entre el relato histórico oficial proveniente de la “unanimidad&amp;nbsp; nacional” impuesta por la generación del 80 y los relatos familiares de raigambre orillera y campesina. Gracias al impulso de Fray Reginaldo Saldaña, el joven Fermín podrá cursar sus estudios en Córdoba y posteriormente perfeccionarse en filosofía en Buenos Aires y en teología en Cuzco. Regresará del Perú en 1946 para inmediata y definitivamente inmiscuirse en el clima político epocal. Sus lecturas de Santo Tomas de Aquino, Jacques Maritain, Garrigou de Lagrange, pero además, la de sus compatriotas Ramón Doll, José Luis Torres, Ernesto Palacio, Raúl Scalabrini Ortiz, Saúl Taborda, Nimio de Anquín, Leopoldo Lugones, Leopoldo Marechal y Enrique P. Osés, entrelazadas con las de Federico García Lorca, Pablo Neruda y Miguel Hernández irán configurando su pensar, y le permitirán ante todo, comprender cabalmente el sentido histórico de un peronismo que a su regreso, ya había accedido al poder. La concepción filosófica de Fermín Chávez está íntimamente vinculada a un historicismo cuyo supuesto esencial radica en que, &lt;em&gt;“para estudiar cualquier ser colectivo sea que se considere o no a éste como un organismo, es indispensable conocer todos los elementos que la forman y sus modos de funcionar, con resultados varios en su vida anterior y su vida presente.”&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;[1]&lt;/strong&gt; El maestro entrerriano enseñará que &lt;em&gt;“ninguna disciplina en particular proporciona un sujeto a la epistemología, ya que el sujeto no es el mismo en ontología, en lógica, en psicología, en ética y en estética. No hay tampoco, un ego epistemológico especifico.”&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;[2]&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un ensayo de mi autoría que titulé “Las Manos de Fermín” sostuve en ese sentido que el &lt;em&gt;“rescate integral e integrado de episodios y protagonistas obliterados por la historiografía oficial para Fermín, debía contribuir a superar ese verdadero desprecio por nuestro pasado, descrédito que según él emergió durante el siglo de las luces (Aufklärung), un período histórico donde se sobrestimó la capacidad una “razón humana” (que para muchos filósofos era “siempre idéntica a sí misma, igual en todos los hombres y en todos los tiempos” —y donde lo racional— debía “sustituir a lo real en tanto éste (lo real) era juzgado como producto absurdo de la historia” Cabe señalar que para los historicistas como Chávez la redención del “ser histórico” no perseguía fines meramente académicos —sino muy por el contrario— objetivos político culturales vitales en cuanto “lo pasado” es constitutivo de “lo presente” y determinante de “lo futuro.”&lt;/em&gt;&lt;strong&gt; [3] &lt;/strong&gt;En relación a las afirmaciones precedentes cabe señalar que para quienes compartimos los presupuestos que nutren el Pensamiento Nacional, a mediados del siglo XIX, se consolidó en el poder de una elite que se propuso “civilizar” por la fuerza a los bárbaros propios. Civilizar significó lisa y llanamente desnacionalizar mediante la importación acrítica de ideas, conceptos, valores y productos culturales. No cabe duda alguna que la maniquea dicotomía Civilización o Barbarie selló una fuerte impronta fundacional en la formación del Estado argentino con posterioridad a Caseros, dicotomía por su parte que por antinatural -ya que los civilizados no eran tan civilizados ni los bárbaros, tan bárbaros- determinó la formación de una superestructura opresiva y en tanto alienante ya que implicaba trastornar supuestos culturales. Contra esa alineación emergieron, entre otros fenómenos, una corriente de pensamiento que se desarrolló vigorosamente durante el siglo pasado, pero que encuentra arraigo en los siglos anteriores, y en la que se inscribió el pensamiento de Fermín Chávez. Para Fermín, la importación a libro cerrado de la doctrina iluminista no sólo generó en el país un &lt;em&gt;“un prejuicio moral y cultural”&lt;/em&gt; respecto a nuestras raíces indo–hispánicas, sino que además, a partir de tal influencia, empezó a germinarse dicha dicotomía donde lo bárbaro resultó paradójicamente lo propio y lo civilizado, lo ajeno. La idea de barbarie empezará a cobrar para nuestro maestro un sentido peyorativo hacia adentro trastornando los supuestos culturales &lt;em&gt;“hasta el punto de hacerle creer a los nativos que nuestra civilización consistía en la silla inglesa y en la levita”&lt;/em&gt;. El iluminismo en nuestra región presupuso así una concepción naturalista y universalista de la sociedad &lt;em&gt;“bajo la cual habría de sucumbir el ethos de nuestro pueblo y nuestra propia (…) germinación espiritual.”&lt;/em&gt; Según Chávez, este fenómeno de índole sociológico, al consolidarse en el tiempo mediante su instalación en los distintos estamentos del sistema educativo, fue transformándose en una deformación de índole ontológica, ya que ciertos preceptos y perjuicios se fueron expandiendo por vastos sectores de la sociedad. Por eso Fermín insistía que las crisis argentinas son primero &lt;em&gt;“ontológicas, después éticas, políticas, epistemológicas, y recién por último, económicas&lt;/em&gt;“. En síntesis: una de sus principales líneas de investigación de nuestro maestro se orientó hacia el análisis de los mecanismos de coloniaje cultural y sus consecuencias, entre ellas, la disociación entre las elites “ilustradas” y el pueblo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para Fermín la resistencia contra esa opresión alienante emergió desde llano, desde el pueblo orillero, desde el subsuelo de la patria, desde las clases oprimidas y se expresó a través de la cultura popular. En ese orden de ideas Chávez comprendió, como pocos, que el Peronismo germinará en medio de una profunda revolución artística, ética y estética acontecida no solamente en nuestra patria sino también en Iberoamérica, y que en la Argentina tal convulsión fue la protagonizada por la llamada “Generación Décima”, progenie que reaccionó aguda y espiritualmente contra el coloniaje y se propuso la búsqueda de un sentido y destino colectivo. Se afirma en tal sentido, que &lt;em&gt;“la revolución estética y el nacionalismo cultural se expresarán a través de una innumerable cantidad de artistas y autores, en todos los campos del quehacer estético-cultural”&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;[4]&lt;/strong&gt; La importancia de lo cultural en la construcción de lo autoconciencia nacional, serán vitales en su obra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En momentos como los actuales donde muchos autores han orientado su lápiz hacia el análisis integral del peronismo –para quien les escribe– éstos serán fragmentarios e inconclusos si no se aborda íntegramente el corpus que constituye la producción de Fermín Chávez, reiterando en ese sentido que el entrerriano fue el más grande pensador que albergó el peronismo durante el siglo pasado y principios del que transcurre. Otro de los aportes vitales de nuestro maestro fue la valoración crítica de los aportes conceptuales de las distintas vertientes del nacionalismo argentino a la conformación de la doctrina nacional popular y humanista que nutrió al peronismo. El abordaje que Fermín realiza de la producción teórica del nacionalismo y su evolución hacia el &lt;em&gt;“nacionalismo popular de cuño humanista”&lt;/em&gt; son imprescindibles no solamente para comprender al primer peronismo sino a aquella etapa de la historia argentina. Para finalizar, cabe reseñar que sus legados historiográficos fueron descollantes. No solamente los conocidos respecto al Chacho Peñaloza y a López Jordán, sino además los publicados respecto a José Hernández, Juan Manuel de Rosas y a distintos personajes obliterados de nuestra historia y de nuestra cultura. Su libro &lt;em&gt;Vida y Muerte de López Jordán&lt;/em&gt;, constituye un antes y después en la historiografía entrerriana, y las consecuencias de este texto aún resultan admirables. Mientras ciertos “mandarines del saber” intentan imponernos “nuevos contenidos civilizatorios”, es buen tiempo para reencontrase con la obra de un paisano que nos enseñó sobre todas las cosas que, para plantarse firmemente en el suelo, hay que afinar primero la mente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[1]&lt;/strong&gt; Wenceslao Escalante: citado por Fermín Chávez: “La conciencia nacional; Historia de su eclipse y recuperación”. Editorial Pueblo Entero. Año. 1996.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[2]&lt;/strong&gt; Fermín Chávez: “La conciencia nacional… Ibídem&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[3]&lt;/strong&gt; Francisco Pestanha: “Las manos de Fermín”. En www.nomeolvidesorg.com.ar&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[4]&lt;/strong&gt; Juan W. Wally: Generación de 1940: Grandeza y Frustración. Edit. Dunken. 2009&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-1536914315003684078?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/1536914315003684078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/01/fermin-chavez-un-entrerriano-para-toda.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/1536914315003684078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/1536914315003684078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/01/fermin-chavez-un-entrerriano-para-toda.html' title='Fermín Chávez: un entrerriano para toda América'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-t4KS2Zb5x_s/TybdDWdZFZI/AAAAAAAAAxo/gWF5QhpCFMA/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-8903257766107076405</id><published>2012-01-29T10:47:00.000-08:00</published><updated>2012-01-29T10:47:39.934-08:00</updated><title type='text'>Los novios asépticos de la revolución. Crítica de Arturo Jauretche a la izquierda cipaya</title><content type='html'>por &lt;strong&gt;Juan Godoy&lt;/strong&gt; &lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-grg105mukvg/TyWUOtG3XcI/AAAAAAAAAxg/PVl2cBwXuuM/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" gda="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-grg105mukvg/TyWUOtG3XcI/AAAAAAAAAxg/PVl2cBwXuuM/s1600/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;“¡Estos novios que quieren casarse &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;con la revolución, y le piden certificado prenupcial!” &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;[Jauretche, Arturo. (2010). &lt;em&gt;Prosa de hacha y tiza&lt;/em&gt;. Buenos Aires: Corregidor, página 85]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el presente abordaremos la crítica que realiza Arturo Jauretche a lo que podemos denominar como una posición política de izquierda anti-nacional, la cual consideramos que es una categoría amplia, que pretende orientar para pensar la realidad política nacional, en ésta estarían inmersos tanto el tradicional Partido Socialista creado por Juan Bautista Justo, como el Partido Comunista, creado tiempo después de la Revolución Rusa, pasando por las divisiones, ramificaciones de esta izquierda (consideramos que en el discurrir del artículo quedará más clara la categoría). Aquí Jauretche excluye a la corriente de Izquierda Nacional (considerada por él como un ala del movimiento nacional), a la cual considera acertada en sus planteos, al tiempo que evade los “vicios” de la izquierda anti-nacional. Al respecto, un miembro de dicha corriente, Spilimbergo, sostiene que &lt;em&gt;“Jauretche demostró desde los años ’50 una generosa simpatía hacia la corriente ideológica de la Izquierda Nacional, a la que en cierto modo dio su espaldarazo en declaraciones verbales, y sobre todo escritas”&lt;/em&gt; (Spilimbergo, 1985; 68) Así, el autor de &lt;em&gt;Los profetas del odio y la yapa&lt;/em&gt;, realiza su crítica desde una concepción de pensar en nacional, entendiendo por ello, el pensar desde nuestra propia realidad, desde nuestras categorías, quitándonos las zonceras adquiridas por la colonización pedagógica, pensar desde nuestras problemáticas, desde el centro del planisferio, y no desde abajo y un rincón. Así, Carla Wainsztok argumenta al respecto que la originalidad de Jauretche (como la de otros: Martí, S. Rodríguez, etc.) implica &lt;em&gt;“un cambio epistemológico que recupere las voces de aquellos que están al margen de la ciencia.”&lt;/em&gt; (Wainsztok, 2006) Este pensar en nacional aparece como fundamental en los países, como la Argentina, bajo una dominación semi-colonial, donde existe una cuestión nacional a resolver, así &lt;em&gt;“pensar en nacional es, pues, en una semi-colonia como la Argentina, pensar revolucionariamente, cuestionando el orden impuesto por el imperialismo.”&lt;/em&gt; (Galasso, 2008; 10) La óptica desde donde se piensa es la de los sectores populares, procurando no crear caminos ajenos a la capacidad creativa de las masas. Aquí Norberto Galasso hace una llamada de atención pues cuando hablamos de un mentalidad nacional lo hacemos &lt;em&gt;“en tanto anti-imperialista y ligada a nuestra realidad, pero no “nacionalista”, expresión de medievalismo y xenofobia; y “universal” en tanto progreso y avance de la humanidad en su conjunto, pero no “universalista” en el sentido de mentalidad colonial que asume servilmente las irradiaciones de los grandes centros imperiales”&lt;/em&gt; (Galasso, 2008; 23) (la diferenciación del nacionalismo en los países opresores y oprimidos ha sido tratada profundamente por Hernández Arregui sobre todo en &lt;em&gt;¿Qué es el ser nacional?&lt;/em&gt;, y en &lt;em&gt;Nacionalismo y liberación&lt;/em&gt;). Asimismo resaltamos que el pensar en clave nacional no significa negar aportes surgidos en otras tierras, pero sí “tamizarlos” con nuestra propia realidad, abordarlos desde nuestra perspectiva, pues lo que hace que una idea sea nacional, o anti-nacional, exótica, es su correspondencia con la realidad nacional, no su origen. (Cooke, 2011) De esta forma, consideramos acertada la caracterización de Jauretche que realiza Horacio Pereyra &lt;em&gt;“era, más bien, un empecinado difusor del ideario del nacionalismo popular y anti-imperialista, que actuaba coyunturalmente en apoyo de aquellos movimientos que, aún en su impureza doctrinaria o ideológica, más se aproximaran a sus principios políticos”&lt;/em&gt; (Pereyra, 1989; 50), complementada y precisada por César Díaz, que argumenta que el autor de &lt;em&gt;Prosa de hacha y tiza&lt;/em&gt; se definía &lt;em&gt;“como “nacional”, para sustraerse de las connotaciones que consideran a menudo al nacionalismo como “piantavotos”, reaccionario y ligado al catolicismo de derecha.”&lt;/em&gt; (Díaz, 2009; 26) Así, el pensar en nacional, implica la complementación, el pensar juntas la cuestión nacional y la cuestión social. John William Cooke sostiene que &lt;em&gt;“en primer plano aparecen, indisolublemente unidas, la cuestión nacional y la cuestión social. Una no puede resolverse sin la otra”.&lt;/em&gt; (Cooke, 2011; 177) Esto último que resaltamos es una de las bases desde las cuales Jauretche se apoyará para realizar su crítica a las concepciones de izquierda anti-nacional, pues estos sectores políticos realizan su análisis de la realidad nacional a partir del posicionamiento en alguna de las vertientes en que se divide el mundo, reproducen los enfrentamientos a escala global en el propio terreno, así, según el escritor de Lincoln, se impide que lo social se identifique con lo nacional, se crean problemas marginales que dividen, y de esta forma no hay posibilidad de arribar a soluciones sociales por el único camino posible &lt;em&gt;“la unidad vertical de los argentinos para las soluciones nacionales, que son soberanía, independencia económica y justicia social.”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2010; 33). Son problemas abstractos que no permiten la unificación concreta. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el esquema jauretcheano &lt;em&gt;“la izquierda y la derecha no son generalmente sino distintos modos de eludir la “cuestión nacional”, en beneficio de intereses exteriores.”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2008; 69). Nuestro autor está enfatizando aquí que el camino para emprender la liberación nacional en un país semi-colonial como la Argentina es la creación de un frente nacional que unfique a todos los sectores “nacionales” para enfrentar a la oligarquía y al imperialismo, la unificación de éstos bajo una línea nacional, que es la conciencia histórica de los argentinos. Estos sectores de izquierda abstracta actúan como oposición siendo el ala izquierda de la oligarquía, &lt;em&gt;“tiene por misión distraer la opinión del pueblo, sacarla de sus verdaderos objetivos, actúa, generalmente, bien en el episodio, en la anécdota, en lo que no tiene trascendencia” &lt;/em&gt;(Jauretche, 2010; 61), de ahí que tengan lugar (muchas veces privilegiado) en la superestructura cultural de colonización pedagógica, de ahí que aparezcan en la prensa escrita, la televisión, la radio, etc., pues desvían la atención del pueblo de los problemas importantes para la realización nacional, de esta forma &lt;em&gt;“al libro importado oponen otro libro importado, y los conflictos sociales y la teoría económica reposan para la “intelligentzia”, sobre presupuestos culturales igualmente ajenos al país sus hombres de la multitud.”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2004b; 217) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una de las claves en la crítica del autor del &lt;em&gt;Manual de zonceras argentinas&lt;/em&gt;, sobre todo pensando en Juan B. Justo (pero vale para varios otros también), es la división que realiza éste entre la política criolla y la política científica, lo cual conforma la zoncera número 12 de aquel libro. Así en esta división, Juan B. Justo establece que &lt;em&gt;“todo lo que venía de afuera era científico y lo que nacía adentro anti-científico, es decir, criollo.”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2004; 88). Así, los trabajadores que consideraba en “condiciones científicas” eran tan sólo unos pocos inmigrantes, y las inmensas masas criollas eran anti-científicas, &lt;em&gt;“el sindicalismo de importación fue incapaz de comprender los problemas del proletariado nacional y se redujo a sectores obreros calificados, o al proletariado extranjero que transfería su problema al país.”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2008; 50). También, al partir de este esquema dicotómico, Juan B. Justo dirigía la política del Partido Socialista en contra de la protección aduanera y de la intervención estatal para el desarrollo industrial, pues seguía la idea que el socialismo en los países centrales había desarrollado, estableciendo que la división internacional del trabajo redundaba en beneficio a los trabajadores. De esta forma, abortó todo entendimiento con el sujeto que podía ser revolucionario en nuestras tierras, a la vez que se opuso a toda posibilidad de desarrollo industrial, que era el que podía generar una clase trabajadora, un proletariado industrial, &lt;em&gt;“no pudo hacer socialismo con los trabajadores existentes porque eran anti-científicos y se opuso a la creación de una industria que pudiera generar trabajadores científicos.”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2004; 89). Coincidía así la “izquierda”, con la “derecha liberal” (y las potencias imperiales) en los supuestos beneficios del libre comercio. Pues, &lt;em&gt;“los ideólogos de la derecha liberal y de la izquierda están enfrentados, pero enfrentados fuera del país; en el país mismo, como ideólogos están de acuerdo en un punto común: el país es el sujeto básico de su tarea civilizadora.”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2004b; 219) Esta zoncera, que establece una división entre política criolla y política científica, encuentra su fundamento en la madre de todas las zonceras, a saber: Civilización y barbarie, es una nueva forma de establecer la preeminencia de lo ajeno, exótico en detrimento de lo propio, conformando así una intelligentzia que piensa desde esquemas extraños, dado que &lt;em&gt;“la mentalidad colonial enseña a pensar el mundo desde afuera, y no desde adentro.”&lt;/em&gt; (Jauretche, 1983; 112) Aritz Recalde establece certeramente la relación entre la producción del pensamiento nacional, pensamiento anti-nacional, colonial y la dependencia en los países oprimidos, argumentando que &lt;em&gt;“en las naciones del Tercer Mundo el Pensamiento Nacional discute el fenómeno de la Dependencia, que es una condición económica, social, política y cultural estructural de nuestros países que impide la consumación de la nacionalidad y obstaculiza cualquier tipo de desarrollo independiente y sustentable en nuestros Estados. Por el contrario, el pensamiento y la producción intelectual cuya función es planificar, implementar y justificar el programa de la dependencia, es denominado como Pensamiento antinacional, colonial o neocolonial.”&lt;/em&gt; (Recalde, s.f)Existe, de esta forma, una estrecha relación entre este tipo de pensamientos de “izquierda” y una idea de ciencia. Pues se basan, para el análisis de la realidad en esquemas teóricos exóticos, y cuando la realidad no se encuentra en éstos, procuran adaptar la realidad a sus esquemas, en lugar de hacer lo contrario, &lt;em&gt;“en lugar de intentar la construcción del socialismo criollo, reclama primero que el país deje de ser criollo para que sea socialista”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2008; 55), así nuestro autor sostiene que tanto en el ’16, como en el ’45, cuando las masas irrumpían fuertemente en la política nacional, los hombres de izquierda, cientificistas decían &lt;em&gt;“ganan, pero no es científico”&lt;/em&gt; (Jauretche, prosa, 80). Él les pedirá &lt;em&gt;“¡humildad, humildad, y menos cientificismo y mejor conocimiento de la realidad!”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2010; 85)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hernández Arregui establece con respecto a la relación de la interpretación del pasado y del posicionamiento político en el presente que &lt;em&gt;“hay una relación directa entre la interpretación de la historia nacional y la acción práctica de un partido político. Es ya notable que la historia de la Argentina sustentada por el comunismo sea sin variantes la misma que ha puesto en circulación la oligarquía liberal.”&lt;/em&gt; (Hernández Arregui, 2004; 98) Jauretche va a sostener la existencia de una corriente de interpretación de la historia que es el mitro-marxismo, personajes que desde una postura de izquierda realizan una interpretación histórica con rasgos similares a la desarrollada por Bartolomé Mitre, &lt;em&gt;“las llamadas izquierdas tuvieron en materia histórica la misma incomprensión de los fenómenos locales que tuvieron para lo social, económico y cultural (…) han sido solidarias sostenedoras de la historia falsificada (…) por su formación intelectual han sido tan anti-nacional, como la oligarquía por sus intereses”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2008; 50-51). Al respecto de dicha corriente historiográfica liberal de izquierda o mitro-marxista, Norberto Galasso argumenta que “&lt;em&gt;la historia oficial ha generado, hace unos años, una variante conformada por historiadores vinculados a los partidos socialista y comunista. Sometidos ideológicamente al liberalismo conservador (…) estos historiadores se limitaron a celebrar a los mismos próceres y maldecir a los mismos réprobos que eran celebrados y maldecidos por la historia oficial. El tono distintivo de su izquierdismo sólo estuvo dado, en algunos, en el empleo de la fraseología marxista, aunque vaciada, por supuesto, de todo contenido.”&lt;/em&gt; (Galasso, 1999; 29) Para finalizar, sostenemos que estos aportes de Jauretche, a la cuestión de las izquierdas en la Argentina, nos permiten tener una visión que orienta la interpretación de la misma. Asimismo, resaltamos que la crítica es a un marxismo que podemos denominar ortodoxo, ligado a los dictados de los países centrales, pero no una crítica a toda interpretación desde el marxismo, damos cuenta de ello al observar la simpatía sobre la corriente de izquierda nacional, y su interpretación histórica (más allá de algunas diferencias) que profesa Jauretche. Su biógrafo, Norberto Galasso, argumenta al respecto que cuando el escritor de Lincoln revisa la cuestión de las izquierdas &lt;em&gt;“lo hace desde una perspectiva revolucionaria, sin pizca de maccarthysmo y reprochándole a ésta, no sus reclamos de transformación social, sino precisamente el papel reaccionario que ha jugado en la política concreta, como ala izquierda de la oligarquía.”&lt;/em&gt; (Galasso, 2005; 217) Desde nuestra visión, el pensamiento del escritor de &lt;em&gt;El Medio pelo en la sociedad Argentina&lt;/em&gt;, en toda su extensión es profundamente político, en el sentido de pensar (o ayudar a hacerlo) la realidad actual, nuestra. En el pensar en nacional que nos propone no hay un nacionalismo reaccionario que hace a un lado toda idea ajena al discurrir nacional, sino que juzga a las mismas según su adecuación y pertinencia en relación a la problemática nacional. Evade así, los caminos esquivos a los problemas nacionales (en vinculación a los sociales), ya sean que escapen por el lado izquierdo, o por el derecho. Esta última idea nos lleva a preguntarnos: ¿acerca de qué tipo de nación estamos hablando?, ¿quiénes son los sujetos que la componen, la dirigen, etc.? Aquí la noción se encuentra estrechamente vinculada al pueblo. Nación aparece como pueblo en una construcción que no permite la existencia de uno sin el otro, &lt;em&gt;“lo nacional está presente cuando está presente el pueblo y a la recíproca, sólo está presente el pueblo cuando está presente lo nacional.”&lt;/em&gt; (Jauretche, 2008; 49). Por último, ahora sí, resaltamos la relación que pone de relevancia nuestro autor, entre la historia y la política, el cómo la interpretación del pasado nacional se liga con el accionar político, y damos cuenta en relación a este aspecto que las izquierdas anti-nacionales argentinas han sido parte de la misma interpretación histórica que la oligarquía, de ahí (al menos en parte) su accionar político.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía citada&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Cooke, John William. (2011). Obras Completas, tomo V. Buenos Aires: Colihue&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Díaz, César L. (2009). Combatiendo la “ignorancia aprendida”. La prédica jauretcheana en la Revista Qué 1955-1958. Buenos Aires: Edulp.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Galasso, Norberto. (1999). De la historia oficial al revisionismo Rosista. Corrientes historiográficas en la Argentina. Cuadernos para la Otra historia Nº 1. Buenos Aires: Centro Cultural Enrique Santos Discépolo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Galasso, Norberto. (2005). Jauretche y su época. La revolución inconclusa, 1955-1974. Tomo II. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Hernández Arregui, Juan José. (2004). La formación de la conciencia nacional. Buenos Aires: Peña Lillo (Continente).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Jauretche, Arturo. (1983). Filo, contrafilo y punta. Buenos Aires: Peña Lillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Jauretche, Arturo. (2004). Manual de Zonceras Argentinas. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Jauretche, Arturo. (2004b). Los Profetas del Odio y la Yapa los profetas. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Jauretche, Arturo. (2008). Política nacional y revisionismo histórico. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Jauretche, Arturo. (2010). Prosa de hecha y tiza. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Pereyra, Horacio J. (1989). Arturo Jauretche y el bloque de poder. Buenos Aires: Centro editor de América Latina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Recalde, Aritz. (s.f.). ¿Qué es el pensamiento nacional? Cuadernos de trabajo del Centro de Estudios Hernández Arregui, Nº1.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Spilimbergo, Jorge Enea. Desmontando por izquierda. En Parcero Daniel (Comp.). (1985). Cabalgando con Jauretche (pp. 67-72). Buenos Aires, Roberto Vega.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Wainsztok, Carla. (2006). Descolonización Pedagógica. En Cuadernos para la Emancipación Nº 29, Buenos Aires, Agosto del 2006.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-8903257766107076405?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/8903257766107076405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/01/los-novios-asepticos-de-la-revolucion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/8903257766107076405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/8903257766107076405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2012/01/los-novios-asepticos-de-la-revolucion.html' title='Los novios asépticos de la revolución. Crítica de Arturo Jauretche a la izquierda cipaya'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-grg105mukvg/TyWUOtG3XcI/AAAAAAAAAxg/PVl2cBwXuuM/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-5322399841545562213</id><published>2011-12-05T10:54:00.000-08:00</published><updated>2011-12-05T10:54:45.427-08:00</updated><title type='text'>Progresismo, populismo y movimiento nacional</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;por Germán Ibáñez*&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-LMUwCFp5FVs/Tt0Qqqxz9bI/AAAAAAAAAxM/AfoYliVDmNM/s1600/La_fuerza_de_Cristina.bmp" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" dda="true" height="230" src="http://3.bp.blogspot.com/-LMUwCFp5FVs/Tt0Qqqxz9bI/AAAAAAAAAxM/AfoYliVDmNM/s320/La_fuerza_de_Cristina.bmp" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el debate político argentino actual, aparecen con frecuencia las cuestiones del progresismo, del populismo, y de lo nacional-popular o del movimiento nacional. Por cierto, no siempre se trata de abordajes críticos, y a veces se manifiesta un deliberado afán de confundir aún más los tantos. Es el caso de las alusiones al “populismo” por parte de los operadores de los monopolios de la comunicación y de los intelectuales conservadores o de derecha. Y con frecuencia, con el término “progresismo” (en apariencia más simpático) no se corre mejor suerte. El movimiento nacional o lo nacional-popular es reivindicado mayormente por el kirchnerismo, el peronismo y la izquierda nacional, o incluso por sectores que se identifican como progresistas (vinculados mayormente al kirchnerismo). Y por otra parte existe un progresismo no kirchnerista, o incluso antikirchnerista, que abjura de lo nacional-popular. En las breves reflexiones que siguen, no pretendemos un examen exhaustivo de estas cuestiones, pero sí un aporte que pueda servir al enriquecimiento del debate. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Un progresismo disociado de la centroizquierda&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En alguna oportunidad encaramos la cuestión del progresismo (artículo “Las raíces del progresismo”, &lt;em&gt;Señales populares&lt;/em&gt;, octubre 2010) indagando en los equívocos que encierra esta denominación para la política argentina. Muchas veces el progresismo es asociado a la centroizquierda, vinculación no caprichosa en otras latitudes y momentos históricos (por ejemplo, la etapa del Estado de Bienestar y la socialdemocracia europea de la segunda posguerra) pero más azarosa en la Argentina , y que en todo caso necesita ser problematizada. Con la expresión centroizquierda se alude los proyectos políticos reformistas de una izquierda en apariencia no radical. Es decir, aquellos proyectos que históricamente han buscado objetivos de democratización de los Estados y regímenes políticos y de una más justa distribución de las riquezas, sin necesariamente plantearse la cuestión del poder o una refundación del Estado, ni alterar dramáticamente las relaciones sociales fundamentales (de clase). De todas maneras, al impulsar esos cambios inevitablemente las centroizquierdas chocan en mayor o menor medida con los poderes económicos predominantes y con lógicas estatales patrimonialistas o instrumentadas por el mismo poder económico. Aquí aparece la dimensión concreta de la radicalidad o profundidad de esas centroizquierdas, pues el desafío concreto de la democratización, la expansión de derechos sociales y la redistribución progresiva de la riqueza, se verifica no “en el aire” sino en la modificación real de correlaciones de fuerzas sociopolíticas, en la voluntad política de una dirigencia, siempre en el marco de condiciones estructurales nacionales y globales relativamente ajenas a la voluntad de los actores en pugna. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la medida en que un programa “progresista” se identifique concretamente con reformas progresivas en dirección a una mayor democratización y justicia, puede hablarse de asociación entre centroizquierda, reformismo y progresismo. El problema se suscita cuando se disocia centroizquierda de progresismo; es el caso del viraje de las socialdemocracias occidentales hacia el neoliberalismo en las décadas de 1980-90 y del desmantelamiento del Estado de Bienestar. Es también el caso de la crisis y reconversión conservadora de corrientes antiimperialistas, movimientos de liberación nacional y partidos izquierdistas de toda aquella vasta geografía conocida antaño como “Tercer Mundo”, o países dependientes (la periferia del capitalismo) en los mismos años. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, en nuestro país este proceso ha tenido sus rasgos peculiares. Aquello que conocemos como “progresismo” tiene su lejana raíz en la ideología de la civilización y el progreso. La civilización se concebía como el proceso de “europeización” de América, con el menor compromiso posible con las realidades sociales, políticas y étnicas preexistentes. En su formulación extrema: de aculturación y justificación del etnocidio. La figura de Bernardino Rivadavia será construida por la historiografía de Mitre como “precursor” de este proyecto histórico; pero la clave de bóveda la aportará Sarmiento con el dilema “civilización o barbarie”. Este proyecto socio-histórico se traducía concretamente como el despliegue de una transformación capitalista dependiente, que quería tener sus motores en la inversión e inmigración europeas, en la expansión de la frontera agropecuaria y en la incorporación acrítica de la experiencia cultural de las metrópolis. Su cristalización en la construcción del Estado argentino (c. 1862-1880) se dio de la mano de prolongados ciclos de luchas civiles armadas. Una vez que esa construcción estatal comienza a sedimentar, el poder de irradiación de la ideología de la civilización y el progreso, ahora con el auxilio del positivismo, crece de manera sustancial. La conformación del sistema educativo, de la propia presencia del Estado a través de una serie de organismos, y de una superestructura cultural sofisticada (el proyecto de la generación del ’80) permite la primera construcción hegemónica sólida de lo que ya se constituye como bloque de clases dominante a nivel nacional. Es decir, la así llamada “oligarquía” se convierte en bloque dirigente de una sociedad que atraviesa un proceso de expansión capitalista dependiente y de modernización cultural muy a tono con esa dependencia de las grandes metrópolis industriales. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La hegemonía del bloque oligárquico es tal porque “penetra” también en aquellos sectores sociales y fracciones políticas contestatarios frente al status quo de la República liberal. Tanto el radicalismo como el socialismo serán tributarios en muchos aspectos de la cosmovisión dominante. Sin embargo, el primero, en su vertiente yrigoyenista, cuestionará desde un idealismo ético a esa ideología del progreso desentendida de la cuestión democrática, y se pensará como un movimiento de reivindicación nacional, en cuyo seno comenzará a madurar hacia los años 1920 una corriente de nacionalismo popular (la obra de Manuel Ortiz Pereyra, quien será uno de los fundadores de FORJA en la década siguiente). En tanto no se asumiera la crítica profunda de la cosmovisión oligárquica, el “progresismo” tendía a cristalizar como un desdoblamiento por izquierda de esa construcción hegemónica, más que como una postura que apuntara a un horizonte contrahegemónico. Las conquistas y avances del radicalismo estuvieron estrechamente relacionadas al desafío lanzado al republicanismo liberal desde una concepción con su eje central en la soberanía popular (como se la entendía en aquella época). En tanto que sus límites y contradicciones se anudan en gran medida al tributo que el radicalismo rendía a la ideología de la civilización y el progreso en otras cuestiones fundamentales; por ejemplo el mito del crecimiento agropecuario indefinido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En todo aquello que el yrigoyenismo se alejó de la cosmovisión oligárquica no fue reputado precisamente de “progresista” sino estigmatizado como plebeyo, demagógico, caudillista (personalista) y expresión de las “chusmas”. Es decir: democrático en las condiciones históricas de un régimen liberal republicano patrimonialista, instrumentado hasta entonces excluyentemente por una minoría de notables. Las “desprolijidades” del yrigoyenismo herían la sensibilidad no solo de la derecha liberal oligárquica, sino también del “progresismo” de aquellos años, que coincidió con los conservadores en el ataque a la política y la figura del Yrigoyen (casi una encarnación del “antiprogreso” como caudillo redivivo). El progresismo argentino nace así disociado de los movimientos nacionales, y esta fractura se reproducirá ampliada con la emergencia del peronismo. En cuanto desafió el fenómeno histórico del neocolonialismo, planteando la democratización del régimen político, la autodeterminación nacional y la justicia social, el peronismo como movimiento nacional jugó el rol objetivo de una centroizquierda en la Argentina de los años 1940-50, sin ser calificado de “progresista” sino todo lo contrario &lt;strong&gt;[1].&lt;/strong&gt; Nacido en gran medida de la nueva realidad social que suscitaba la expansión de la actividad industrial a partir de la crisis de 1929-30, el nuevo movimiento político se asociaba estrechamente a la movilización de los asalariados y adquiría en su política y en su discursividad rasgos claramente obreristas. La incapacidad del progresismo liberal y socialista para entroncar con esas masas plebeyas del movimiento nacional marcó una vez más su fractura con el rol posible de una centroizquierda, y lo empujó insensiblemente a la convergencia con la derecha liberal conservadora e incluso con el golpismo militar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;El problema del populismo&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La caracterización como “populista” de experiencias políticas como el peronismo (y ahora el kirchnerismo) tuvo y tiene en ocasiones pretensiones sociológicas e historiográficas, pero también muestra en muchas otras ocasiones una clara intencionalidad denigratoria y estigmatizante. Conviene entonces encarar esta cuestión, aunque sea de forma suscinta. En su origen, la categoría populismo fue puesta en juego desde una matriz estructural-funcionalista, desde la teoría de la modernización, e incluso desde alguna lectura del marxismo. Se la relacionó mayormente con procesos sociopolíticos latinoamericanos fechados a partir de la década de 1930. Un ejemplo es aquella interpretación del populismo que lo ve como expresión de cambios en la estrategia de acumulación del capital pos-crisis de 1929 y de la emergencia del proceso de industrialización por sustitución de importaciones. Como señala Nicolás Casullo&lt;strong&gt; [2],&lt;/strong&gt; esas interpretaciones eran, en mayor o menor medida (y sin excluir derivas hacia posturas conservadoras) parte de una genealogía crítica del populismo, señalando limitaciones y contradicciones o reclamando mayor radicalidad. Pero con el triunfo del paradigma neoliberal y la crisis de las izquierdas (moderadas y radicales), la utilización del término “populismo” gravitó decisivamente hacia la derecha conservadora, asumiendo el progresismo y la “izquierda” esa utilización. Especialmente desde los medios monopólicos de comunicación, se vulgariza el término populismo asociándolo excluyentemente a la demagogia, el autoritarismo y el “estatismo” irresponsable (cuestiones que de todas formas no estaban ausentes en muchas de las críticas académicas al populismo, como la de Gino Germani). En las operaciones mediáticas más vulgares, se elimina directamente cualquier referencia a la orientación general de la política de un liderazgo o gobierno determinado, de su horizonte ideológico y de sus bases sociales de sustentación, mezclando en deliberado desorden figuras como las de Carlos Menem y Hugo Chávez. La construcción de sentido de estas interpretaciones tiende a establecer que el populismo es una cuestión de estilo (que por algún ignoto motivo resulta privativa de los latinoamericanos), en tanto se desdibuja completamente la crisis política del neoliberalismo y la emergencia de procesos políticos pos-neoliberales, de los cuales es expresión una figura como la del mandatario venezolano Hugo Chávez. Sin embargo, así como registramos estos usos superficiales o maliciosos de la noción de populismo, en la tradición del pensamiento crítico contemporáneo se verifican interpretaciones divergentes, que pueden enlazarse con esa genealogía de la que hablaba Casullo, aunque tengan sus peculiaridades y propuestas novedosas. Es el caso de Ernesto Laclau, cuya obra impacta directamente, horadándolos, sobre los consensos conservadores acerca del populismo. En una conferencia reciente, publicada con el título Populismo, democracia y comunicación &lt;strong&gt;[3],&lt;/strong&gt; Laclau resume algunos de sus puntos de vista. En primer término, registra en Latinoamérica la disociación de la tradición liberal-republicana movilizada por las elites organizadoras del Estado en el siglo XIX, de la tradición nacional-popular que en el siglo XX encarnaron las masas y sus emergentes políticos en la pugna por democratizar esos regímenes republicanos. Los regímenes liberal-republicanos exhibieron enormes carencias a la hora de integrar y dar respuesta a las demandas de los sectores populares. En cuanto una serie de demandas insatisfechas por los canales institucionales reconocidos comienzan a enlazarse entre sí, estableciendo una cierta solidaridad, se forma una cadena de equivalencias. Es el momento “pre-populista”, cuando lo popular comienza a erigirse frente a lo institucional. La cristalización populista es ya el momento de la articulación política, cuando esas demandas giran alrededor de un punto de aglutinación representativo, y cuando un cierto discurso de poder establece también la relación entre las demandas a nivel de base. Si la generalización de las demandas y el establecimiento de la cadena de equivalencias puede graficarse a través de un eje horizontal, la articulación que inscribe políticamente esas demandas en canales eficaces es de tipo vertical. El tránsito entre la explosión de la protesta horizontal en el año 2001 en la Argentina , y la emergencia del liderazgo kirchnerista a partir de 2003, que apoyó desde canales verticales institucionales las demandas populares es para Laclau una clara expresión de la articulación populista. De tal manera, en la propuesta de Laclau, el populismo se desprende de toda connotación peyorativa, y por el contrario, se verificaría en las más recientes experiencias un principio de sutura entre lo institucional-republicano y lo nacional-popular. Ahora bien, estas interpretaciones que emancipan al concepto populismo de la carga negativa y peyorativa que acarreó tradicionalmente, no inhiben la necesidad de seguir problematizando la cuestión, e incluso de enfocarla desde otros marcos conceptuales. Especialmente nos interesa la caracterización de movimiento nacional. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;El movimiento nacional y la tradición nacional-popular&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando nos referimos al movimiento nacional, estamos hablando no de una particular forma de movilización y organización política (por ejemplo aquello que en la tradición del peronismo distingue a la estructura partidaria de la dimensión “movimientista”) ni tampoco lo circunscribimos a los procesos sociopolíticos que han sido calificados de populistas. Caracterizamos como movimiento nacional a aquellos procesos políticos que impulsan un mayor margen de autodeterminación de las sociedades en las cuales se verifican, y que para hacerlo, movilizan a un conjunto variable de sectores y clases sociales con distintas consignas y demandas sectoriales y democráticas. Es decir, la cuestión de la autodeterminación nacional es el eje fundamental, pero resulta imposible que ésta se manifieste eficazmente sino está vinculada, de una u otra manera, al ascenso sociopolítico de los sectores populares. En términos más clásicos, históricamente se ha presentado en Latinoamérica una compleja relación (que es menester analizar en concreto en cada coyuntura) entre la cuestión nacional y la cuestión social. Ahora bien, esta caracterización sumaria también es susceptible de mayor problematización, y sobre todo historización. Seguimos al peruano Alberto Flores Galindo cuando afirma que en la revolución andina de 1780, liderada por Túpac Amaru II, están presentes ciertos rasgos de movimiento nacional: “Túpac Amaru II pensaba conformar un nuevo ‘cuerpo político’, en el que convivieran armónicamente criollos, mestizos, negros e indios rompiendo con la distinción de castas y generando solidaridades internas entre todos aquellos que no fueran españoles. El programa tenía evidentes rasgos de lo que podríamos llamar un movimiento nacional” &lt;strong&gt;[4]&lt;/strong&gt;. El “cuerpo político” no es sino la conformación de una comunidad política (nación) asentada en la modernización interna y la descolonización, lo que cuestionaba radicalmente el orden tradicional, estamental y absolutista del imperio español. El colonialismo español no implicaba solamente la sujeción de los territorios americanos a la Corona ibérica, ni el drenaje de riquezas hacia la metrópoli, sino también la conformación de sociedades donde la explotación de clase y la opresión política se conjugaban con un orden estamental, de distinciones cristalizadas en torno a la “pureza de sangre”. El desafío tupamarista de concretar en el Perú una unidad política de nuevo tipo, con el Inca a la cabeza, se conjugaba con la búsqueda de cambios radicales en la estructura económica colonial, como la supresión de la mita y la eliminación de las grandes haciendas. Y trazaba un amplio arco de alianzas que involucraban no solo a los campesinos indios, sino a sus dirigencias (curacas), a los esclavos, a los criollos y mestizos e incluso se apelaba a la Iglesia. Es decir, estamos frente a un programa político indudablemente moderno (aunque también expresión de imaginarios sociales y de una cultura popular de raíz prehispánica, lo que lo convierte en una de las más formidables operaciones transculturadoras hispanoamericanas) que se proponía construir una nación, rompiendo el vínculo con la Corona y estableciendo nuevas relaciones sociales. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La frustración del proceso revolucionario andino tendió a nublar su importancia, pues resultaba de la máxima peligrosidad para los intereses coloniales y señoriales hispanoamericanos. Pero también quedó escindido en cierta medida del movimiento independentista que varias décadas después tendrá en las elites criollas a su principal beneficiario. Elites que congelaron la descolonización hispanoamericana allí donde se amenazaba el compromiso histórico entre los intereses señoriales y las fracciones comerciales proto-burguesas que ya estaban vinculadas con los nuevos centros capitalistas como Inglaterra. Tal proceso se concretó en abierta lucha no solo contra los movimientos populares como el artiguismo, sino con las propias fracciones radicales del bloque revolucionario encarnadas en las figuras de los libertadores José de San Martín y Simón Bolívar, cuyas más audaces proyecciones políticas fueron mediatizadas por los liberales conservadores. Las guerras de independencia fueron primero y ante todo guerras civiles. El detonante fue la revolución política democrática que agitó primero a la metrópoli ibérica en 1808 y luego eclosionó en el movimiento de las Juntas populares en Hispanoamérica a partir sobre todo de 1810. El proceso revolucionario hispanoamericano no fue inicialmente independentista, sino autonomista y democrático, en tanto reclamaba el autogobierno de las “ciudades” americanas sustentándose la demanda en el principio de la soberanía de los pueblos. Sin embargo, constituyó el puntapié del ciclo nacional en la medida en que el reclamo autonomista-democrático y la propia realidad de la guerra civil contra los absolutistas (que se identificaban no solo con la dominación tradicional de la Monarquía sino también con los privilegios incondicionados de la metrópoli sobre las tierras americanas) inició la deriva hacia la guerra independentista abriendo paso a diversos proyectos para constituir en estas tierras nuevas comunidades políticas, es decir: naciones. En el choque entre esos distintos proyectos de puso de relieve la divergencia de visiones acerca de hasta donde llegaban los fundamentos democráticos de los regímenes políticos que emergían de la crisis del imperio español, y también las modalidades y el horizonte general de la transformación capitalista hispanoamericana. ¿Se orientaría a consolidar los vínculos asimétricos de las elites comerciales con los centros industrialistas del Norte o implicaría una modernización interna que liberase a los productores directos y protegiese el trabajo local? La fuerza motriz del segundo camino solo podía asegurarla la movilización de las masas populares: el fin de la tributación, la abolición de la esclavitud y los trabajos forzados, el reparto agrario. Es decir, una modernización interna conjugada con avances en la descolonización social. En tanto los intereses societarios de las burguesías comerciales y las clases señoriales que podían articularse a las necesidades de los centros industriales como Gran Bretaña exigían el congelamiento de la revolución, allí donde amenazase los privilegios y la disciplina social que eran también requisito indispensable para la expansión de un capitalismo dependiente &lt;strong&gt;[5].&lt;/strong&gt; Se jugaron entonces tensiones históricamente determinadas entre la cuestión nacional y la cuestión social en lo que constituyó un movimiento nacional hispanoamericano, en tanto no solo se puso en juego la formación de la nación, sino también la confederación de las nuevas comunidades políticas en un horizonte de Patria Grande. El proyecto bolivariano del Congreso Anfictiónico fue la más grandiosa proyección de tal horizonte, y su frustración el mejor índice de las dificultades para concretarlo en aquellas coordenadas históricas, así como de la fuerza (bases internas y externas) de los proyectos societarios que apuntalaban el camino del capitalismo dependiente. Importa entonces, a los fines de estas reflexiones, consignar que los movimientos nacionales son con mucho anteriores en América Latina a la emergencia de los denominados “populismos” del siglo XX. Y además, que la genealogía del movimiento nacional y de la tradición nacional-popular es compleja y diversa, pues no podríamos escindir al proceso revolucionario andino de esa genealogía nacional-popular. Con lo cual deberemos admitir que uno de los más complejos proyectos de constitución de una comunidad política moderna aparece en íntima conexión con la herencia de las revueltas campesinas e indígenas, antecediendo en décadas a las guerras de independencia. La desintegración del régimen colonial en América Latina abrirá paso a la revolución y a la constitución de comunidades políticas independientes; pero al disociarse la transformación capitalista de la descolonización, las nuevas repúblicas cargaran con gravosas consecuencias: la constitución de regímenes políticos patrimonialistas y autoritarios (Estados oligárquicos); la asimetría en las relaciones económicas, políticas y culturales con los centros capitalistas metropolitanos (neocolonialismo); la marginalidad político-cultural así como la pervivencia de formas de explotación del trabajo no libre de los descendientes de pueblos originarios (colonialismo interno). Los movimientos nacionales se reconstituirán como respuesta de los pueblos a las tareas inconclusas legadas por la etapa de la emancipación (se hablará en algunos países de la necesidad de una segunda independencia), así como frente a los nuevos desafíos históricos. Las tradiciones nacional-populares (utilizamos el plural) se recrearán construyendo genealogías, rescatando memorias e historias soterradas, y actualizando el ideario liberador. Será en el área del Caribe, con el movimiento independentista cubano y el pensamiento y la praxis de José Martí, donde se producirá la eclosión del ciclo de movimientos nacionales contemporáneos, en el cruce histórico de los resabios de la vieja dominación colonial española y el ascendente imperialismo estadounidense&lt;strong&gt; [6].&lt;/strong&gt; El período histórico comprendido entre los últimos años del siglo XIX y las primeras décadas del XX marcará el tránsito hacia el paradigma de la liberación nacional, que surge como respuesta tendencialmente antiimperialista a las nuevas condiciones de la dependencia y puja por democratizar los Estados, instrumentando nuevas ideologías democráticas. Las manifestaciones externas de los nuevos movimientos nacionales serán muy diversas, así como su grado de radicalidad. Desde el independentismo cubano con el profundo antiimperialismo martiano hasta la agrarismo insurgente de la Revolución mexicana de 1910, pasando por los reformismos urbanos de Argentina y Uruguay (yrigoyenismo y batllismo respectivamente). La tradición nacional-popular abrevará en el rescate indigenista (que no es, todavía, el indianismo contemporáneo), en el liberalismo democrático, en el antiimperialismo, en el socialismo reformista y en el marxismo, combinando a veces varias de estas vertientes como en la obra formidable del peruano José Carlos Mariátegui. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En nuestro país, la tradición nacional-popular está indisociablemente vinculada a la emergencia de los movimientos nacionales del siglo XX. Ya aludimos a la figura de Manuel Ortiz Pereyra y al forjismo. Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz serán las figuras paradigmáticas, que elaborarán a su vez una perspectiva crítica del despliegue de los movimientos nacionales, a caballo de la crisis del radicalismo y de la emergencia del peronismo primero, y luego en la explicación de la caída de Juan Perón en 1955. Pero también en nuestro país las genealogías de la tradición nacional-popular son diversas. Así debemos consignar la vertiente de un socialismo latinoamericanista que supo encarnar Manuel Ugarte, con su prédica pos de la unidad latinoamericana. Y por cierto, las corrientes provenientes de un marxismo que se deslindaba polémicamente de las izquierdas tradicionales e iba al encuentro de lo nacional-popular en clave antiimperialista. Rodolfo Puiggrós desde una matriz comunista y Jorge Abelardo Ramos desde el trotskismo fueron figuras paradigmáticas, entre varios otros, de un marxismo nacional. Con ellos, la búsqueda ideológica de una correlación entre cuestión nacional y cuestión social se hará más densa y sofisticada, aunque sin duda su planteo político perentorio vendrá de la mano de una izquierda peronista hacia los años 1960-70, auténtico desdoblamiento interno del movimiento nacional de ese momento. John William Cooke y Juan José Hernández Arregui encarnarán la vertiente intelectual de un peronismo de izquierda que fue, de todas formas, sumamente heterogéneo: corrientes sindicales combativas, militancia territorial, agrupaciones estudiantiles, organizaciones guerrilleras. Es en esos años cuando se establece el relato historicista de lo nacional-popular, y el libro La formación de la conciencia nacional de Hernández Arregui es una de las obras emblemáticas en las cuales se traza una genealogía de lo nacional-popular. Podemos decir que, contemporáneamente al desarrollo de los planteos sociológicos acerca del populismo, se despliegan las claves interpretativas de la propia tradición nacional-popular. De diversa manera, ambas visiones serán víctimas de la imposición del neoliberalismo y el pensamiento único. La demonización del Estado y de los movimientos populares, responsabilizados por el diagnóstico conservador de ser los causantes de los desmadres autoritario-populistas y de configurar un “obstáculo” al crecimiento económico será obra de la dictadura militar de 1976, que se prolongará en el período de la restauración democrática, en la medida en que el neoliberalismo continuará siendo la ideología dominante. La hegemonía liberal “correrá a la derecha” los planteos acerca del populismo, como señalaba el artículo citado de Casullo. Y también socavará durante largo tiempo las bases de la tradición nacional-popular, en la medida en que el proceso de trasnacionalización del capital conocido como “globalización” pondrá en entredicho las posibilidades de la autodeterminación nacional de los países. Si tanto el populismo como el movimiento nacional del siglo XX nacían en el marco del proceso de industrialización por sustitución de importaciones, parecía lógica su desaparición con el agotamiento del modelo industrialista y la hegemonía del capital financiero trasnacional. Parecía quedar entonces la lectura conservadora del populismo por un lado, y la nostalgia nacional-popular por el otro. Fue más cierto lo primero que lo segundo, sin desmedro de trabajos renovadores como el de Ernesto Laclau. Lo nacional-popular pudo pervivir asociado a la crítica del neoliberalismo, a las prácticas resistentes de los trabajadores y diversos colectivos sociales en los años 1980-90, y en la reelaboración de sus propias genealogías que debían integrar ahora el balance de las derrotas de los movimientos de liberación nacional así como de las nuevas perspectivas emancipatorias que asomaban trabajosamente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La crisis política del neoliberalismo y el ascenso de gobiernos de izquierda y de centroizquierda en varios países latinoamericanos con el nuevo siglo, abrió paso a un nuevo ciclo de movimientos nacionales que incluye por cierto a nuestra Argentina. No es concebible este nuevo ciclo sin lo acumulado por los movimientos de resistencia social y política al neoliberalismo de los años precedentes. Los resultados contradictorios del modelo en retirada (extraordinaria concentración del poder económico-político en la cúspide de la pirámide social, así como extendidísima fragmentación de los sectores populares, lo que erosionó las bases del “consenso” neoliberal al detonarse la crisis económica) abrieron la grieta por la cual se lanzaron al ruedo las nuevas fuerzas político-sociales. En el caso argentino el kirchnerismo asumió renovándola la tradición nacional-popular del peronismo a través de la centralidad de los conceptos de nación, pueblo y Estado, a los cuales se sumaba democracia y memoria. El desafío de la autodeterminación nacional, compartido a escala regional (con los matices y las diferencias del caso) es comprendido en clave de integración económica regional y de unión entre los Estados sudamericanos. También en la necesidad de una progresiva emancipación de los organismos financieros internacionales y del grado y modalidades agresivas de influencia de los EEUU en la región. Desde el antiimperialismo bolivariano de la Venezuela de Chávez a la más discreta diplomacia del Brasil, las diferencias no son pocas, pero establecen un horizonte de convergencias. En nuestro país, ese camino estuvo jalonado por la cancelación de la deuda con el FMI y con el “enterramiento” del ALCA. Ahora bien, la potencialidad política del kirchnerismo como movimiento nacional se expandió en la medida en que las nuevas modalidades de la lucha por la autodeterminación nacional fueron enlazadas sólidamente (y hasta teatralmente para sus detractores) a la inclusión social, la democratización, y la memoria. Sin esas fuerzas motrices, que le dan el “gran impulso”, no lograría la fuerza política suficiente. La convocatoria kirchnerista a la memoria, la reparación y la justicia asumió una lucha de décadas (para perplejidad de algunos “progresistas” que tal hubiesen deseado que los Derechos Humanos permanecieran en la marginalidad) y enlazó el dinamismo de un esfuerzo llevado adelante por una parte de la “sociedad civil” a la solidez de una política de Estado. En este punto tal vez puede corroborarse con provecho el esquema interpretativo del artículo que citamos de Laclau, en torno a la articulación populista de la demanda social horizontal con la voluntad política vertical. Sin duda otra cuestión similar en cuanto entronque de lo horizontal elaborado por colectivos sociales y lo vertical asegurado por una voluntad política y una determinada gestión gubernamental es la democratización de la comunicación audiovisual. De las elaboraciones de la Coalición por una Radiodifusión Democrática a la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audivisual hubo un intenso camino &lt;strong&gt;[7]&lt;/strong&gt; que alcanzó niveles de democracia participativa cuando se discutió el entonces Anteproyecto de Ley en decenas de foros participativos realizados en las Universidades. Estas cuestiones difícilmente pudieran aparecer sin que se removiesen también las aguas de la tradición nacional-popular. Sin que las genealogías se renovasen y (¿por qué no) compitiesen y entrasen en polémica. A esa búsqueda de la historia popular, de las gestas emancipatorias y de liberación, de las vertientes ideológicas olvidadas o “malditas”, de las nuevas lecturas (no exentas de sus ambigüedades, y las hubo también en el pasado), como se manifestó en las jornadas del Bicentenario de la Revolución de Mayo, la derecha conservadora y los monopolios de la comunicación responden con la versión simplista y maliciosa de un “relato kirchnerista”, nuevo catecismo de los males argentinos. Esta es una de las operaciones que tienden a demonizar el actual proceso político argentino como “populismo”. Y en ese marco, no solo se esbozan posiciones explícitamente neoliberales o conservadoras, sino también aquellas de un progresismo escindido de lo nacional-popular y del rol objetivo de una centroizquierda. Vuelven aquí a encontrarse (y desencontrarse) esas cuestiones del progresismo, el populismo y el movimiento nacional que motivaran estas reflexiones. ¿Podrán leerse estos nuevos tiempos, este cambio de época, desde las claves de una teoría del populismo liberada de los prejuicios liberales y de la carga peyorativa y negativa? Sería apresurado negarlo, y en todo caso exigiría un abordaje crítico más extenso y sobre obras más fundamentales, como el libro La razón populista de Laclau, que el que en este artículo someramente esbozamos &lt;strong&gt;[8].&lt;/strong&gt; Pero nos inclinamos por las claves interpretativas que encierra el concepto de movimiento nacional y la riqueza histórica de la tradición nacional-popular. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(* editor del blog: &lt;a href="http://www.lonacionalypopular.blogspot.com/"&gt;http://www.lonacionalypopular.blogspot.com/&lt;/a&gt;)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[1]&lt;/strong&gt; John William Cooke dirá que en aquellas circunstancias históricas faltaba una “izquierda nacional”, y el peronismo ocupó ese lugar sin definirse como tal. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[2]&lt;/strong&gt; Nicolás Casullo: “Populismo, el regreso del fantasma”, en Peronismo. Militancia y crítica (1973-2008); Buenos Aires; Colihue; 2008; p. 276&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[3]&lt;/strong&gt; Ernesto Laclau: “Populismo, democracia y comunicación”, en Nuestra Cultura, publicación de la Secretaría de Cultura de la Nación ; julio /agosto de 2011, año 3, nro. 12; pp. 4-5&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[4]&lt;/strong&gt; Alberto Flores Galindo: “La revolución tupamarista”, en Buscando un Inca. Identidad y Utopía en los Andes; Lima; Editorial Horizonte; 1994; p. 398&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[5]&lt;/strong&gt; Florestan Fernandez: “Reflexiones sobre las revoluciones interrumpidas”, en Dominación y desigualdad: el dilema social latinoamericano; Buenos Aires; CLACSO /Prometeo Libros; 2008; p. 126 &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[6]&lt;/strong&gt; Ver Ricaurte Soler: Idea y cuestión nacional latinoamericanas; México; Siglo XXI editores; 1987; pp. 233-265 &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[7]&lt;/strong&gt; Ver Néstor Busso y Diego Jaimes (comp.): La cocina de la ley. El proceso de incidencia en la elaboración de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en la Argentina; Buenos Aires; FARCO; 2011 &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;[8]&lt;/strong&gt; De todas formas, hay no pocos avances en tal dirección; véase por ejemplo la reseña crítica de Guillermo Almeyra: “Un concepto ‘cajón de sastre’. A propósito de La razón populista de Ernesto Laclau”, en Crítica y Emancipación. Revista latinoamericana de ciencias sociales; Año I, N° 2, primer semestre 2009 &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-5322399841545562213?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/5322399841545562213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/12/progresismo-populismo-y-movimiento.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5322399841545562213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5322399841545562213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/12/progresismo-populismo-y-movimiento.html' title='Progresismo, populismo y movimiento nacional'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-LMUwCFp5FVs/Tt0Qqqxz9bI/AAAAAAAAAxM/AfoYliVDmNM/s72-c/La_fuerza_de_Cristina.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-5235912615265119046</id><published>2011-12-04T12:32:00.000-08:00</published><updated>2011-12-04T12:32:20.708-08:00</updated><title type='text'>Brienza en El Pasillo de las Artes</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-IUiIfZrc1H8/TtvYhAdQ2cI/AAAAAAAAAxE/-d8kmL3uyhQ/s1600/CafeCultFlyer.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" dda="true" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-IUiIfZrc1H8/TtvYhAdQ2cI/AAAAAAAAAxE/-d8kmL3uyhQ/s400/CafeCultFlyer.jpg" width="232" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-5235912615265119046?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/5235912615265119046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/12/brienza-en-el-pasillo-de-las-artes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5235912615265119046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5235912615265119046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/12/brienza-en-el-pasillo-de-las-artes.html' title='Brienza en El Pasillo de las Artes'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-IUiIfZrc1H8/TtvYhAdQ2cI/AAAAAAAAAxE/-d8kmL3uyhQ/s72-c/CafeCultFlyer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-7129229579978615571</id><published>2011-11-30T18:14:00.000-08:00</published><updated>2011-11-30T18:14:04.931-08:00</updated><title type='text'>Las etiquetas de la ignorancia</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-kaimBOkc2KI/Ttbi2unVquI/AAAAAAAAAw8/PQUvOqaHhBU/s1600/untitled.bmp" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" dda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-kaimBOkc2KI/Ttbi2unVquI/AAAAAAAAAw8/PQUvOqaHhBU/s1600/untitled.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por &lt;strong&gt;Jorge Rachid&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;“El peronismo es el hecho maldito del país burgués”&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;J.W.Cooke&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La incomprensión de los procesos populares latinoamericanos, en especial del peronismo, hace que aquellos pensadores e intelectuales que construyen su pensamiento desde miradas eurocéntricas o sobre los debates económicos sociales del siglo XlX al calor de la Revolución Industrial, tengan poca comprensión e incluso ignorancia en el acontecer de su tiempo. Deviene dicha incomprensión de aquella época en que Carlos Marx caracterizaba al Libertador Simón Bolivar de caudillo salvaje, expresión auténtica de la barbarie. Términos demasiados conocidos desde entonces por los argentinos a través de la historia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy frente a los procesos políticos que desde el año 2003 se desarrollan en la Argentina, desde el peronismo, primero con Néstor Kirchner y luego con la Presidenta Cristina Fernández, recuperando lo doctrinario y simbólico del peronismo abandonado en el tráfico ideológico de los 90, desde los Derechos Humanos con verdad, memoria y justicia hasta la reparación de los derechos laborales y sociales plenos, con una fuerte impronta de obra pública, ampliación del empleo y empuje a la industrialización, integración del UNASUR, entre otros avances, aquellos sectores que vuelven a creer en el Movimiento Nacional, bienvenido que así sea, comienzan a plantear su visión de traje a su medida, para que los fundamentos epistemológicos que desarrollaron a lo largo de sus vidas, que lejos de adherir a los movimientos populares caracterizaban a estos, en especial al peronismo, como populismo, no se vean afectados. Como si fuese una mala palabra, el populismo era la denominación peyorativa de lo popular, lo sigue siendo. Era casi una minimización en el mejor de los casos, cuando no una denostación, de sus posibilidades como movimiento de dar respuestas a las demandas políticas y sociales a futuro, ya que no entraba en los análisis del materialismo histórico, ni comprendía el análisis científico de la construcción dialéctica. No entraba en su traje filosófico. De ahí que esta nueva situación en nuestro país comenzó a ser denominada por los nuevos habitantes del universo nacional y popular “ pos peronismo”, “populismo científico”, “kirchnerismo puro” u otras denominaciones, como la caracterización ahistórica de “izquierdas y derechas” que inunda los análisis más superficiales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El ninguneo histórico se asemeja al olvido que durante el desarrollo de la historia oficial se intentó con los pueblos originarios. Casi no existieron, desaparecidos de la historia, como lo son los trabajadores, protagonistas de las páginas heroicas de nuestro país que a la hora de los análisis sobre los procesos de liberación nacional durante las dictaduras o en la construcción de los modelos sociales a futuro, no figuran ni están presentes. Esa concepción que remeda vanguardismos intelectuales montados sobre los acontecimientos de la hora actual del panorama político de nuestro país, no aporta al proceso transformador que vivimos, si no lo hace desde una comprensión plena de las contradicciones lógicas y las necesarias nuevas síntesis que requiere la marcha del movimiento nacional y popular, que integre la totalidad de las fuerzas coaligadas, en un desafío al cual estamos todos convocados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De ahí que los términos derechas e izquierdas siempre enarbolados, suenen antiguos y descontextualizados en pleno siglo XXl. Cómo caracterizar sino de izquierdas a sectores que hoy aportan a la acumulación política del gobierno, siendo gobernadores, intendentes, dirigentes diversos, desde concepciones en algunos casos neoliberales y en otros, ultramontanos y clericales. De la misma manera es fácil caracterizar de derechas a la Sociedad Rural, pero hacerlo con el Frente de la Izquierda o el Socialismo requiere un ejercicio pleno de abstracción intelectual. Como en 1945 con el Partido Comunista al lado del embajador de EEUU, o los partidos populares junto a los conservadores, que no percibieron los nuevos tiempos y etiquetaron al “aluvión zoológico” que irrumpió en la historia con agravios y caracterizaciones socialmente racistas. Las izquierdas europeas de hoy, socialdemócratas, verdadera ala izquierda del neoliberalismo, es la expresión acabada de la claudicación histórica de un pensamiento rendido al posibilismo del poder. Intentaron una pátina progresista con Antony Guidens con la Tercera Vía, bajo el amparo del premier británico laborista Tony Blair, en un congreso internacional, donde al calor de los bombardeos de la ocupación de Irak y Afganistán, de los cuales participaban, pretendieron diferenciarse del neoliberalismo dominante. Sectores del campo nacional de nuestro país participaron y participan aún hoy de esa movida, incluso sectores del peronismo. Antes, en la dictadura, sectores del peronismo adhirieron a la Fundación Rockefeler, ariete del Departamento de Estado para América Latina, otros en los 90 quisieron llevar al peronismo sucesivamente a la Democracia Cristiana europea centro del pensamiento conservador y luego al entente Reagan- Tatcher cercano al Thea Parhy de hoy. Un verdadero desatino que extraña la palabra filosa del maestro Jauretche o el Mordisquito de Enrique Santos Discépolo, en un caleidoscopio de zonceras difícil de explicar, excepto para quienes creemos que la historia la construyen los pueblos, los nuevos paradigmas también en la conciencia colectiva que se expresa en cada momento, con la mirada y la filosofía de lo nacional y popular.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las adhesiones de sectores ajenos al peronismo, a la marcha del proceso político vigente, tienen por momentos el tinte de la provisionalidad. Esto es casi como condicionar un proceso político que desde el peronismo ha posibilitado recuperar al Estado como ordenador social y a la política como herramienta de construcción del modelo de justicia social, combatiendo enemigos en el mismo cuerpo del movimiento nacional, favoreciendo la dispersión o procurando la fragmentación, en especial en coyunturas electorales, donde el espacio propio, concepción bien neoliberal, impregna el accionar político. Esa adhesión de provisoria pasa a frágil cuando las “papas queman.” Desconocen el peronismo: primero la Patria, luego el Movimiento y por último los hombres, en realidad los nombres. Quieren un peronismo estéticamente democrático y maduro, mas parecido a Lula que a Chávez, aunque ambos comprendan al peronismo y al país, mejor que aquellos que tiñen de su pintura la realidad, desconociéndola. Escuchaban a Alan Touraine en los 90 y ahora imaginan a Paul Krugman o Stigliz como aliados incondicionales. Siempre en la búsqueda de modelos externos cuando nuestra historia reciente y lejana ofrece múltiples ejemplaridades de defensa de lo nacional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El gobierno ha sido desde lo simbólico también un recuperador de la estética y el pensamiento peronista, desde la concepción del Bicentenario recuperando historia no oficial hasta los reconocimientos a Perón y Evita, en homenajes, esculturas, representaciones, cuidadosamente evitadas con el neoliberalismo dominante. Los íconos culturales también juegan la historia a futuro como hecho cultural de identidad, por lo cual es necesario salir al ruedo a reafirmar lo doctrinariamente peronista de la etapa, frente al facilismo de los intelectuales que decretan comienzos o finalizaciones de procesos históricos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno aún se pregunta que hubiese sido de la vida de Eva Duarte sin un Perón, o de Ramón Carrillo sin el líder y no deja de preguntarse cómo es posible un movimiento nacional como el peronismo con casi 70 años de vigencia desde 1943, sólo explicable por su fortaleza doctrinaria, concepción del mundo, filosofía de vida e identidad nacional, que interpretó cabalmente desde un liderazgo, la memoria colectiva de un pueblo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El debate está abierto y bienvenido sea, ya que así se construye la memoria, sin exclusiones ni discursos únicos de los propietarios de la verdad. Estamos en un momento dinámico, único de una Latinoamérica enmarcada en la defensa de los intereses comunes de los pueblos, de crisis global del capitalismo financiero, de defensa del patrimonio nacional, saliendo de una crisis terminal y con muchas demandas pendientes, pero ese debate saludado y necesario, no puede poner en juego los desafíos estratégicos de quien conduce, casi un perogrullo de manual de Conducción Política. Quien conduce y lidera, hoy Cristina, escucha, promueve, zarandea, provoca, pero su obligación no es pelear, es vencer, por lo cual el sistema de alianzas necesaria, los tiempos de concreción política y el apuntalamiento de la acumulación los decide la conducción. El Movimiento Nacional es una herramienta de liberación y sus objetivos trascienden generaciones, crean cultura y forjan identidad. Toda otra pelea supone mediocridad o ignorancia, pero nunca será un aporte a la consolidación del peronismo como eje nacional y popular.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;CABA, 6 de octubre de 2011&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="mailto:jorgerachid2003@yahoo.com.ar"&gt;jorgerachid2003@yahoo.com.ar&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-7129229579978615571?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/7129229579978615571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/11/las-etiquetas-de-la-ignorancia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7129229579978615571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7129229579978615571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/11/las-etiquetas-de-la-ignorancia.html' title='Las etiquetas de la ignorancia'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-kaimBOkc2KI/Ttbi2unVquI/AAAAAAAAAw8/PQUvOqaHhBU/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-845098063958369747</id><published>2011-11-30T18:00:00.001-08:00</published><updated>2011-11-30T18:01:42.615-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-rqhf9P24zlU/Ttbfqa-1WdI/AAAAAAAAAw0/gCdp3I59x-I/s1600/Memoria_fertil_2011.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" dda="true" height="189" src="http://2.bp.blogspot.com/-rqhf9P24zlU/Ttbfqa-1WdI/AAAAAAAAAw0/gCdp3I59x-I/s400/Memoria_fertil_2011.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-845098063958369747?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/845098063958369747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/11/blog-post.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/845098063958369747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/845098063958369747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/11/blog-post.html' title=''/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-rqhf9P24zlU/Ttbfqa-1WdI/AAAAAAAAAw0/gCdp3I59x-I/s72-c/Memoria_fertil_2011.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-2528473470624418485</id><published>2011-11-11T07:36:00.000-08:00</published><updated>2011-11-11T07:36:55.946-08:00</updated><title type='text'>Raúl Scalabrini Ortiz en los umbrales de F.O.R.J.A.: una relectura en clave nacional de El hombre que está solo y espera</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-0LfLTYoN1Mg/Tr0-M9UBNHI/AAAAAAAAAws/rw9nJGFe2kM/s1600/scalabirni.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" nda="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-0LfLTYoN1Mg/Tr0-M9UBNHI/AAAAAAAAAws/rw9nJGFe2kM/s1600/scalabirni.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;por &lt;strong&gt;Iciar Recalde*&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La de Scalabrini Ortiz es una figura compleja por varias razones. En principio, como parte de una generación de hombres que tomaron distancia del rol impuesto por las metrópolis para los intelectuales en los países semicoloniales como la Argentina, que es el de repetir e importar teorías y cosmovisiones extranjeras promotoras de nuestra dependencia material. En segundo lugar, porque Scalabrini oficia como intelectual de transición entre dos modelos de país: el liberal abierto a sangre y fuego en 1853 y el del nacionalismo popular revolucionario inaugurado tras el año 1945: educado en una cosmovisión oligárquica y colonizada de la Argentina, se compromete con su tiempo histórico y conforma una mirada interesada en el conocimiento del país real y en su liberación nacional. Es además, uno de los exponentes más brillantes del pensamiento nacional, corriente de ideas que se consolida como puesta en debate de todos aquellos aspectos que impiden la organización soberana de nuestro país y la emancipación de las organizaciones libres del pueblo. En este sentido, las reflexiones que presentamos a continuación, tienen por lo menos un origen y más de un objetivo. Nos interesa, fundamentalmente, discutir el estado de la cuestión más o menos canónico en torno a una de las obras de comienzos de Scalabrini, &lt;em&gt;El hombre que está solo y espera&lt;/em&gt; editada en Buenos Aires en el año 1931. Creemos que los estudios interesados en este volumen han desestimado toda una serie de rasgos que, aunque de forma incipiente y aún con contradicciones, manifiestan tempranamente rasgos de la sensibilidad estética e ideológica y de las estrategias políticas del autor de &lt;em&gt;Política Británica en el Río de La Plata&lt;/em&gt; (1936). Existe una idea generalizada respecto al análisis del itinerario de Scalabrini Ortiz, que sostiene que el mismo consta de dos períodos escindidos en su producción: el del joven escritor vinculado a los circuitos de mayor legitimidad literaria y cultural de los años veinte y principios del treinta, y aquel circunscripto a su corte de marras con la zona liberal del campo intelectual a mediados de esta última década, cuando el autor interviene además de en la rebelión radical de Paso de los Libres en el año 1933 que lo llevará al destierro, en la conformación de la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA) en 1935. &lt;em&gt;El hombre que está solo y espera&lt;/em&gt;, conjuntamente con el volumen de relatos &lt;em&gt;La Manga&lt;/em&gt; (1923) y con la serie de textos periodísticos y de crítica literaria editados en el período (fundamentalmente, sus colaboraciones en &lt;em&gt;Martín Fierro&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;La Nación&lt;/em&gt;, y &lt;em&gt;El Hogar&lt;/em&gt;) son leídos conformando esta primer etapa de su producción. Por tanto, nos interesa examinar aquí la configuración y los rasgos de una serie de formulaciones y estrategias ideológicas que surgen en &lt;em&gt;El hombre que está solo y espera&lt;/em&gt;, que además de proponer una nueva forma de intervención en la tradición del ensayismo nacional de la década del treinta, permiten vislumbrar intereses que serán retomados y trabajados de manera radical en su itinerario intelectual y estético posterior. Fundamentalmente, nos referimos a la puesta en escena del tópico de la &lt;strong&gt;traición intelectual&lt;/strong&gt; en su defección respecto a la interpretación del ser nacional, a la formulación en torno a la &lt;strong&gt;responsabilidad del imperialismo&lt;/strong&gt; en la configuración de la Argentina periférica, a la &lt;strong&gt;complicidad de las clases dirigentes&lt;/strong&gt; en la entrega de los resortes económicos y culturales básicos de la nación, y al montaje de la &lt;strong&gt;dicotomía argumental nacional-antinacional&lt;/strong&gt;, que además de motorizar la organización textual de &lt;em&gt;El hombre que está solo y espera&lt;/em&gt;, signa el modo de interpretar la cultura nacional y de interpelar críticamente las imposturas que vertebran la historia argentina. Esta serie de rasgos han pasado desapercibidos o bien han sido desestimados y/o minimizados, dos formas de la injusticia crítica sesgada, creemos, por protocolos de lectura interesados más que en analizar la conflictividad de la textualidad, en hacerla entrar en el horizonte de posibilidades de lo que se describe como primer etapa del autor a la que nos referimos más arriba. Esto es, más que responder a la sensibilidad hegemónica configurada por la zona liberal del campo intelectual nacional, tal como sostienen Cattaruzza y Rodríguez en el prefacio a la reedición del volumen editado en el año 2005 por la estructura formal del volumen, como por sus contenidos y por la trayectoria del autor, cuando discuten su filiación dentro del linaje nacional y popular abierta por José María Rosa en la reedición del año 1964, &lt;em&gt;El hombre que está solo y espera&lt;/em&gt; constituye una ruptura radical con la corriente europeizante que signó la configuración de las líneas de interpretación de la cuestión nacional construidas, fundamentalmente, a través de las imágenes de Argentina elaboradas por los viajeros europeos, augurando el reencuentro de los ensayistas con su propia realidad. Creemos que la complejidad del itinerario de Scalabrini Ortiz expresa en su mismo devenir las contradicciones típicas del intelectual y del escritor inserto en el Tercermundo y además, los años treinta abren la posibilidad histórica –consecuencia de lo acontecido en el país tras la gestión nacionalista de Yrigoyen y el retorno al país factoría tras el golpe de Estado de 1930- de que los hombres de letras puedan discutir su propia formación e invertir la herencia liberal de problematizar textos extranjeros por la de textualizar los problemas del país. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rupturas con la tradición liberal&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno de los tópicos más recurrentes del volumen es el de la traición del intelectual respecto a las necesidades del pueblo argentino: &lt;em&gt;“El intelectual&lt;/em&gt; –sostendrá Scalabrini- &lt;em&gt;no escolta el espíritu de su tierra, no lo ayuda a fijar su propia visión del mundo, a pesquisar los términos en que podría traducirse”&lt;/em&gt; (81). De esta manera, denuncia la apostasía intelectual y el modo de operar de los hombres de su generación que han convertido a la literatura en ejercicio lingüístico vacuo olvidando que: &lt;em&gt;“La literatura es desgarramiento vital que se anecdotiza, constancia de una aventura del espíritu nutrido de realidad” &lt;/em&gt;(84). A renglón seguido indagará en sus presunciones de clase: &lt;em&gt;“En no más de cien libros técnicos &lt;/em&gt;–los escritores- &lt;em&gt;pagan su menosprecio al iletrado, que quizá es sabio en lecturas y en doctorados de vida”&lt;/em&gt; (85). La plataforma ideológica que vertebra el modo en que los intelectuales piensan y experimentan el país centrada en la dicotomía civilización barbarie trocará en Scalabrini en la dupla nacional-antinacional a través de la explicación y del montaje de un tipo de narración ficcionalizada que motoriza la estructura del texto y que retomará en&amp;nbsp; intervenciones periodísticas: &lt;em&gt;“La palabra cultura debería ser borrada del léxico con que se califican los actos colectivos. Aquí se abusa de ella. Hasta el último pazguato pachorriento se da el lujo de interpretar un suceso policial como una manifestación de la incultura de nuestro pueblo o de denostar con esa misma palabreja cualquier noble arranque de entusiasmo (…). Hasta los más mesurados y circunspectos componentes de las cámaras inglesas, se trenzaron a trompadas hace varios días… Quinientas personas murieron y dos mil cuatrocientas resultaron heridas en los Estados Unidos durante la celebración del aniversario de su independencia… Nadie vio en estos hechos un signo de incultura porque la incultura no es sinónimo de indiferencia, de apatía, de ñoñez, de cobardía… Pero si esos hechos hubieran ocurrido aquí, los vilipendiadores del pueblo ya se habrían desatado con toda clase de vituperios y una vez más censurarían acerbamente su incultura…”&lt;/em&gt; (R.S.O., &lt;em&gt;Noticias Gráficas&lt;/em&gt;, 8/7/1931)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La historia cultural y política argentina no será entonces, la de la lucha entre civilizados y bárbaros como dicta la razón liberal, sino la pugna constante entre lo nacional y lo extranjero, o mejor, entre el intento de autodeterminarnos como país soberano y los impedimentos impuestos por los intereses extranjeros sobre el suelo argentino. En este sentido, aún cuando limita su visión -al igual que otros escritores- a Buenos Aires cometiendo algunos &lt;em&gt;yerros de leso porteñismo&lt;/em&gt; (Galasso), el volumen propugna la constitución de una cultura con rasgos propios decidida a deshacerse de las herencias europeas que más que contribuir a conformarla, la obstaculizan: &lt;em&gt;“Nuestro país debe emprender la reconquista de lo elemental, purgarse de sabidurías”&lt;/em&gt; (151) terminar con &lt;em&gt;“los lugares comunes de la moral europea y lo contratado en sociedades vetustas”&lt;/em&gt; (70) y desarrollar &lt;em&gt;“esa semilla de una cultura que entre los escombros del pasado, puja por ser presente”&lt;/em&gt; (70), &lt;em&gt;“Tierra de la elementalidad donde saldrá un nuevo hombre y una gran cultura”&lt;/em&gt;, y más: &lt;em&gt;“Estas no son horas de perfeccionar cosmogonías ajenas sino de crear las propias. Horas de grandes yerros y de grandes aciertos en que hay que jugarse entero a cada momento. Son horas de biblias y no de orfebrerías”&lt;/em&gt; (86). La crítica al europeísmo es prácticamente inédita en la zona del campo intelectual del período que transita Scalabrini, más cuando su objeto es la valoración de lo nacional y la desmitificación de los mitos de la cultura liberal puestos en el espejo de lo que se desea ser: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“¿El espíritu de Francia! ¡Todo cuento! ¿Sabe cuál es el espíritu de Francia? ¡La Prostitución! A mí no me engañan. ¿Qué pensaba usted cuando lo invitan conocer París? No haga trampas y piense. Bueno, ese es el espíritu de Francia.”&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“Todos los sistemas europeos procuran hacer del hombre un instrumento de relojería” (151) “De tanto rodar el europeo es ya un pedrusco sin aristas, un canto rodado del tiempo y de las corrientes culturales (…). En cambio, el porteño es original e indeductible.”&lt;/em&gt; (33)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“El arquetipo norteamericano es un ser rudimentario y despreciable. Es un troglodita que nada en aeroplano”&lt;/em&gt; (137) &lt;em&gt;“Los norteamericanos, bajo la dirección de Ford, van a erigir una fábrica gigante para hacer hombres standards”&lt;/em&gt; (133)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cambio, &lt;em&gt;“Nosotros somos una asociación espiritualista. La más bella desde la decadencia de Atenas”&lt;/em&gt; (132).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Más allá de los tropiezos dados a través de ciertas exageraciones y de argumentos antihistóricos como el anterior, propios de la imaginería de su formación intelectual e inescindibles&amp;nbsp;del proceso de clarificación ideológica que está experimentando Scalabrini Ortiz, la mirada positiva sobre lo propio y sus posibilidades es insólita en los años treinta: &lt;em&gt;“Toda la magia de la vida consiste en CREER (…) en atreverse a erigir en creencias los sentimientos arraigados en cada uno, por mucho que contraríen la rutina de las creencias extintas”&lt;/em&gt; (7). Más, cuando se advierte que la subordinación cultural es hija de otra, la económica, que ha generado un sutilísimo aparato ideológico creador y reproductor de una inteligencia colonial, donde la falsificación histórica es uno de los ejes del desarraigo cultural. Dirá Scalabrini: &lt;em&gt;“El capitalismo extranjero está en el poder. Quiera Dios que al pueblo no le cueste mucha sangre y desorganización desalojarlo”&lt;/em&gt; (95). Su nacionalismo se va consolidando, al punto que rechaza sus connotaciones reaccionarias y revaloriza el rol de las masas en la historia: &lt;em&gt;“Solamente la muchedumbre innúmera se parece al espíritu de la tierra.”&lt;/em&gt; Dando cuenta de que si todo nacionalismo es reaccionario como quiere el pensamiento liberal, las masas carecen de alternativa frente al liberalismo oligárquico, idea que retomará desde la tribuna de FORJA cuando lleve a los forjistas del antiimperialismo abstracto al antiimperialismo concreto: &lt;em&gt;“Hay que cultivar un nacionalismo no de superficie y de vistosas apariencias, un nacionalismo no de feria sino un argentinismo de profundidades, de realidades esenciales. Y para eso necesitamos desprendernos en absoluto de toda imitación y dependencia europea, ya en lo espiritual como en lo intelectual. Ser nosotros mismos, con los vicios y las virtudes inherentes a nuestra estirpe”&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Revista Rivadavia&lt;/em&gt;, febrero de 1932).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La eficacia argumental del texto responde, de hecho, a esta capacidad de emitir certezas sobre lo nacional, paradójicamente, basadas en una mirada de tipo impresionista y en la intuición que guía cada uno de los razonamientos. El arquetipo de lo nacional propuesto en el texto será el &lt;em&gt;hombre de Corrientes y Esmeralda&lt;/em&gt; como expresión del colectivo social surgido por el proceso inmigratorio que permite una interpretación optimista e integradora de lo social y que se construye a través de la observación directa de las características que considera propias y diferenciales: un complejo dispositivo que incluye el tango, la relación entre los sexos, el fútbol, prácticas culturales como las del café, etc. Para Scalabrini: &lt;em&gt;“Es hombre de imposiciones y no de planes, es un hombre fiado en la certeza del instinto, en sus intuiciones, en sus presentimientos.”&lt;/em&gt; El arquetipo que permite narrar, además, el relato del desengaño, la soledad y la expectativa de los hombres de la década infame que observan atónitos las consecuencias sociales de la Argentina agraria y semicolonial atada por sus clases dirigentes a los intereses del imperialismo británico y norteamericano. Meses después de publicado el volumen sostendrá:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“Yo realzaba en mi libro las virtudes de la muchedumbre criolla y demostraba que su valoración no debía emprenderse de acuerdo a las reglas y cánones europeos; daba una base realista a la tesis esencial de la argentinidad, al negar la continuidad de la sangre quebrada entre nosotros por el imperio metafísico de la tierra y sentaba la tesis de que nuestra política no es más que la lucha entre el espíritu de la tierra, amplio, generoso, henchido de aspiraciones aún inconcretadas y el capital extranjero que intenta constantemente someterla y sojuzgarla.”&lt;/em&gt; (sf) Porque: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“Somos un país colonial, un pueblo en servidumbre, una nación sometida (…). Esta es nuestra desgracia, nuestra vergüenza argentina (…). Los hombres realmente libres y patriotas deberemos luchar a esta altura de nuestra historia por una patria redimida”&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Señales&lt;/em&gt;, 10-7-1935). Más, en el período en que se edita &lt;em&gt;El hombre que está solo y espera&lt;/em&gt;, meses después del golpe de Estado, Scalabrini estaba distanciándose de la maquinaria oligárquica de constitución de prestigios en el camino de asunción de su rol como intelectual nacional: &lt;em&gt;“En 1930 yo había alcanzado el más alto título que un escritor puede lograr con su pluma: el de redactor de La Nación, cargo que renuncié para descender voluntariamente a la plebeya arena en que nos debatíamos los defensores de los intereses generales del pueblo. Tenía entonces treinta y dos años.”&lt;/em&gt; (Carta de R.S.O. a un lector, &lt;em&gt;Qué&lt;/em&gt;, 1957)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;* Síntesis de la Ponencia presentada en IV Congreso Internacional CELEHIS de Literatura española, latinoamericana y argentina, Mar del Plata, 7, 8 y 9 de noviembre de 2011&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-2528473470624418485?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/2528473470624418485/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/11/raul-scalabrini-ortiz-en-los-umbrales.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/2528473470624418485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/2528473470624418485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/11/raul-scalabrini-ortiz-en-los-umbrales.html' title='Raúl Scalabrini Ortiz en los umbrales de F.O.R.J.A.: una relectura en clave nacional de El hombre que está solo y espera'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-0LfLTYoN1Mg/Tr0-M9UBNHI/AAAAAAAAAws/rw9nJGFe2kM/s72-c/scalabirni.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-5849054602414962259</id><published>2011-11-11T07:17:00.000-08:00</published><updated>2011-11-11T07:20:20.632-08:00</updated><title type='text'>Simón Bolívar, de mantuano a Libertador de la Patria Grande</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-aMcuM1cYdJ4/Tr06kiqr7RI/AAAAAAAAAwc/QluN2xKm5QI/s1600/untitled.bmp" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="149" nda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-aMcuM1cYdJ4/Tr06kiqr7RI/AAAAAAAAAwc/QluN2xKm5QI/s200/untitled.bmp" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;por &lt;strong&gt;Juan Godoy&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“En primer plano aparecen, indisolublemente &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;em&gt;unidas, la cuestión nacional y la cuestión &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;em&gt;social. Una no puede resolverse sin la otra” &lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Cooke, John William&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;em&gt;“Artigas más San Martín: eso es Bolívar” &lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Rodó, José Enrique &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bartolomé Mitre nos ha entregado una imagen de Bolívar, sobre todo en su Historia de San Martín y la emancipación sudamericana, en contraposición a la de San Martín. Mientras el primero sería ambicioso, desconfiado, desequilibrado, lujurioso, autoritario, dictatorial, libertador de Colombia (como patria chica), etc.; el segundo sería desinteresado, generoso, respetuoso, héroe de la Argentina, etc. (cabe resaltar que las características que encuentra en uno no lo hace en el otro y viceversa, son dos figuras contrapuestas). Así Mitre relata el primer encuentro de las dos figuras: &lt;em&gt;“la impresión que a primera vista produjo Bolívar en San Martín, fue de repulsión, al observar su mirar gacho, su actitud desconfiada y su orgullo mal reprimido (…) Bolívar, más lleno de sí mismo, miró a San Martín de abajo a arriba (…) vio simplemente en él un hombre sin doblez, un buen Capitán que debía sus victorias más a su fortuna que a su genio”&lt;/em&gt; (Mitre, 1943; T vi, 71). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La idea del denominado “Padre de la Historia”, ya analizada la revolución de mayo como separatista, anti-hispánica (pro-británica), porteña, como “revolución argentina americanizada”, y la vuelta de San Martín a la Patria como fruto del recuerdo y amor de sus años de infancia, es mostrar a un San Martín que no desea la unificación del continente, sino que las “naciones” liberadas conformen nuevos estados, mientras que sería la ambición de Bolívar, sus ideas anexionistas, las que pretenden hacer del nuevo continente una gran nación. Esta lectura del pasado de Mitre se relaciona en que él, como jefe de la oligarquía local, plantea un proyecto porteño, conservador, libre importador, anti-latinoamericano, pro-británico, etc. La revisión de la historia para justificar las políticas que pretende aplicar en el presente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí procuraremos dar cuenta de la evolución de Simón Bolívar de mantuano a Libertador de la Patria Grande, para lo cual consideraremos la relación entre la lucha por la independencia nacional y la incorporación de la cuestión social. De esta forma dar cuenta que la lucha por la cuestión nacional debe implicar necesariamente la lucha por la cuestión social, y viceversa, si se pretende un proyecto emancipador. A la vez que rebatir la figura creada por Mitre y colocar a Bolívar (y por ende a San Martín) en su verdadera dimensión, como Libertador de Nuestra América. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Resaltamos por un lado a uno de los más obstinados continuadores del mitrismo que es Pacífico Otero quien sostiene que &lt;em&gt;“con Guayaquil y son Guayaquil, Bolívar y San Martín estaban destinados a chocar, y esto no por culpa del héroe del Sur, sino por la ambición y por los planes de hegemonía continental que perseguía el Libertador del norte (…) San Martín, por el contrario, menospreciaba aquella (la gloria) y si tenía un ídolo era el desinterés”&lt;/em&gt; (Pacífico Otero, 2007, 300). Al tiempo que rescatamos a una de las plumas que más fuertes críticas lanzó contra el mitrismo en relación a su interpretación de Bolívar que es, a saber, la de Rufino Blanco Fombona, quien rescata el pensamiento latinoamericano de Bolívar, y lo concibe no como héroe de Venezuela, de Colombia o de las patrias chicas, sino de Latinoamérica, de la patria grande, así sostiene que &lt;em&gt;“su ideal fue hacer del nuevo mundo una o dos naciones potentísimas, o de unirlas a todas por lazos de solidaridad tan estrechos que viniesen a construir una Federación, o si se quiere, un Imperio formidable”&lt;/em&gt; (Blanco Fombona, 1981; 244-245). Así consideramos que Simón Bolívar, nacido en el año 1783, hijo de una familia de la clase alta de la sociedad colonial, cuyos padres fallecen pocos años después dejándolo huérfano a temprana edad, va a ser formado por varias personas, pero esencialmente por dos maestros, a saber Andrés Bello y Simón Rodríguez (Carrera Damas, 2007). A este último, en su viaje a Europa para realizar sus estudios, le iba, en 1805, a realizar un juramento en una colina romana, el Monte Sacro, que prometía que él, Simón Bolívar, iba a liberar al Nuevo Mundo. Cabe resaltar que en Europa también iba a entablar relación con Francisco de Miranda, quien fuera uno de los pensadores precursores del pensamiento de Unidad Latinoamericana. Había propuesto una Confederación, llamada Colombia, desde Tierra del Fuego hasta el Mississippi, coronada por un emperador hereditario Inca. Pero ¿quién es Bolívar en esos años? Bolívar es un joven mantuano (término que es derivado de los finos mantos que usaban las mujeres de la aristocracia criolla), parte de los sectores aristocráticos de la sociedad colonial que propugnaba la independencia nacional. Así consideramos que la debilidad de Bolívar en un comienzo, viene dada por una idea de República Abstracta, donde no estuvieran integrados los sectores populares de la nación (Ramos, 1968), es decir, en ese momento no tiene en cuenta la cuestión social. Entre los años 1810 y aproximadamente 1817 la lucha se desarrolla en forma de guerra civil, similar a la zona de las Provincias Unidas del Río de la Plata, donde la Revolución de Mayo no es anti-hispánica, separatista sino que aparece como la prolongación de la insurrección popular en Europa de 1808, insurrección democrática contra el absolutismo, con el advenimiento de la Restauración en Europa se tornará independentista. (Galasso, 2005). En el norte de Sud –América tenemos: por un lado, a los mantuanos que representan a las clases criollas privilegiadas; y por el otro, a las masas populares, los llaneros, los esclavos y la “plebe” de color que luchaba bajo las órdenes de jefes españoles, los cuales les habían prometido “libertad de clase”, y entre los cuáles se destacaba Boves como líder de los llaneros, éstos luchaban contra los opresores blancos, y les eran entregadas las tierras que les arrebataban a los blancos, en la lucha obtenían una forma de abolición de su condición de esclavos, así “en el ejército llanero de Boves, compuesto de 7500 hombres, solo podían contarse 60 a 80 soldados blancos, y unos 40 ó 45 oficiales entre españoles y criollos. Por el contrario, en las fuerzas de Bolívar, la mayoría aplastante estaba compuesta por criollos blancos” (Ramos, 1968; 153) Consideramos también aquí que para los sectores populares, los llaneros, esclavos, etc. era más cercano el opresor de la aristocracia local que el conquistador español. A la vez que los mantuanos tampoco llevaban adelante sus reivindicaciones. Ignacio Politzer sostiene que “los criollos en la dirección del proceso revolucionario no hacían concesiones hacia estos sectores (los sectores más bajos)” (Politzer, 2009; 94)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Brevemente reseñamos los hechos de estos años de los que venimos hablando (1810 hasta aproximadamente 1817). Aquí Bolívar es parte, luego de algunas conspiraciones fallidas (en una de las cuales iba a ser apresado), el 5 de julio de 1811, conjuntamente con Miranda de la declaración de la Primera República, la cual iba a fracasar (Miranda será apresado). Bolívar se va hacia Cartagena de Indias y escribe el Manifiesto de Cartagena “yo soy de sentir que mientras no centralicemos nuestros gobiernos americanos, los enemigos obtendrán las más completas ventajas” (Bolívar, (1812) 2009, 57). Éste puede considerarse el primer documento político de Bolívar (Carrera Damas, 2007) Luego el joven mantuano va a realizar la denominada “Campaña Admirable”, en la cual llegará hasta Caracas y proclamará la Segunda República a principios de 1813, pero no logrará derrotar definitivamente al ejército colonial. Así los sectores que apoyaban la sociedad colonial reaccionarán y harán fracasar el nuevo intento bolivariano. Bolívar se retirará hacia el Oriente, a Nueva Granada y luego se exiliará en Jamaica, desde donde escribirá su célebre Carta de Jamaica (que es la contestación a un ciudadano británico) “yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria” (Bolívar, (1815), 2009; 130). De esta forma la lucha por la independencia nacional, por librarse del yugo extranjero, estaba destinada a fracasar a menos que Bolívar u otro de los jefes independentistas cambiara de perspectiva, de estrategia, y diera cuenta de la necesidad de la incorporación de la cuestión social a la lucha, por tanto de la incorporación de los sectores populares, de los llaneros, llevando adelante sus reivindicaciones y haciéndolas a éstas parte sustancial del programa de la lucha revolucionaria. Luego de su permanencia en Jamaica, continuará su exilio en Haití. Este es un momento fundamental en la vida de Simón Bolívar y en el de la Revolución Latinoamericana. Haití era el primer territorio independiente de Nuestra América desde 1804, largos años habían pasado ya de la primera sublevación de esclavos (en el año 1522), los esclavos del hijo de Cristóbal Colón, Diego, fueron los primeros y la osadía les costaría cara, pues derrotados fueron colgados en los senderos de los ingenios como forma de disciplinamiento a los demás (Galeano, 2005). También algunos años habían pasado de, según Boleslao Lewin, la mayor convulsión (aunque fueron tan solo seis meses desde el “Grito de Tinta” hasta la condena de José Gabriel Condorcanqui -Tupac Amarú II-) que debió afrontar el reino de España en América (Lewin, 1957). Estas rebeliones como tantas otras que se suscitaron a lo largo y ancho del continente fueron por motivos sociales o fiscales, recién los movimientos de fines del XVIII y principios del XIX van a comenzar a forjar una conciencia nacional (Ezcurra, 2006). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así Haití (nombre tomado del Arawak, los conquistadores la habían bautizado La Española, luego Saint Domingue) será uno de estos últimos, se había convertido no solo en la primera nación independiente, sino también en la única revolución de esclavos triunfante en la historia a nivel mundial, (Martínez Peria, 2009) el levantamiento había comenzado en 1791 encabezado por Toussaint Louverture, continuada por Dessalines y Petión, quienes declararán en 1804 la independencia, dando nacimiento a la primera República Negra, y al primer estado independiente, Dessalines dirá: “he vengado a América” (Martínez Peria Lazos, 2010; 55) Haití ayudará a diferentes causas americanas, como a la expedición de Miranda en 1806 (negado anteriormente por Estados Unidos), o la que nos atañe aquí, la de Simón Bolívar. Éste había entablado en su exilio en Haití relación con Alexandre Petión, “tengo la esperanza, Señor Presidente, de que nuestra afinidad de sentimientos en defensa de los derechos de nuestra patria común me granjeará por parte de V. E. los afectos de su inagotable benevolencia” (Carta de Bolívar a Petión del 19 de Diciembre de 1815, citado en Martínez Peria, 2010; 63). Bolívar le prometerá a Alexandre Petión, a cambio del apoyo (militar y económico), que ni bien tocara suelo venezolano iba a liberar a los esclavos. Así el Presidente haitiano cumple con el apoyo, y el Libertador con la liberación de los esclavos y la prohibición del trabajo obligatorio. De esta forma comienza una nueva etapa de la gesta libertaria de Bolívar, donde incorpora a la lucha por la independencia nacional, la cuestión social. Así de 1817 a 1824 se abre el periodo de los triunfos de Bolívar por la independencia del Nuestra América. Se establece una alianza entre los terratenientes y los llaneros levantados en armas. Bolívar comprende en Haití la importancia de la liberación de esclavos, y de poner al frente de la lucha a mestizos como Páez, Padilla o Piar (Ramos, 1968) Así Haití, revela una importancia fundamental en la gesta bolivariana y en la independencia de nuestros pueblos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con esta nueva concepción bolivariana, los llaneros poco a poco se van pasando al bando independentista. Marcaremos brevemente el camino que llevará hasta Ayacucho. Así luego de la Batalla de Boyacá, llama al Congreso de la Angostura (1819), en el Discurso de la Angostura proclamará: “¡representantes del pueblo! Vosotros estáis llamados para consagrar o suprimir cuanto os parezca digno de ser conservado, reformado o desechado en nuestro pacto social (…) el sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”” (Bolívar, (1819), 2009; 184-186). Rebautizará a Nueva Granada como Colombia. La Gran Colombia comprendía los territorios de lo que hoy es Colombia, Venezuela, Panamá y Ecuador (piensa que la Capital de ésta debe llamarse Las Casas en homenaje a Bartolomé de Las Casas). Luego de fundar la Gran Colombia proyectará confederar a todos los estados nacientes, pero la idea se dilatará hasta el Congreso de Panamá en 1826.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1821 consolida la república con la victoria en la batalla de Carabobo, luego Bombona, y Pichincha en 1822 al mando de Sucre. Ese mismo año se produce la conocida Entrevista de Guayaquil sobre la que se ha tejido un misterio, y sobre el cual Arturo Jauretche argumenta que “el único misterio es éste que se haya hecho un misterio de un hecho evidente, enturbiando la cuestión con una pequeña e interminable polémica (…) cuyo propósito último es ahondar las diferencias entre americanos” (Jauretche, 2005; 45). Norberto Galasso dará cuenta que los libertadores hicieron lo que convenía y a la vez podían en base a las fuerzas sociales que sustentaban a ambos, así la posición de San Martín era la peor pues, entre otras cuestiones, lo había traicionado Cochrane que lo deja casi sin escuadra, desde Buenos Aires los rivadavianos le niegan todo apoyo, etc. (Galasso, 2005). Consideramos que los dos personajes estuvieron a la altura de las circunstancias que la historia demandaba, y dejaron de lado mezquindades personales en pos de la liberación de la Patria Grande. Finalmente gana la batalla de Junín, y la campaña llega al último reducto realista, se libra la batalla de Ayacucho en 1824, la cual es liderada por El Mariscal Sucre, y se pone fin al dominio español en suelo americano. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Habían pasado ya 14 años de la proclamación de la Primera República, el cambio en Bolívar de aquel momento, luego de su paso por Haití, es evidente. Tuvo que negarse como mantuano, para poder así dar lugar a los sectores populares, unificar la cuestión nacional con cuestión social. Éste cambio que ponemos de relevancia se observa en la liberación de esclavos, en la prohibición del trabajo obligatorio, suprime la mita, el derecho de Curas y Corregidores para el trabajo gratuito de los indios en el servicio doméstico, entregó una porción de tierra a cada indio (Ramos, 1968), en la relación con los pueblos originarios para los cuales protege ríos, conserva las aguas, aprovecha racionalmente la riqueza forestal, como también en la nacionalización del suelo, de las minas, en la protección a la manufactura local, en el establecimiento de un sistema de cultivo de interés social orientado a un mercado interno y a exportar los excedentes, en un sistema de gobierno propio, original con la división en cinco poderes (ejecutivo, legislativo, judicial, electoral y moral), en la presidencia vitalicia para evitar el divisionismo (que se daría sobre el fin de sus días y luego de su muerte). (Politzer, 2009) Fue ese el cambio necesario, y esas las medidas implementadas a partir del entendimiento de la situación social y política del momento, para poder dar por finalizado el dominio español en Nuestra América. Luego, establecerá el Congreso de Panamá en 1826 (al que la oligarquía rivadaviana y porteña no envía representantes), como uno de los últimos intentos de unificar la Patria Grande por la que tanto había luchado, así sostiene que “este congreso parece destinado a formar la liga más vasta, o más extraordinaria o más fuerte que ha aparecido hasta el día sobre la tierra (…) el Nuevo Mundo se constituirá en naciones independientes, ligadas todas por una ley común que fijase sus relaciones externar y les ofreciese el poder conservador en un congreso general permanente” (Bolívar, (1826), 2009; 329). Consideramos de esta forma que la versión que nos dieron Mitre, Pacífico Otero, y demás historiadores de la denominada “historia oficial” se hacen a un lado, y dan paso a la espada de Bolívar que ha vuelto en estos últimos años a caminar por América Latina. La Patria Grande vuelve a estar de pie, está en nosotros completar el sueño bolivariano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(Trabajo publicado originalmente en la &lt;em&gt;Revista Falta Envido&lt;/em&gt;. Año 1, Nº 2. Septiembre de 2011)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía citada&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mitre, Bartolomé. (1943). Historia de San Martín y de la emancipación Sudamericana. Buenos aires: Rosso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Galasso, Norberto. (2000). Seamos Libres y lo demás no importa nada. Vida de San Martín. Buenos Aires: Colihue&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Galasso, Norberto. (2005). La revolución de Mayo. El pueblo quiere saber de qué se trató. Buenos Aires: Ediciones del Pensamiento Nacional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pacífico Otero, José. (2007). La entrevista de Guayaquil y la crítica. En Viñas, David y García Cedro, Gabriela (comp.). (2007). Bolívar. Antología Polémica. Buenos Aires: Crónica General de América Latina&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Blanco Fombona, Rufino. (1981). Ensayos históricos. Caracas: Biblioteca Ayacucho. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Carrera Damas, Germán. (2007). Reseña biográfica de Simón Bolívar. En Viñas, David y García Cedro, Gabriela (comp.). (2007). Bolívar. Antología Polémica. Buenos Aires: Crónica General de América Latina &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Politzer, Ignacio. (2009). La relación negada: Bolívar y la Argentina. En AA.VV. (2009). La Patria es América. Buenos Aires: Ediciones Madres de la Plaza de Mayo&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Galeano, Eduardo. (2005). Las venas abiertas de América Latina. Buenos Aires: Catálogos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bolívar, Simón. (2009). Doctrina del libertador. Caracas: Biblioteca Ayacucho.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ezcurra, Daniel. (2006). Nuestroamericano. La dimensión regional en la identidad política de la revolución. En AA.VV. (2006). ¡Libertad, muera el tirano! El camino a la independencia en América. Buenos Aires: Ediciones Madres de la Plaza de Mayo&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martínez Peria, Juan Francisco. (2009). Haití, la revolución maldita. En AA.VV. (2009). La Patria es América. Buenos Aires: Ediciones Madres de la Plaza de Mayo &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martínez Peria, Juan Francisco. (2010). Lazos revolucionarios. En Ibáñez, Germán (Comp.). (2010). Son tiempos de revolución. De la emancipación al bicentenario. Buenos Aires: Ediciones Madres de la Plaza de Mayo&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2005). Manual de zonceras Argentinas. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lewin, Boleslao. (1957). La rebelión de Tupac Amarú y los orígenes de la emancipación americana. Buenos Aires: Hachette. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ramos, Jorge Abelardo. (1968). Historia de la Nación Latinoamericana. Buenos Aires: Peña Lillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-5849054602414962259?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/5849054602414962259/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/11/simon-bolivar-de-mantuano-libertador-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5849054602414962259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5849054602414962259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/11/simon-bolivar-de-mantuano-libertador-de.html' title='Simón Bolívar, de mantuano a Libertador de la Patria Grande'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-aMcuM1cYdJ4/Tr06kiqr7RI/AAAAAAAAAwc/QluN2xKm5QI/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-3937373390465362246</id><published>2011-10-31T07:33:00.000-07:00</published><updated>2011-10-31T07:33:11.560-07:00</updated><title type='text'>Eh, tú, muerte: yo soy el último que habla</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Jx2Fs2g9Ogk/Tq6wsCvMs-I/AAAAAAAAAwM/dIN2SzsFYtI/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" ida="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-Jx2Fs2g9Ogk/Tq6wsCvMs-I/AAAAAAAAAwM/dIN2SzsFYtI/s320/images.jpg" width="307" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;por &lt;strong&gt;Norberto Galasso&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Jueves 27 de octubre de 2011&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El 25 de mayo del 2003, al asumir la presidencia de la Nación, Néstor Kirchner apareció en el escenario político nacional como un `presidente inesperado` a quien tocaba presidir `una Argentina destruida` por sucesivas desgracias: genocidio, frustración, traición, entrega e ineptitud. Venía de haber sido intendente de Río Gallegos y de nueve años como gobernador de la provincia de Santa Cruz. Pero venía también de una militancia juvenil enarbolando la bandera de un mundo mejor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchos no reparamos, entonces, que ardía en él el fuego del compromiso, un espíritu de lucha indeclinable, la decisión de remontar las olas procelosas para llegar a puerto, importándole poco las formalidades de los exquisitos de las instituciones, que le reclamaron inmediatamente no hacer reuniones de gabinete, andar por la Casa Rosada con el saco desabrochado o juguetear con el bastón de mando en el momento mismo de asumir como presidente. Ahora que ha muerto se hace luz, para todos, el altísimo grado de compromiso que marcaba su conducta, verdadero ejemplo ante tanto político acomodaticio que sólo aspira a los halagos del poder.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Néstor se la jugó olvidándose de sí mismo. Se la jugó desde los tiempos en que confrontaba con Menem, y se la jugó desde que asumió el gobierno imponiendo el "castigo a los culpables" de la represión, no sólo con la anulación de la Obediencia Debida y el Punto Final sino bajando los cuadros de los dictadores, convirtiendo a la ESMA en Museo de la Memoria, depurando la Corte Suprema de Justicia, pagando la deuda al FMI para poner fin al monitoreo imperialista sobre nuestra economía, y también participando con otros líderes latinoamericanos en el hundimiento del ALCA, en la reunión de Mar del Plata, en diciembre del 2005. Además, repolitizó el país, poniendo el conflicto en el centro de la polémica, actitud que muchos -desde su incapacidad para entender la historia- le criticaron por "crear el conflicto", como si el conflicto no fuese insoslayable en una sociedad donde existen clases sociales con fuertes desigualdades. También reconvirtió un sistema de valorización financiera por otro de acumulación productiva provocando una fuerte baja en la desocupación, en la pobreza y en la indigencia. Asimismo, impulsó la consolidación de dos pilares fundamentales para el cambio y el progreso social: la &lt;strong&gt;intervención del Estado&lt;/strong&gt; y el &lt;strong&gt;protagonismo de los trabajadores a través de la CGT.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por su lucha recibió críticas e injurias, maldiciones -incluso-, pero no cejó. Y su vocación por lo popular y por lo nacional fue reconocida por las mayorías de la Argentina, que si le habían otorgado sólo el 22% de los votos al Frente para la Victoria en 2003, llevaron ese apoyo al 45% en 2007, a través de la candidatura de su esposa Cristina Fernández.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero no siempre lo biológico acompaña la fuerza espiritual que dinamiza la militancia. Su organismo le hizo saber varias veces -y los médicos fueron severos en la advertencia- que corría peligro. Podía, entonces, haberse replegado en el sur, inclinarse al consenso que predicaba la oposición y que era, en buen romance, abandonar los cambios y paralizar la marcha iniciada en el 2003. Rechazó ese camino, quiso ser "genio y figura hasta la sepultura", confrontativo, militante, indetenible, siempre en la pelea, infatigable en la polémica con los conciliadores y traidores. A pocas horas de una grave cirugía estaba en un acto político en el Luna Park, en su puesto, como desafiando a la muerte, con aquella vieja certeza de trascendencia de León Felipe: &lt;em&gt;`Eh, tú, Muerte. Yo soy el último que habla...`. &lt;/em&gt;Y prosiguió las giras y los discursos, peleándole a la reacción, palmo a palmo, para abrir camino al 2011. Murió, pues, en su ley, y dejó un ejemplo de conducta militante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fuente: http://www.diarioregistrado.com/politica/54435-eh-tu-muerte-yo-soy-el-ultimo-que-habla.html&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-3937373390465362246?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/3937373390465362246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/eh-tu-muerte-yo-soy-el-ultimo-que-habla.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3937373390465362246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3937373390465362246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/eh-tu-muerte-yo-soy-el-ultimo-que-habla.html' title='Eh, tú, muerte: yo soy el último que habla'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Jx2Fs2g9Ogk/Tq6wsCvMs-I/AAAAAAAAAwM/dIN2SzsFYtI/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-3722158543982213337</id><published>2011-10-29T15:28:00.000-07:00</published><updated>2011-10-29T15:28:24.104-07:00</updated><title type='text'>El pensamiento latinoamericano y la integración regional</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-QCK_aYJ8U-E/Tqx9tWapdwI/AAAAAAAAAwE/mxSSj6j99qM/s1600/microsThumb_php.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="181" ida="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-QCK_aYJ8U-E/Tqx9tWapdwI/AAAAAAAAAwE/mxSSj6j99qM/s200/microsThumb_php.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;por &lt;strong&gt;Lucila Melendi&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“La cuestión se centra en la capacidad de generar un pensamiento original, y la originalidad de todo pensar no deriva de los grandes centros de producción intelectual, sino de nuestra relación con la realidad”&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;Arturo Roig&lt;/strong&gt; (2008: 79) &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“Por eso insistimos en invertir la herencia escolástica universitaria de problematizar los textos y orientarnos a textualizar los problemas”&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Ana Jaramillo&lt;/strong&gt; (2005)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En América Latina conviven variados esquemas de integración regional que datan de distintas épocas y se plantean múltiples objetivos. Dentro de esta trama de armados institucionales diversos, podríamos señalar al MERCOSUR, la ALBA y la UNASUR como aquellos procesos que más desconcierto generan entre los académicos. A diferencia de otros acuerdos y tratados, no resulta fácil encuadrarlos según un patrón de comportamiento preestablecido que podamos encontrar en los libros de Relaciones Internacionales o de Integración Regional. Por este motivo, frecuentemente son tildados de procesos ‘particulares’, ‘peculiares’ o ‘especiales’.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Insistiremos en que los procesos políticos latinoamericanos no son ‘peculiares’ respecto a los de ninguna otra región del mundo. América Latina, al igual que todas ellas, tiene una historia y características que le son propias, y son estas diferencias originarias las que anulan, en términos de su potencial explicativo, buena parte de los enfoques generados en otras latitudes. Lo obvio no es menos importante por serlo, sino más bien todo lo contrario. Desde esta perspectiva, podemos constatar que en nuestros países (a diferencia de otros, consolidados en términos de su desarrollo social y cultural autónomo), las ideas no siempre muestran coherencia con la realidad que se supone conceptualizan, y de este desacierto inicial se desprenden todo tipo de errores . &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos encontramos en un escenario en que desandar los caminos del pensamiento latinoamericano aparece como una opción de primer orden para quienes pretendan aportar a la comprensión de los procesos en que estamos inmersos. Para emprender este camino necesitaremos guiarnos buscando hilar, antes que cualquier otra cosa, las cuestiones que han sido problematizadas, habida cuenta de que otro tipo de guía suele ser engañosa: las disciplinas son construcciones sociales y políticas que realizan un recorte señalando los límites de lo que es posible pensar, pero en tanto no existe algo así como un Km 0 del pensamiento, no podemos permitir que se invaliden las reflexiones producidas previamente acerca de su mismo ‘objeto de estudio’. Por otra parte, se hace necesario terminar con la mala costumbre de ver teoría sólo allí donde ésta viene escrita de determinada forma. El potencial teórico de una idea debe ser valorado en estricta relación a la pregunta a la que pretende responder, y de ninguna manera al rótulo editorial que lo designa, o no, como más o menos ‘teórico’ o ‘filosófico’ . &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1992, Alcira Argumedo publicaba “Los silencios y las voces en América Latina”, dando cuenta de la existencia de lo que ella llamó una matriz autónoma de pensamiento nacional y popular latinoamericano . Como toda matriz de pensamiento, su raíz sería una especial concepción acerca de lo social, que en el caso de las masas populares latinoamericanas parte de una visión esencial y profundamente igualitaria acerca de la naturaleza del hombre. Los ejes estructurantes de esta matriz serían la soberanía y la justicia; lo nacional y lo social, problemáticas nunca resueltas en América Latina, que seguirían resurgiendo episódicamente, hasta encontrar solución definitiva:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Por encima de sus dimensiones y de las formas adquiridas en las diversas etapas históricas y en cada región, los movimientos populares del continente proponen la resolución del doble problema de la autonomía –como forma colectiva de la libertad, que otorga el contexto real a la libertad individual- y de la igualdad social. De este modo, la cuestión de la soberanía y la justicia contiene la problemática más sustantiva de la historia latinoamericana, hija de una situación traumática y atípica en su conformación como sociedad” (Argumedo, 1992: 196).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde esta perspectiva, lo que hoy llamamos ‘integración regional’ es objeto de reflexión del pensamiento latinoamericano desde el nacimiento mismo de América como tal, en tanto la cuestión de la autonomía (uno de los dos ejes centrales de nuestro filosofar), vino siempre de la mano de lo que podríamos llamar la cuestión continental. En el intento de aportar a la tarea de sistematizar algunas ideas de nuestro acervo teórico latinoamericano para hacerlas dialogar con las teorías y enfoques predominantes en nuestros ámbitos de estudio, vamos a repasar tres momentos de las ideas de unidad, y buscaremos dejar planteado un posible diálogo entre esas ideas y el MERCOSUR, la UNASUR y la ALBA.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Emancipación americana. Unidad para la defensa.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Bolívar, San Martín, Artigas&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hacia 1815 Hispanoamérica estaba decididamente embarccada en la lucha por su independencia. En este marco, y paralelamente a la dirección política y militar de las tropas americanistas que dirigió, Bolívar dejó una vasta serie de escritos dando cuenta de sus reflexiones y las disyuntivas en que se debatían. Cabe aclarar que para Bolívar América era un sólo y gran país, el Nuevo Mundo, que se extendía desde México hacia el sur del hemisferio, e incluía a las islas del Caribe.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las “Cartas de Jamaica”, escritas en 1815, dan testimonio de algunas de sus reflexiones. Allí señala que el Imperio Español históricamente ha impedido el comercio y la comunicación entre las distintas provincias, para mantenerlas separadas y controladas, pero considera que en su conjunto son un gran mercado ultramarino que España ya no está en condiciones de abastecer, y que por lo tanto puede resultar atractivo para obtener el auspicio de alguna otra potencia en la empresa de su emancipación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A nivel político, dejará ver que el futuro de América le genera una gran incertidubre. A su entender, la independencia se realiza, pero sin que los americanos tengan la experiencia necesaria como para poder gobernarse por sí mismos y, aventura que el Nuevo Mundo se dividirá para poder gobernarse mejor,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria. Aunque aspiro a la perfección del gobierno de mi patria, no puedo persuadirme que el Nuevo Mundo sea por el momento regido por una gran república; como es imposible, no me atrevo a desearlo” (Bolívar, 1990: 76).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prefiere las repúblicas a las monarquías, por considerar que sólo de esta forma se convivirá en paz, sin intenciones expansionistas, y rechaza el federalismo por demasiado perfecto, sosteniendo la imperiosa necesidad de buscar formas de organización que sean las mejores asequibles,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“No convengo en el sistema federal entre los populares y representativos, por ser demasiado perfecto y exigir virtudes y talentos políticos muy superiores a los nuestros (…) Busquemos un medio entre extremos opuestos, que nos conducirían a los mismos escollos, a la infelicidad y al deshonor” (Bolívar, 1990: 78).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al mismo tiempo, cree que es la unión lo único que hace falta para que el Nuevo Mundo pueda concretar la obra de su regeneración (Bolívar, 1990; 83), pero esta empresa se ve impedida permanentemente por guerras civiles, que no son producidas por diferencias raciales o de castas, sino por motivos políticos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Paralelamente, en el Cono Sur del continente, San Martín encabezaba el Ejército de Los Andes, con una clara lectura geopolítica del conflicto, que lo hacía pensar en clave sudamericana. San Martín nos legó este recorte entre la América del Sur y el resto de Hispanoamérica, y una claridad absoluta en términos de distinguir lo principal de lo secundario: así lo demuestra su énfasis rotundo en lograr la Libertad antes que nada, y su negativa absoluta a participar en cualquier tipo de enfrentamiento entre americanos. La soberanía ante todo: la consolidación de la libertad de América era la condición necesaria para poder discutir después cualquier otra cosa, y esto sólo se conseguiría en unidad,&amp;nbsp; “unámonos para batir a los maturrangos que nos amenazan y después nos queda tiempo para concluir de cualquier modo nuestros disgustos en los términos que hallemos por convenientes sin que haya un tercero en discordia que nos esclavice” (San Martín, 1819) . &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un año después, antes de partir a Perú decidiendo no hacer caso al gobierno de Buenos Aires que le reclamaba ponerse a la cabeza de la guerra civil, se dirigía al pueblo en los siguientes términos,&amp;nbsp; “el general San Martín jamás derramará la sangre de sus compatriotas y sólo desenvainará la espada contra los enemigos de la independencia de Sudamérica” (San Martín, 1820). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Artigas es el mayor exponente del federalismo y la democracia americana. Defensor a ultranza de la soberanía de los orientales en términos de únicos artífices de sus propios destinos, concebía esta autonomía plena en el marco de las Provincias Unidas del Río de la Plata. La forma confederada se les aparecía a los orientales, aquí en el sur, como el mejor modo de articular sus propios intereses con el del todo mayor, la patria americana. Sufrían en carne propia la necesidad de una defensa común de la libertad y al mismo tiempo tenían clara su condición de pueblo autónomo, con lo cual el federalismo aparecía como la forma natural de gobierno. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1813, los diputados de la Provincia Oriental recibieron claras instrucciones de cara a la Asamblea Constituyente de Buenos Aires. Los artículos 10 y 14 son especialmente ilustrativos del proyecto artiguista, y mantienen asombrosa vigencia, “Art. 10: Que esta provincia (la Provincia Oriental) por la presente entra separadamente en una firme liga de amistad con cada una de las otras, para su defensa común, seguridad de su libertad, y para su mutua y general felicidad, obligándose a asistir a cada una de las otras contra toda violencia o ataques hechos sobre ellas, o sobre alguna de ellas, por motivo de religión, soberanía, tráfico, o algún otro pretexto, cualquiera que sea (…) Art. 14: Que ninguna tasa o derecho se imponga sobre artículos exportados de una provincia a otra; ni que ninguna preferencia se dé por cualquier regulación de comercio o renta a los puertos de una provincia por sobre los de otra; ni los barcos destinados de esta provincia a otra serán obligados a entrar, a anclar, o pagar derechos en otra(Bruschera, 1971; 97). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1815 sancionarían un reglamento provisorio para fomentar la ‘campaña’ repartiendo las tierras de modo regulado, bajo el criterio de que “los más infelices serán los más agraciados” (Bruschera, 1971; 152). Una medida de colonización del conjunto de las tierras en función de aumentar la productividad, garantizar el sustento de las familias orientales, y sobre todo garantizar la soberanía. Los americanos tendrían prioridad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Generación del ‘900. La idea latinoamericana de América.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Martí.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recién a comienzos del siglo XX el Nuevo Mundo de Bolívar pasaría a ser América Latina. Lo que hoy identificamos de esta manera es un colectivo político definido y re-definido permanentemente, en función de una “otra” América que juzgamos necesario y fundamental distinguir de la “nuestra” . &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por inspiración de Rodó se realiza en 1908 en Montevideo el I Congreso Estudiantil Latinoamericano. En 1910 Ugarte publica “El porvenir de la América Española”, para Methol Ferré, fue la primera vez que alguien se encargó de dar una visión de conjunto de América Latina. En 1909 apareció “La evolución política y social de Hispanoamérica”, de Blanco Fombona. En 1912 Rodó escribió “Bolívar, el unificador del sur” y se publicó “Las democracias latinas de América”, de García Calderón. Un año después, “La creación de un continente”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de que nos astilláramos en más de veinte repúblicas, y éstas forjaran sus mitos fundantes ‘nacionales’, aparecería en 1900 la primera generación que empieza a repensar la unidad continental. Advirtieron la emergencia del poder de los Estados Unidos, que se hizo evidente en la guerra de Cuba de 1898 y percibieron el peligro. La Patria Grande apareció entonces como la única posibilidad de futuro y, como parte de este mismo proceso de re-descubrimiento (y como nueva cara de las preguntas por nuestra identidad), aparecería también la problematización de lo que, al menos desde Jauretche, definimos como colonización pedagógica. La Reforma Universitaria de 1918 sería el primer logro del latinoamericanismo, y pocos años después, Haya de la Torre, teorizaría para superar las polis oligárquicas, y alcanzar la industrialización, con una visión acabada del imperialismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Voy a detenerme en Martí, porque si bien él no es parte de la conocida como ‘Generación del ‘900’, su condición de cubano y su exilio neoyorquino lo pusieron en condiciones de adelantarse, y conceptualizar algunas cuestiones que quedaron inmortalizadas en su pluma.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martí acuñó la expresión Nuestra América, en claro contrapunto con los Estados Unidos de Norteamérica . Él percibe y conceptualiza muy bien dos cuestiones que mantienen su vigencia hasta nuestros días: el imperialismo, y la colonización padagógica , ambas en el marco de la lucha por la autonomía de la que nos hablaba Argumedo. Por un lado, convoca vigorosamente a los pueblos americanos a conocerse y unirse en su propia defensa, “Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes han de pelear juntos. Los que se enseñan los puños, como hermanos celosos (…) han de encajar, de modo que sean una, las dos manos” (Martí, 1980; 9) “¡Los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes” (Martí, 1980; 11) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y por otro, percibe con claridad los desastres que la falta de confianza y creatividad de los americanos en sí mismos generan en términos políticos, “La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas (…) el buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones del país mismo, a aquel estado apetecible, donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan todos de la abundancia que la naturaleza puso para todos en el pueblo que fecundan con su trabajo y defienden con sus vidas” (Martí, 1980; 11) “(…) entró a padecer América, y padece, de la fatiga de acomodación entre los elementos discordantes y hostiles que heredó de un colonizador despótico y avieso, y las ideas y formas importadas que han venido retardando, por su falta de realidad local, el gobierno lógico” (Martí, 1980; 13). Estas observaciones acerca de los desastres de copiar podrían aplicarse a muchas situaciones de la América contemporánea, entre las cuales podemos nombrar los andamiajes institucionales de varios esquemas de integración que tienen poco que ver con la realidad de nuestros países.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;El ABC de la política latinoamericana.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Perón.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay dos documentos que revelan acabadamente la perspectiva del entonces Presidente argentino acerca de la dinámica del poder mundial y los desafíos que debería enfrentar nuestro continente en las décadas siguientes. En 1951, en un artículo publicado bajo el seudónimo de Descartes, Perón sostenía que en la historia de la humanidad se constata la tendencia a avanzar hacia agrupamientos cada vez mayores, por lo cual estaríamos transitando el pasaje de los Estados-Nación a los Estados-Continente, y todos aquellos que no lograran constituirse en parte de un estado continental, pasarían al coro de la historia. Por otro lado, por la creciente población/producción del mundo, las batallas del futuro serían por los alimentos y las materias primas, elementos que poseemos en abundancia y que nos será necesario defender. A partir de este diagnóstico, retoma la perspectiva geopolítica sanmartiniana y lee el desafío en clave Sudamericana. Es aquí donde Perón hace un aporte teórico sustantivo, al proponer la alianza argentino-brasilera-chilena como el camino a seguir, “La unidad comienza por la unión y ésta por la unificación de un núcleo básico de aglutinación. Desde esa base podría construirse hacia el Norte la Confederación Sudamericana, unificando en esa unión a todos los pueblos de raíz latina. Sabemos que estas ideas no harán felices a los imperialistas que dividen para reinar. Pero para nosotros los peligros serán tan graves desde el instante en que la Tercera Guerra Mundial termine, que no hacerlo será un verdadero suicidio. Unidos seremos inconquistables, separados indefendibles” (Perón, 1951).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es precisamente este señalamiento el que constituye, para Methol Ferré, la originalidad fundamental de Perón: la de plantear la unidad argentino-brasilera como condición de la dinámica unificadora de América del Sur, “Es indudable que, realizada esta unión, caerán a su órbita los demás países sudamericanos, que no serán favorecidos ni por la formación de un nuevo agrupamiento y probablemente no lo podrán realizar en manera alguna, separados o juntos, sino en pequeñas unidades” (Perón, 1953). Es en este sentido, que lo considera el primer creador de una política latinoamericana: “antes hubo idealidades latinoamericanas, nostalgias, recuperaciones históricas culturales, pero no políticas. Políticas reales que discernieron lo principal de lo secundario, que señalaran cual era el camino efectivo de una unidad de América Latina, no la hubo hasta los planteos de Perón a la altura de los años ‘51” (Methol Ferré, 1996).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1953, al exponer las bases del Pacto ABC, reiteraría que esa unión era necesaria para garantizar la defensa continental: “Es esa circunstancia la que ha inducido a nuestro gobierno a encarar de frente la posibilidad de una unión real y efectiva de nuestros países, para encarar una vida en común y para planear, también, una defensa futura en común (…) Pienso yo que el año 2000 nos va a sorprender o unidos o dominados; pienso también que es de gente inteligente no esperar que el año 2000 llegue a nosotros, sino hacer un poquito de esfuerzo para llegar un poco antes al año 2000, y llegar en un poco mejores condiciones que aquella que nos podrá deparar el destino mientras nosotros seamos yunque que aguantamos los golpes y no seamos alguna vez martillo; que también demos algún golpe por nuestra cuenta” (Perón, 1953). Y agrega, en esta misma ocasión, apreciaciones sobre el papel de los gobiernos y de los pueblos en el proceso de unión, que transitando el siglo XXI asumen una vigencia inusitada. En su opinión, la unión debierara buscarse, “(…) influyendo no a los gobiernos, que aquí se cambian como se cambian las camisas, sino influyendo a los pueblos, que son los permanentes, porque los hombres pasan y los gobiernos se suceden, pero los pueblos quedan” (Perón, 1953).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los años ’50 y ’60, con la creación de la CEPAL, se empezaría a pensar la integración regional, propiamente dicha, de América Latina y se haría, por primera vez, pensándola en términos de ‘medio’ para alcanzar el desarrollo. Europa transitaba el camino de su integración y de alguna forma esto habilitaba a los académicos a pensar en la ‘integración regional’ como un fenómeno en sí mismo, a ser estudiado e incluso imitado. Aparece entonces la integración como un medio apropiado para lograr el desarrollo industrial autónomo de nuestra región, y desde esta usina de pensamiento se impulsan procesos de integración económica, bajo el signo de un ‘regionalismo autonómico’ (Vázquez, 2011). En los años ’90, la CEPAL cambia su enfoque, y sigue impulsando la integración regional pero ahora en términos de ‘regionalismo abierto’, acoplándose al Consenso de Washigton y propugnando la liberalización comercial como medio para atraer capitales a América Latina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En este marco, en 1991 se crea el MERCOSUR, con una clara impronta comercialista neoliberal, pero también como herramienta para fortalecer las debilitadas democracias, y tras una grave crisis a principios de los años 2000, redirecciona su accionar, incursionando en importantes áreas que no estaban contempladas en el proyecto original (Identidad MERCOSUR, 2010; 48). Es el caso, por ejemplo, del MERCOSUR social que nace en 2006 con la I Cumbre Social del Mercosur, en Córdoba. Paralelamente, tras dar por tierra con la propuesta norteamericana del ALCA, los mandatarios sudamericanos redefinen los objetivos de su agrupamiento, que pasa a llamarse UNASUR. Al día de hoy, habiendo sido protagonista en la resolución de graves conflictos intrarregionales, la UNASUR conformó un Consejo de Defensa Sudamericano y avanza firmemente hacia la creación de un Banco del Sur, que pueda cumplir funciones de financiamiento. Por otro lado, la ALBA agrupa a una serie no menor de países lainoamericanos fortaleciendo mecanismos de cooperación que permitan subsanar en conjunto grandes déficits en áreas como salud y educación, que afectan la efectiva igualdad de sus ciudadanos, y lleva adelante la experiencia de intercambio comercial con sucres, lo que les permite moderar su dependencia de las divisas intenacionales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Reflexiones&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;MERCOSUR. UNASUR. ALBA.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay cierta creencia instalada en el ‘sentido común’ de los estudiosos de la integración regional, de que ésta comienza por liberalizar el comercio de bienes y se va profundizando, fijando un arancel externo común, unificando aduanas, permitiendo la libre circulación del capital y ‘la fuerza de trabajo’, y derramándose al ámbito político a través de la creación de entidades supranacionales, un parlamento común y hasta un Banco Central común que emita una misma moneda. Se supone que es el camino que deben seguir los procesos de integración regional, aunque lo cierto sea que esto no sucedió así en ningún caso. Las principales críticas hacia los esquemas vigentes son que no han cumplido con sus objetivos originarios de liberalización, y que no avanzan hacia la constitución de entidades supranacionales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo cierto es que los procesos de integración regional son procesos políticos en permanente disputa, y deben ser estudiados en cuanto tales. El estudio de los procesos reales, y la reorientación de los esquemas de integración regional en Sudamérica durante la última década, nos permiten pensar en la autonomía y la inclusión social como los grandes ejes articuladores de los objetivos actuales. La soberanía y la justicia, (como decía Argumedo, en pleno auge del neoliberalismo a nivel mundial), siguen siendo los grandes problemas a resolver por parte de un continente que tiene la mayor reserva de recursos naturales del mundo y, asimismo, los mayores índices de desigualdad. Entonces, las propuestas de Unidad latinoamericana, hoy como ayer, tienen un primer objetivo defensivo: como lo vieron San Martín, Artigas, Martí y Perón, la defensa es continental o no es. La soberanía está en primer orden, pero aquí los problemas de soberanía no tienen que ver con disputarle territorio al vecino, sino con evitar el saqueo de nuestros recursos naturales y el condicionamiento a nuestra capacidad de decisión política, impuesto fundamentalmente por los organismos financieros internacionales. Si el objetivo principal de los intentos de unidad es lograr la efectiva soberanía, ciertamente ningún gobierno estará pronto a ceder parte de ella para la conformación de un organismo supranacional, esto no puede ser visto como un signo de debilidad. En la misma dirección podemos leer el inquebrantable respeto que los mandatarios sudamericanos vienen mostrando hacia sus pares, al no entrometerse en los asuntos internos: esta actitud retoma también el legado de San Martín, Artigas y Perón. Después de 200 años, probablemente siga siendo la de Confereración la forma política que más se ajusta a nuestra realidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otra parte, en el MERCOSUR, se avanza sustancialmente en términos de cooperación e integración en áreas que no fueron las originalmente planteadas, pero que están ligadas al núcleo sensible del drama latinoamericano. La estructura creada para liberalizar el comercio fue aprovechada para dar curso a lineas de acción conjunta, como los acuerdos en torno a educación, la cooperación técnica de ministerios, de movimientos sociales, organizaciones sindicales, etc. y todo pareciera indicar que los objetivos económicos se redefinen en función de alcanzar una mayor integración productiva, antes que de forzar una violenta liberalización comercial. El MERCOSUR es un entramado complejo de normas y prácticas que se van redefiniendo permanentemente en función de la política, pero en tanto producto de la alianza argentino-brasilera, sigue siendo la piedra angular de la Confederación Sudamericana, como decía Perón, o de la UNASUR, como llegamos a ver nosotros. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El MERCOSUR, la UNASUR y la ALBA realmente existentes recogen el legado de la mejor tradición nacional y popular latinoamericana, agregando a los objetivos de Defensa y Desarrollo, el del mantenimiento y consolidación de la Democracia, y el de combate a la Desigualdad, como nuevos desafíos a los que se debe responder desde la UNIDAD. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensando en los desafíos a los que deberemos hacer frente, vienen al caso las palabras de Perón acerca de la necesidad de realizar la integración desde los pueblos. Si bien se ha avanzado en términos de interacción entre organizaciones de la sociedad civil, es bueno recordar la importancia de fortalecer la participación y poner en marcha los Parlamentos comunes, no porque sea una obligación que nos imponga la teoría, sino porque como decía ese gran filósofo, los gobiernos pasan y los pueblos, quedan.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Referencias bibliográficas&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ardao, A. (1993) América Latina y la latinidad. México D. F., UNAM.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Argumedo, A. (1992) Los silencios y las voces en América Latina. Buenos Aires, Ed. del Pensamiento Nacional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bolívar, S. (1990) Simón Bolívar: Escritos políticos. Madrid, Alianza Ed.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bruschera, O. comp. (1971) Artigas. Documentos. Montevideo, Biblioteca de Marcha.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Identidad MERCOSUR (2010), 25 años de paz, democracia e integración. Visibilizando los logros políticos, sociales y culturales del MERCOSUR, Montevideo: CEFIR. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martí, J. (1980) Nuestra América. Buenos Aires, Ed. Losada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Methol Ferré (2002) De los Estados Ciudad al Estado Continental Industrial en &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;----------------- (1996) La integración de América en el pensamiento de Perón, disponibles en www.metholferre.com &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Melendi, L. (2011) UNASUR: el nuevo nombre de un viejo anhelo, disponible en http://www.laondadigital.com/LaOnda/LaOnda/540/B3.htm&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Perón (1951) Confederaciones Continentales, disponible en http://ecosaltanacionalypopular.blogspot.com/2010/06/articulo-de-descartes.html&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;------- (1953) Discurso ante oficiales en la Escuela Superior de Guerra, 11 de noviembre de 1953, disponible en http://lucheyvuelve.com.ar/Discursos/brasil.htm&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Phelan, J. (1979) El origen de la idea de América. México D. F., UNAM.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prieto Castillo, D. (1987) Utopía y comunicación en Simón Rodríguez. Quito, CIESPAL.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Roig, A. (2008) El pensamiento latinoamericano y su aventura. Buenos Aires, Ed. El Andariego.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Rojas Mix, M. (1992) Los cien nombres de América. Lumen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;San Martín (1819) Escritos de San Martín, disponible en http://www.elhistoriador.com.ar/frases/san_martin/escritos_san_martin.php&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vázquez, M. (2011) “El MERCOSUR social, cambio político y nueva identidad para el proceso regional en América del Sur” en Caetano, G. coord. (2011) MERCOSUR 20 años, CEFIR, Montevideo pp.165.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Wainsztok, C. (2009) Pedagogía y autonomía en Simón Rodríguez. Buenos Aires, mimeo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; 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text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-tMmdVXyGiLQ/Tqx6LScw00I/AAAAAAAAAv8/MUv4C1kZriw/s1600/CS2APCAR5UK14CAXEJX11CAGJ830SCAS3XIPXCAZKR7XXCAJ96LILCA1BVRSQCAPM2ILXCAQZEX8LCA8ENEHTCAEZWL4WCAIEFSDOCA7HZCYYCA4YO424CAAHJGXJCAM0SML8CAULQAIGCA0Y39FPCAYNFN4A.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" ida="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-tMmdVXyGiLQ/Tqx6LScw00I/AAAAAAAAAv8/MUv4C1kZriw/s200/CS2APCAR5UK14CAXEJX11CAGJ830SCAS3XIPXCAZKR7XXCAJ96LILCA1BVRSQCAPM2ILXCAQZEX8LCA8ENEHTCAEZWL4WCAIEFSDOCA7HZCYYCA4YO424CAAHJGXJCAM0SML8CAULQAIGCA0Y39FPCAYNFN4A.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;Carta abierta de Norberto Galasso a Beatriz Sarlo&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He leído tu artículo en La Nación del lunes 24 de octubre. Y en verdad, Beatriz, estoy sorprendido, demasiado sorprendido. Casi una página de Beatriz Sarlo en el diario de los Mitre para sostener que si bien hay algunos “motivos económicos”, la causa del triunfo electoral de Cristina tiene su explicación profunda en que se trató de la “autoinvención” de una viuda. La lectura de ese artículo me dejó perplejo. Sólo se me ocurre preguntarte: ¿Qué te pasa, Beatriz?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vos quizás no recuerdes que nos conocimos en 1966, en la editorial Jorge Álvarez que funcionaba en la calle Talcahuano y donde circulaban jóvenes escritores progresistas (te supuse marxista). Después, te visité en un departamento de la calle Coronel Díaz para entregarte unas páginas sobre la Década Infame para la editorial de Carlos Pérez –lamentablemente desaparecido– (te supuse posadista). Más tarde, tuviste la gentileza de registrar algunos de mis libros como “recibidos” en tu revista Punto de vista (te supuse “prochina”) y en una ocasión, bajo la dictadura, nos encontramos en una manifestación obrera de la cual nos corrieron las fuerzas represivas con gases lacrimógenos (te supuse peronista de izquierda). Ya bajo el gobierno de Alfonsín, nos cruzamos, si mal no recuerdo, en el Teatro San Martín, pero no advertiste mi presencia, quizás porque moviéndote siempre en la crítica vanguardista no habías registrado en tu memoria esos encuentros casuales con alguien de la Izquierda Nacional, encuentros que no llegaron a convertirse en amistad, pero sí en esa complicidad recóndita entre quienes aspiramos a una sociedad distinta (aunque ya te supuse socialdemócrata).&amp;nbsp; Por eso, cuando alguien me decía: Beatriz ha sido peronista, trabajó cerca del posadismo, fue prochina, pro alfonsinista y socialdemócrata yo intentaba justificar esos cambios como producto de una búsqueda, una auténtica y trabajosa búsqueda en un país complicado donde las palabras se vacían de contenido y hay que realizar grandes esfuerzos para saber lo que ocurre y dónde ubicarse. Siempre te consideré inteligente y sin ningún interés subalterno, fuese prestigio o dinero. Sé que no te importa demasiado saber que defendía tus giros políticos, como tampoco que siempre te he leído con respeto y te he valorado como intelectual. Quizás tampoco te importe ahora que te pregunte –siguiendo el ejemplo de Kirchner con Clarín– “¿Qué te pasa, Beatriz?”. Y formulé la pregunta porque ese artículo es indigno de vos y ahora debo suponer que te hiciste “mitrista”. Claro, para mí eso ya es más grave porque nunca he escrito ni voy a escribir jamás en La Nación hasta que –suceso imposible– ese matutino denuncie que Mitre fue un genocida que arrasó con el Paraguay según lo denunció Alberdi y lo cantó Guido Spano con aquel: “Ya no existe el Paraguay / donde nací como tú.”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso siento la necesidad de reprocharte este último salto mortal que diste. Porque ya eran suficientes tus colaboraciones en Clarín para venir a recalar, desde hace un tiempo, en La Nación, que es, como se sabe, todo lo contrario de la nación. Siento la necesidad de decírtelo y no vas a poder contestarme “conmigo, no” porque vos no tenés “coronita” ni tampoco me podés imputar alguna actitud o conducta dudosa, ni concesiones de ningún tipo que hayan ido en perjuicio de las mayorías populares. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y vamos al artículo, donde reducís un gran triunfo electoral, por márgenes poco habituales del 54% de Cristina al 17% para la segunda fuerza (con la que casualmente vos simpatizás). Lo titulaste “Victoriosa autoinvención”. Y a poco de empezar reproducís, como si la compartieses, la declaración de la pitonisa derrotada, que espero que ya no salga más en las pantallas televisivas después del l% de los votos, es decir, de ser repudiada por el 99% de la sociedad argentina: “De lo que pase ahora, nosotros no somos responsables, sino los millones que la votaron.” Es decir, implícitamente, más de 11 millones de imbéciles, tontos, engañados o boludos, según el calificativo que quieras emplear. Pocas líneas después, te referís a un cántico: “Néstor no se murió / Néstor vive en el pueblo”. Y nada más. No, Beatriz, no, debiste decirlo completo: “Néstor no se murió / Néstor no se murió / Néstor vive en el Pueblo / la puta madre que los parió.” Así se expresa la juventud que proclama su dolor y su bronca por la muerte de un presidente militante, y también alude a sus opositores. Así, completito. ¿O es que en la Tribuna de doctrina no se puede putear? ¿Se puede mentir, difamar, distorsionar la historia, pero se trata de un órgano tan delicado y de tan elevada cultura que no se puede putear? Pero esto es anecdótico. Lo fundamental de tu artículo constituye una interpretación pobrísima de un acontecimiento riquísimo. Este último es el cambio operado en la Argentina en los últimos ocho años, que vos lo reducís a una cosmética fúnebre, a un montaje cinematográfico, a una “puesta en escena”, según lo subtitulás. Y esto no se puede permitir en una intelectual que hace años que piensa, elabora tesis, critica, argumenta con tan alto nivel que ha dado clases en la Facultad de Filosofía y Letras (¡ah! y también en Cambridge, supuesto templo de la sabiduría universal). Entonces decís –cuando tu pueblo se moviliza y le otorga a Cristina 40 puntos de diferencia respecto al segundo-, vos decís, -y no quisiera recordártelo– decís: “La Presidenta Viuda fue la protagonista de la obra y la directora de la obra, una creación suya y de un grupo muy chico de publicitarios e ideólogos que la dejó hacer y perfeccionó lo perfeccionable. En lo esencial, una autoinvención” (La Nación, 24/10/2011). Luego, seguís de este modo: “Después del entierro de Néstor, Cristina Kirchner dispuso casi de inmediato todos los elementos de la puesta en escena y vestuario: su luto, su palidez (atenuada con el transcurso de los meses), su figura erguida, su voz potente, que podía quebrarse por la emoción que ella misma se provocaba al mencionar al marido ausente.” ¿Cómo no nos dimos cuenta, Beatriz? Quizás se ponía cebolla cortada en el escote para provocarse lágrimas... y nosotros, tan boludos, ¡nos creíamos que era dolor, que era tristeza! Pero decís más todavía: “La Presidenta hizo una actuación de alta escuela, mezcla de vigor y emoción, se colocó a sí misma al borde del llanto y se rescató por un ejercicio público de la voluntad. Es la gran actriz de carácter sobre un escenario diseñado meticulosamente por ella misma.” Y más aún: “A veces, un flash la asimila a buena actriz de la televisión representando a una gran mujer política, el mismo empaque de señora que ha bajado a las cosas pero que conserva sus aires, la misma ropa con brillos, un poco de sobreactuación, un poco de distancia y mucho de afectividad.”&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me hacés acordar a Borges, Beatriz, cuando dijo que el 17 de octubre fue todo una farsa armada desde el gobierno. Peor todavía, a Mirtha Legrand cuando dudó que el cadáver estuviese adentro del féretro o a Carrió cuando sostuvo que el llanto de los jóvenes lo organizó Fuerza Bruta. Y vuelvo a preguntarte: ¿Qué te pasa, Beatriz? No puedo creer que pienses que todo ha sido un invento, todo ficción. ¿En estos últimos años no hubo disminución de la desocupación, ni de la pobreza, ni de la indigencia, no hubo hundimiento del ALCA en Mar del Plata ni constitución de la Unasur, no hubo lucha contra la Sociedad Rural y las grandes corporaciones mediáticas, ni Asignación Universal por Hijo, ni Asignación Prenatal, ni matrimonio igualitario, ni Ley de Medios, ni hubo captación parcial de la renta agraria diferencial a través de las retenciones, ni estatización de las AFJP para recuperar los aportes previsionales de los trabajadores, ni aumento de jubilados y para jubilados? ¿Sólo hubo un escenario bien montado, una mujer pálida por el cosmético y una leyenda para incautos? Para peor, agregás que, por cierto, hubo “inversiones en cultura..., necesarias para montar el espectáculo” y contar con los artistas, aunque “habrá que examinar su transparencia porque hay mucho dinero en juego flotando por áreas grises”, es decir, “pan y circo”, o lo que es lo mismo “choripán y Coca Cola” para 11 millones de argentinos a quienes se les compraron los votos. No eran entonces boludos, eran corruptos. Y de esas inversiones en la farándula, con algo –reconocés– de “subsidios, miniturismo, bolsas de shoppings o plasmas”, se montó la gran mentira que provocó el 54% de los votos. Finalmente agregás que la gran “novedad en la historia electoral argentina no está dada por el triunfo por 40 puntos de diferencia sino en el lejano segundo lugar obtenido por Binner”. Eso sí es genuino e importante, ¿no es cierto? Esos tres millones de votos fueron concientes, de gente culta, progresista, que seguramente leyó alguna vez las sesudas elucubraciones de “Norteamérico Ghioldi”. Aunque, te digo, no es tan novedoso: esa palidez del candidato, ese empaque y seriedad que hacen recordar demasiado a los socialistas del treinta, tan poco graciosos que a su candidato Nicolás Repetto lo llamaban el “candidato del cianuro”, algo así como el aburrimiento de De la Rúa, quiero suponer sin Banelco. Pero con un gran don de la oportunidad este Binner se abraza con otro “socialista”, el ex presidente uruguayo Tabaré (Marx los perdone desde la eternidad por llamarse socialistas), a quien supongo te referís cuando hablás del “inspirador uruguayo” que apoyó a Binner, que “supo esperar desde años atrás”, que vetó la ley del aborto y luego fue a decirle a Bush que le diera armas para hacerle la guerra a nuestra patria. Mejor referente, imposible. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso te pregunto, ¿qué te pasa, Beatriz? Y no te enojés y me digas “conmigo, no”, ubicándote en una supuesta altura de ética, progresismo y cultura elevada para terminar descalificando la alegría de tu pueblo en las calles; desvalorizando un gran triunfo popular como hace muchos años no se había visto con tanta contundencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Acaso vale la pena rodar por la pendiente de esta manera para escribir en el diario que el genocida de la Guerra del Paraguay se dejó de guardaespaldas, como bien decía Homero Manzi? En serio, ¿te pasa algo, Beatriz?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fuente: http://www.diarioregistrado.com/Sociedad/54370-que-te-pasa-beatriz.html&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-66406545756177082?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/66406545756177082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/los-cagatinta-de-siempre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/66406545756177082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/66406545756177082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/los-cagatinta-de-siempre.html' title='Los cagatinta de siempre...'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-tMmdVXyGiLQ/Tqx6LScw00I/AAAAAAAAAv8/MUv4C1kZriw/s72-c/CS2APCAR5UK14CAXEJX11CAGJ830SCAS3XIPXCAZKR7XXCAJ96LILCA1BVRSQCAPM2ILXCAQZEX8LCA8ENEHTCAEZWL4WCAIEFSDOCA7HZCYYCA4YO424CAAHJGXJCAM0SML8CAULQAIGCA0Y39FPCAYNFN4A.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-6719828763960039589</id><published>2011-10-26T08:22:00.000-07:00</published><updated>2011-10-26T08:22:59.825-07:00</updated><title type='text'>Actualidad y futuro del peronismo universitario</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;por &lt;strong&gt;Aritz Recalde&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-rTWmB-xDcFk/Tqgi3q7QEdI/AAAAAAAAAv0/8J4T2cqWTsM/s1600/aritz+iciar+libro.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="166" ida="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-rTWmB-xDcFk/Tqgi3q7QEdI/AAAAAAAAAv0/8J4T2cqWTsM/s320/aritz+iciar+libro.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Octubre de 2011 &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Art. 1º – Las universidades nacionales son comunidades de trabajo que integran el sistema nacional de educación en el nivel superior con el fin de impartir enseñanza, realizar investigación, promover la cultura nacional, producir bienes y prestar servicios con proyección social y, haciendo los aportes necesarios y útiles al proceso de liberación nacional, contribuir a la solución de los grandes problemas argentinos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Art. 2º – Son funciones de las universidades: Formar y capacitar profesionales y técnicos, con una conciencia argentina apoyada en nuestra tradición cultural, según los requerimientos nacionales y regionales de las respectivas áreas de influencia. Ello, mediante una educación formativa e informativa que fomente y discipline en el estudiante su esfuerzo autodidáctico, su espíritu indagativo y las cualidades que lo habiliten para actuar con idoneidad moral e intelectual en su profesión y en la vida pública o privada orientada hacia la felicidad del pueblo y a la grandeza de la Nación fundada primordialmente en valores de solidaridad social; Promover, organizar y desarrollar la investigación y la enseñanza científica y técnica, pura y aplicada, asumiendo los problemas reales nacionales y regionales, procurando superar la distinción entre trabajo manual e intelectual. La orientación será nacional y tendiente a establecer la independencia tecnológica y económica; Elaborar, desarrollar y difundir el conocimiento y toda forma de cultura en particular la de carácter autóctono, nacional y popular; Estimular el estudio de la realidad nacional y el protagonismo que corresponde a la Argentina dentro del orden mundial y del proceso de integración regional y continental. Ley&lt;strong&gt; Orgánica de las Universidades Nacionales 20.654 de 1974 &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Los convoco a todos una vez más aquí, desde este lugar emblemático, desde una Universidad que estamos inaugurando, a esa tarea inconclusa de los hombres y mujeres que desde el 25 de Mayo de 1810 soñaron con un país diferente”. &lt;strong&gt;Cristina Fernández de Kirchner&lt;/strong&gt; [1] &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la actualidad, existen tres [2] grandes concepciones acerca del rol que puede desempeñar la universidad en relación al país. Ellas son el liberalismo, el reformismo y el nacionalismo popular. La primera, fue promovida por la oligarquía porteña y sus representantes políticos, conjuntamente al capital extranjero y los operadores de las metrópolis. El reformismo, está estrechamente ligado a la aplicación dentro de la universidad, de las transformaciones que se producían en el país por intermedio de la gestión de Hipólito Yrigoyen. El nacionalismo popular universitario, es el modelo institucional implementado por la revolución antiimperialista conducida por Juan Domingo Perón. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El modelo del liberalismo universitario, se desplegó ampliamente por intermedio de la acción de la oligarquía porteña luego de las guerras de la independencia. Los promotores de dicha concepción, tuvieron como finalidad prioritaria la de contribuir al desenvolvimiento e institucionalización, del programa de gobierno agroexportador y dependiente del extranjero. Con esa intención, la elite portuaria organizó un sistema educativo para pocos e instruyó a los hijos de la oligarquía, en la adquisición acrítica de los patrones culturales importados de Europa. A partir de aquí, la institución formó dirigentes que aprendieron soluciones extranjeras para los problemas nacionales. Esta malformación educativa neocolonial, favoreció la agudización de nuestra condición dependiente y subdesarrollada y permitió que la riqueza nacional se fugue hacia el extranjero. Los intelectuales educados en dichas universidades, se abocaron a la divulgación del libre cambio económico y a la promoción del remplazo de las razas locales por la blanca europea o norteamericana. Se trató de extirpar al productor local y desplazar al criollo, para importar en su lugar, a un extranjero de raza blanca y “civilizado”. En este marco, los universitarios oficiaron como ideólogos de los sistemas de gobierno que prohibieron la participación política mayoritaria y que reprimieron a los sectores populares. El liberalismo universitario tuvo como perspectiva y referencia cultural y política, a Europa y a los Estados Unidos y le dio la espalda a los dirigentes del continente americano que se propusieron consolidar la autodeterminación nacional. El reformismo es hijo del radicalismo de principios del siglo XX y ofició como una corriente de renovación cultural de avanzada para la época. Estudiantes, intelectuales o profesores, recuperaron muchos de los planteos del gobierno de Yrigoyen e intentaron aplicarlos en la universidad. En este marco, se puede ubicar la referencia latinoamericana del Manifiesto Liminar o la iniciativa reformista tendiente a renovar la clase dirigente, desplazando a los conservadores e imponiendo en su lugar, a docentes y a funcionarios ligados a los sectores medios radicales. Lo que fuera un modelo de progreso y una renovación cultural, que se expresó en figuras que adhirieron al reformismo como Manuel Ugarte, Deodoro Roca o Alejandro Korn, derivó en un programa institucional conservador y antipopular. A partir de la caída de Yrigoyen, el planteo reformista en muchos casos, resultó ser más una mera preocupación por la autonomía y la defensa de los privilegios universitarios, que una proclama o una propuesta con objetivos transformadores para el país. La historia demostró cabalmente, que el reformismo al tener una perspectiva elitista y vanguardista, no pudo acoplarse fácilmente a los cambios sociales y políticos originados por la industrialización y la apertura democrática de masas, iniciada con las jornadas del 17 de octubre del año 1945. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El modelo universitario del nacionalismo popular, planteó la superación histórica de ambos programas educativos. Primero y tomando distancia del liberalismo, propugnó la posibilidad de ascenso social en la educación superior. La sanción de la gratuidad universitaria del 22 de noviembre del año 1949 y la promoción de los derechos sociales de los estudiantes [3], permitieron el ingreso de todas las clases sociales a la institución e hicieron de la educación superior, un instrumento de igualación y de progreso social ascendente. Asimismo y cuestión revolucionaria para la historia del sistema científico argentino, Perón promovió la formación de Carreras e investigaciones para la industrialización del país&amp;nbsp;e impulsó la organización de un sistema científico regional aplicado a la innovación y la producción. Dicha decisión que favoreció la producción de energía atómica, de autos o de aviones, implicó la ruptura del coloniaje cultural impuesto con la división internacional del trabajo, la ciencia y la tecnología, que había remachado la condición mental pastoril de nuestros intelectuales. La apertura de las carreras de ingenierías de la Universidad Obrera, es una muestra importante de la regionalización del conocimiento propuesta por la revolución peronista. La estratégica decisión de avanzar en la regionalización del conocimiento, quedó cristalizada en la Constitución del año 1949 que sostuvo que “Una ley dividirá el territorio nacional en regiones universitarias, dentro de cada una de las cuales ejercerá sus funciones la respectiva universidad. Cada una de las universidades, además de organizar los conocimientos universales cuya enseñanza le incumbe, tenderá a profundizar el estudio de la literatura, historia y folklore de su zona de influencia cultural, así como a promover las artes técnicas y las ciencias aplicadas con vistas a la explotación de las riquezas y al incremento de las actividades económicas regionales”. Con dicha noción, se produjo un cambio epistemológico profundo en los intelectuales y los hombres de la ciencia y la cultura. En este contexto, la ley universitaria del año 1947 estableció entre las funciones de la institución “estimar el estudio y desarrollo de la ciencia aplicada y las creaciones técnicas, adaptándolas a las necesidades regionales” y “crear y sostener institutos de investigación, cursos de perfeccionamiento o de especialización, para profundizar el estudio o aprovechamiento de las riquezas naturales de la zona del país donde tuviera su centro de acción cada universidad”. Ya no se trataba de importar teorías de la “civilización europea”, para ajustar la realidad del país a ellas, sino que había que producir conocimiento desde el sur del continente con la finalidad de resolver los problemas regionales y alcanzar la independencia nacional. Dicha perspectiva, le permitió al nacionalismo superar la noción vanguardista del reformismo que en nombre de la autonomía, escindió el funcionamiento de la institución educativa del desarrollo nacional y de los anhelos de la democracia y de las organizaciones libres del pueblo. El cogobierno en la opinión del nacionalismo, debería ser un medio para alcanzar los objetivos nacionales y nunca un fin en sí mismo. Para el peronismo y en tanto la independencia económica es un objetivo impostergable para alcanzar la soberanía política, la universidad debe contribuir desde la enseñanza y la investigación, a su resolución. A partir de este postulado, la universidad tiene que articular estrechamente sus acciones con el mundo de la producción y el trabajo, superando la noción conservadora de “extensión” reformista. La universidad en la concepción peronista, forma parte del programa de desarrollo nacional y ya no es una “isla democrática” separada del Estado y de la democracia popular. Con este objetivo, el Segundo Plan Quinquenal estableció que “Las universidades nacionales asesorarán al superior gobierno de la Nación con respecto a los asuntos técnicos y las investigaciones que el Poder Ejecutivo les requiera” [4]. La institución se integra al país y las demandas y las necesidades de las organizaciones libres del pueblo, son las que organizan el tipo de Carreras a promover y las investigaciones a implementar. Con dicha finalidad y durante los gobiernos peronistas, se crearon ámbitos permanentes de coordinación entre la universidad y el conjunto del Estado y los miembros de la democracia de masas [5]. En este contexto y por ejemplo, la dirección de la Universidad Obrera Nacional tenía un consejo asesor con participación de la producción y la institución estaba a cargo de cuadros profesionales provenientes de la Confederación General de Trabajo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tal cual se puede observar en la actualidad, el nacionalismo popular es el único programa universitario integral que articula las cuatro funciones clásicas [6] de la universidad, con las aspiraciones de los representantes de la democracia de masas. El reformismo y su infundado “temor” a la democracia y la opinión de las mayorías, se plantea la planificación de Carreras e investigaciones atendiendo solamente la intervención del cogobierno. Su “prudente” distancia de la supuesta irracionalidad de las masas, lleva a la universidad cogobernada a promover su vínculo con el conjunto del país que la financia, a partir de la ventanilla de la “extensión”. Por el contrarío, el peronismo sostiene una visión integral y democrática de la política universitaria, que parte del supuesto de que la oferta de Carreras y el destino de las investigaciones, debe centrarse en la resolución de los problemas nacionales y la emancipación de las organizaciones libres del pueblo. Con este objetivo, el Plan Trienal (1974 – 1977) estableció que “El sistema universitario reorientará la actividad de docencia, investigación y servicio a la sociedad en función de los intereses nacionales y populares, convirtiendo a la Universidad en un ámbito donde el desarrollo de los conocimientos científico – técnico deje de encararse en función de las necesidades de los sectores de mayores recursos. Será prioridad fundamental de la acción de las universidades el estudio de los problemas que contribuyan auténticamente a la Justicia Social” [7]. El nacionalismo universitario abandona la noción conservadora y vanguardista de la “extensión” y plantea la integración de las organizaciones libres del pueblo al gobierno de la institución y además y cuestión fundamental, las incluye en la formulación de sus cuatro funciones. La oferta de Carreras debe atender los problemas de la región y del país. Las investigaciones tienen que tener una función social relevante. La universidad debe articular su acción con el mundo productivo, recuperando el conocimiento de la comunidad y transfiriendo al medio el generado en la institución. La institución debe promover acciones solidaras y coordinadas con los representantes de la comunidad. Tal cual lo estableció el Segundo Plan quinquenal “la ciencia y la técnica tienen una función social que cumplir, según surge del objetivo fundamental (…) El Estado, mediante la educación y la enseñanza en todos sus ciclos generales y especiales, y los demás recursos a su alcance, promoverá el desarrollo de una clara conciencia científica y técnica nacional que contribuya a la creación de una cultura nacional y concurra a la consolidación de la justicia social, la independencia económica y la soberanía política” [8]. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Varias de las nuevas universidades nacionales que tuvieron apertura en el conurbano bonaerense, son una expresión de la actualidad y la vigencia del nacionalismo popular universitario. Por un lado, continúan la tradición peronista contribuyendo a la democratización popular del conocimiento y desde su misma radicación, favorecen el acceso a las aulas a los grupos sociales más vulnerables. Por otro lado, estas instituciones están regionalizando el conocimiento o como dice la rectora de la Universidad Nacional de Lanus, Ana Jaramillo, se trata de textualizar los problemas, más que de problematizar los textos [9]. La apertura de una Universidad Nacional que lleva el nombre de un referente de la cultura nacional como Arturo Jauretche y que dio apertura a Carreras estrechamente ligadas a la región, como son los casos de la Tecnicatura en producción vegetal, Bioingeniería o licenciatura en Relaciones del Trabajo, es una muestra de ello. Otro dato importante de la actualidad del nacionalismo popular, es la existencia de universidades que desarrollan un estrecho vínculo con el Estado y con las organizaciones libres del pueblo. En este contexto, las universidades nacionales de Lanús y la Arturo Jauretche, tienen un Consejo Social con participación de la comunidad. En este marco, la universidad de Río Negro, creó un Consejo de Programación y Gestión Estratégica que se compone con miembros de la Legislatura de la provincia, de la producción y del trabajo, entre otros. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El nacionalismo popular tiene pasado, presente y todo parece indicar, que será el modelo institucional a partir del cual, se organizarán las nuevas universidades. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[1] Palabras de Cristina Fernández en la inauguración de la Universidad de Merlo &lt;a href="http://www.presidencia.gov.ar/discursos/25402-palabras-de-la-presidenta-en-la-inauguracion-de-la-universidad-de-merlo"&gt;http://www.presidencia.gov.ar/discursos/25402-palabras-de-la-presidenta-en-la-inauguracion-de-la-universidad-de-merlo&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[2] Una cuarta concepción universitaria es el nacionalismo católico de derecha, que hoy tiene una escasa representación en el sistema de educación superior. La izquierda argentina y pese a que participa en el gobierno de algunas universidades, carece de alguna propuesta concreta para organizar la universidad. Por el contrario, tiene una visión instrumental de la institución, de la cual se “deben sacar los cuadros” para consolidar el partido de vanguardia socialista. Al carecer de un frente de masas y de representación popular electoral, la izquierda sostiene una posición “reformista conservadora” dentro de la universidad, con el objetivo de no cambiar la institución para poder mantener sus lugares de poder. La izquierda universitaria a partir de acá, implementa una práctica estrechamente ligada a la del “reformismo conservador de derecha”. La izquierda y la derecha, coinciden en su crítica las propuestas de vincular la universidad a las demandas de la democracia de masas, del Estado y de los productores nacionales. Una excepción, puede encontrase en las obras de Oscar Varsavsky o Amílcar Herrera. Ambos proponen un sistema científico y universitario distante del reformismo y estrechamente ligado al nacionalismo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[3] La ley del régimen universitario 13.031/47 en los artículos 87 a 91, introdujo las becas para la enseñanza gratuita. La Constitución Nacional de 1949 en el capítulo III, Inciso IV, 6, garantizó el derecho a las becas de los estudiantiles. La ley orgánica de universidades 14.297/54 en su artículo 1, inciso 7, planteó la necesidad de “asegurar la gratuidad universitaria”. La ley orgánica de las universidades 20.654/74 en el artículo 55, incluyó las becas de ayuda económica, de estímulos, de asignaciones de familia y para estudiantes extranjeros. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[4] Segundo Plan Quinquenal, Presidencia de la Nación, Buenos Aires, 1954. P 59.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[5] El Consejo Nacional Universitario fue creado por la ley 13.031/47, artículos 111 y 112 y ratificado por la ley 14.297/54 en el artículo 61.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[6] Enseñanza, investigación, extensión y transferencia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[7] Plan Trienal para la reconstrucción y la liberación nacional, PEN, Diciembre de 1973. Juan Domingo Perón, Obras Completas, Ed. Docencia, 2007. P 120&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[8] Segundo Plan Quinquenal, Presidencia de la Nación, Buenos Aires, 1954. Pp 77 y 78.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[9] Jaramillo, Ana, La Universidad frente a los problemas nacionales, Colección pensamiento Nacional, UNLa, Buenos Aires, 2006. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-6719828763960039589?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/6719828763960039589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/actualidad-y-futuro-del-peronismo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/6719828763960039589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/6719828763960039589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/actualidad-y-futuro-del-peronismo.html' title='Actualidad y futuro del peronismo universitario'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-rTWmB-xDcFk/Tqgi3q7QEdI/AAAAAAAAAv0/8J4T2cqWTsM/s72-c/aritz+iciar+libro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-2462528742733238129</id><published>2011-10-26T07:57:00.000-07:00</published><updated>2011-10-26T07:57:58.240-07:00</updated><title type='text'>¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-i6LF3YRF0kk/Tqge9e30P6I/AAAAAAAAAvs/_nnwqyLhhiQ/s1600/chavez-cristina.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="192" ida="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-i6LF3YRF0kk/Tqge9e30P6I/AAAAAAAAAvs/_nnwqyLhhiQ/s320/chavez-cristina.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: white; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Miraflores, 24 de octubre de 2011 &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: white; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Compatriota y compañera Cristina Fernández de Kirchner Presidenta de la República Argentina. Con el mayor fervor y la más genuina alegría, saludo la gran victoria popular del 23 de octubre de 2011 como una nueva y hermosa reafirmación colectiva y soberana de la Argentina y de su luminoso destino. Hablo en nombre del sentir bol&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="textexposedshow"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: white; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;ivariano de mi Pueblo, entrañablemente unido al tuyo; avanzando juntos, a paso de vencedores, hacia la Independencia definitiva; encarnando el abrazo inmortal de Guayaquil. Hoy he vuelto a recordar los versos de ese entrañable trovador argentino que es Víctor Heredia: “La vida puso Argentina / Ese azul y blanco en mi corazón”. Ese azul y blanco que se funde a ese amarillo, azul y rojo en mi corazón, en los corazones de la inmensa mayoría de mis compatriotas. Desde el júbilo inmenso, no tengo otra manera de decirlo: la victoria de este bienaventurado 23 de octubre es una victoria de todas y de todos, porque en ella se traduce la larga lucha por la dignidad libertaria de nuestras Patrias y de nuestros Pueblos. En realidad y en verdad, es la causa suramericana la que ha vencido hoy en la Argentina. Es la divisa de Perón que se ha convertido en luz y guía: Unidos, seremos inconquistables; separados, indefendibles. Son los Pueblos, Cristina, quienes nos trazan su camino de esperanza, depositando en nosotros su confianza a través de los procesos electorales, y nos han convertido en sus amorosas servidoras y servidores a tiempo completo. Atrás, definitivamente atrás, quedaron los tiempos de las masas engañadas, una y otra vez, en toda Nuestra América. Hoy los Pueblos se han echado el miedo a la espalda y, con su participación protagónica, siguen dándole concreción al cambio de época, haciéndolo irreversible. Así ha quedado confirmado este domingo en la Argentina, en nuestra Argentina. Qué mejor tributo a la memoria de Néstor, el eterno paladín popular, que la consolidación, gracias a tu liderazgo, de la Argentina grande y buena, grande y bonita, que ambos fraguaron, en la que ambos creyeron y a la que ambos consagraron todos sus desvelos. Y en el fecundo legado de Néstor siempre habrá que nombrar el haber entendido, y actuado en consecuencia, la necesidad de sentar las bases de una alianza estratégica entre la Argentina y Venezuela. Y nuestra alianza estratégica, tan ejemplar como modélica, ha tenido la más armoniosa continuidad contigo en la Presidencia de la República: toca seguir fortaleciéndola e incrementándola. Sigamos ganándole, Cristina, tiempo al tiempo. El 23 de octubre demuestra una verdad que es y será irrefutable: ¡Néstor vive y está en la pelea! ¡Ha vuelto por todos los caminos y se ha convertido en millones! Compañera del alma: En esta hora en que la voluntad popular te acompaña mayoritariamente, para seguir construyendo más patria, más libertad y más igualdad, tal como lo definiste en tu cierre de campaña, cómo recobran toda su significación libertaria estos versos del Himno Nacional de la Argentina: “Y los libres del mundo responden: ¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!” Y cómo está resonando la voz de Mariano Moreno, aquel infinito artífice del Mayo argentino de 1810, para iluminar el presente y prefigurar el porvenir: felizmente, se observa en nuestras gentes, que sacudido el antiguo adormecimiento, manifiestan un espíritu noble, dispuesto para grandes cosas y capaz de cualquier sacrificio que conduzca a la consolidación del bien general. En realidad y en verdad, a través de Mariano Moreno está hablando la fuerza histórica de tu Pueblo, la de ayer y la de hoy. La fuerza histórica que impulsó a Moreno, a Juana Azurduy, a San Martín, a Perón, a Evita, al Che Guevara, a Néstor, y a tantas otras forjadoras y forjadores de la dignidad argentina. Es la fuerza histórica, Cristina, que hoy tiene en ti a su más digna y valiente adalid. No en vano tu Pueblo se reconoce en ti y en tu liderazgo. Ha hecho suyo el proyecto de liberación en curso; lo ha defendido encarnizadamente, haciendo gala de una gran conciencia patria. Y no en vano su firme convencimiento en la magna obra de construir la Patria Grande; en aquella brillante idea por ti enunciada, esto es, la ecuación de alimentos y energía como desafío fundamental y reto fundacional para darle vida a nuestra unidad en el siglo XXI. Se me impone, en este momento, la viva y combativa memoria de Evita, de quien eres legítima heredera y genuina continuadora. Quiero evocar este conmovedor pasaje de La razón de mi vida: “Cuando un pibe me nombra ‘Evita’ me siento madre de todos los pibes y de todos los débiles y humildes de mi tierra. Cuando un obrero me llama ‘Evita’ me siento con gusto ‘compañera’ de todos los hombres.” Y si el Pueblo te llama Cristina, es porque te sabe leal y plenamente identificada con quien fue y es el más trascendente ejemplo de compromiso, mística y entrega; de amor por los excluidos, al punto de consagrar la vida a la causa de su redención, echando su suerte, como diría José Martí, con ellos. Quien tenga ojos que vea y quien tenga oídos que oiga: la resurrección de la Argentina es una feliz e irreversible realidad. Los resultados electorales son la confirmación rotunda e incontestable de la recuperación de la esperanza y la soberanía popular. Pero, también, de lo que me atrevo a llamar la fe nacional. Como decía el gran pensador antiimperialista argentino Raúl Scalabrini Ortiz: “¡Creer! He allí toda la magia de la vida”. Y vaya que el Pueblo argentino está probando, en los hechos, la fortaleza de su creencia. Toda la admiración y el cariño de mi Pueblo para ti. Un interminable abrazo y un infinito beso de quien te sabe y te siente compañera del alma e incomparable amiga. ¡¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!! ¡Hasta la Victoria siempre! ¡Viviremos y Venceremos! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="textexposedshow"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: white; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;HUGO CHÁVEZ FRÍAS Presidente de la República Bolivariana de Venezuela!!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-2462528742733238129?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/2462528742733238129/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/al-gran-pueblo-argentino-salud.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/2462528742733238129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/2462528742733238129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/al-gran-pueblo-argentino-salud.html' title='¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-i6LF3YRF0kk/Tqge9e30P6I/AAAAAAAAAvs/_nnwqyLhhiQ/s72-c/chavez-cristina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-4085412210200690435</id><published>2011-10-24T09:34:00.000-07:00</published><updated>2011-10-24T09:34:16.205-07:00</updated><title type='text'>Nuevo Libro de Aritz Recalde</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-CNUBYJTBZ5I/TqWTVVyu5CI/AAAAAAAAAvc/Atl4Rl2fB9E/s1600/libro+socio+de+la+cultura+aritz.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" rda="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-CNUBYJTBZ5I/TqWTVVyu5CI/AAAAAAAAAvc/Atl4Rl2fB9E/s400/libro+socio+de+la+cultura+aritz.jpg" width="272" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;CONTENIDOS&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Prólogo &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Parte I: Apuntes de sociología nacional y cultura &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Apuntes para una sociología de la cultura &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;¿Qué es el Pensamiento Nacional? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Hernández Arregui y la sociología argentina &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;La universidad argentina: del modelo colonial al reformismo &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;La colonización cultural: La industria cultural norteamericana y la guerra permanente &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Parte II: Apuntes de sociología nacional y sistemas políticos de América Latina &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Modelos de desarrollo e integración regional en América Latina &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Análisis del Proyecto de Constitución de Bolivia del año 2007 &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Breve análisis sobre la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Parte III: Apuntes de sociología nacional y política en la actualidad &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Diez cuestiones para comprender el conflicto entre Israel y Palestina &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;¿De qué hablamos cuando nombramos la inseguridad? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;60 años de la Constitución Argentina del año 1949 &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-4085412210200690435?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/4085412210200690435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/nuevo-libro-de-aritz-recalde.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/4085412210200690435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/4085412210200690435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/nuevo-libro-de-aritz-recalde.html' title='Nuevo Libro de Aritz Recalde'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-CNUBYJTBZ5I/TqWTVVyu5CI/AAAAAAAAAvc/Atl4Rl2fB9E/s72-c/libro+socio+de+la+cultura+aritz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-3363338121245608143</id><published>2011-10-21T13:40:00.000-07:00</published><updated>2011-10-21T13:40:45.662-07:00</updated><title type='text'>Sociólogos cama adentro. Críticas de Arturo Jauretche a la sociología cientificista</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-KJYjKpeSzSA/TqHXrBePdaI/AAAAAAAAAvU/jD5lgFMgyY8/s1600/untitled.bmp" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" rda="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-KJYjKpeSzSA/TqHXrBePdaI/AAAAAAAAAvU/jD5lgFMgyY8/s320/untitled.bmp" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Por &lt;strong&gt;Juan Godoy&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“…esa manera oscura y cipaya de designar “subdesarrollo” a lo que es “colonialismo”, o llamar “sociólogo” a lo que es Gino Germani”&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[&lt;strong&gt;Ortega Peña, Rodolfo&lt;/strong&gt;. (1964). Prólogo a Hernández Arregui. (1973). &lt;em&gt;Imperialismo y cultura. &lt;/em&gt;Buenos Aires: Plus Ultra, página 10]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para dar cuenta desde donde Arturo Jauretche le realiza críticas a la sociología de corte cientificista, debemos poner de relevancia que nuestro autor considera que la situación de la Argentina es semi-colonial, entendiendo por ésta, a naciones que son independientes formalmente, pero que su situación dista de ser de soberanía plena, pues la estructura se encuentra en manos de potencias extranjeras. Así en las semi-colonias, las armas (en relación a las colonias, donde la conciencia nacional es incentivada por la presencia del invasor extranjero) no son importantes (más allá que por momentos puedan serlo) para asegurar la dominación. En éstas, aparece como cuestión fundamental para someter al país el desarrollo de una superestructura cultural que conlleva a la colonización pedagógica, de la cual es fruto la intelligentzia. (Jauretche, 2004). Así el problema “es la colonización pedagógica en cuyas redes está prisionera toda la intelligentzia. Por eso es intelligentzia y no inteligencia” (Jauretche, 2010). Hay una relación estrecha y de reforzamiento mutuo entre dos tipos de coloniaje, a saber, el económico y el cultural. La sociología de corte cientificista que Jauretche viene a criticar es parte de dicha intelligentzia. Ésta había surgido luego de la intervención de la Universidad de Buenos Aires, por parte de José Luis Romero (que iba a ser calificado, conjuntamente con los profesores de la intervención como flores de Romero), como parte de las carreras que se crean bajo una concepción modernizadora. La tarea, en el caso específico de la sociología, estará a cargo de Gino Germani. El año 1957 aparece entonces como el año fundacional. El origen de la sociología como tal en la argentina, como conocimiento científico, con un método determinado, una forma, la forma de hacer sociología. Todo lo demás, lo anterior y lo que no siga “las reglas del método” va a ser considerado como un estadio menor de conocimiento, como pre-científico. Aparecerán así los ensayos, los pensamientos, el impresionismo, las notas, etc. Desde nuestra perspectiva, nos interesa poner en consideración que desde el pensamiento nacional se ha producido una reapropiación de la acusación de “no científicos”, de estar a la “orilla de la ciencia”, así se han revalorizado estas ideas, la idea de ensayar, de las notas, etc. Vemos como, por ejemplo, Jauretche le pone como subtítulo al medio pelo en la sociedad Argentina, apuntes para una sociología nacional, Gunnar Olson habla en un artículo publicado en Antropología Tercer Mundo de Notas sobre el pensamiento Nacional, Alcira Argumedo subtitula en la década del 90 a Los silencios y las voces en América Latina, Notas sobre el pensamiento Nacional y popular. Los argumentos que se vierten desde las orillas de la ciencia, también implican el rescate de esas voces que se encuentran en los márgenes, que no obtienen una visibilidad al no ser portadores de un capital cultural adecuado al exigido para ser escuchado como voz autorizada. Dicha intelligentzia, producto de la colonización pedagógica, es conformada por sujetos que se autodefinen como intelectuales, y son parte de la superestructura cultural que determina modos y un instrumental que opera en su conformación y difusión, al mismo tiempo que no permite que se convierta en una inteligencia, auténticamente nacional. Es una inteligencia extraviada, enajenada de la realidad en la cual se desenvuelve, “la intelligentzia revela que no es inteligencia sino un deslumbramiento (…) a nivel del espectador infantil del cine, por su confusión entre lo universal y la que sólo es producto de la universalización aparente que genera el poder o la riqueza que lo deslumbran” (Jauretche, 2011, 8). Jauretche va a denominar “académicos cama adentro” a los individuos que conforman este universo, que son parte de esta superestructura cultural que desarrollamos anteriormente, de ahí que nosotros podamos nominar a los sociólogos de corte cientificista como “sociólogos cama adentro”, que añoran lo extraño, lo ajeno, lo “civilizado”, y desdeñan todo lo propio, lo autóctono, lo nacional. Se pueden dar polémicas entre los “intelectuales”, pero de orden puramente estético y no en relación a circunstancias nacionales (Jauretche, 1969). Esta intelligentzia, en la cual venimos indagando, ha identificado los valores universales con la cultura, despreciando así toda otra cultura. Identificó civilización con cultura, así todo intento civilizador consistió en desnacionalizar (Jauretche, 2004b). La concepción de Jauretche se desenvuelve de forma “estrictamente consecuente, a partir del hecho de que la Argentina semi-colonial importaba ideologías (como capitales, mercancías, medios de producción) todas las cuales se convertían en factores de dependencia, en cuanto ideologías importadas” (Spilimbergo, 1985; 68).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El fundador de FORJA, da cuenta de la importación acrítica de ideas, conceptos, teorías por el mero hecho de haber sido realizados en “países serios”, a lo cual sostendrá que: “no uso para analizar los hechos de la sociedad los parámetros y formas buenas (…) sino que prefiero buscar los datos en índices reveladores cuya captación sólo requiera el necesario estaño de quien ha vivido –y no al divino botón- en su país” (Jauretche, (1967) 2004c; 171). El conocimiento científico, los conceptos, las construcciones teóricas no pueden ser un fin en sí mismos, sino un medio para la realización nacional. La ciencia en tanto construye un modelo científico abstracto y luego pretende aplicarlo a la realidad, fracasa dado que “es construcción abstracta y en el aire y toda apariencia y el aparato de la técnica es una simple construcción mental desvinculada del hombre común” (Jauretche, 2009; 50). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llamamos la atención, para observar la relatividad de la “canonización de los textos y de ciertos pensadores”, acerca de cómo han ido cambiando, en nuestras carreras, los programas, la currícula a lo largo del tiempo. Podemos dar cuenta, por ejemplo, cómo sobre finales de los 60’s, y principios de los 70’s se incorporan a la Carrera de sociología bibliografía que no se hallaba presente hasta el momento, aparecen entonces nombres como Hernández Arregui, Gunder Frank, Rodolfo Puiggrós, el propio Arturo Jauretche, Mao Tse Tung, Frantz Fanon, Juan Perón, etc. Podemos ver la incorporación de textos que podríamos denominar del Tercer Mundo, con una mirada desde los oprimidos, que muchas veces surgen desde las orillas de la ciencia. Podemos asimismo poner en consideración los criterios de relevancia que son utilizados para la “calificación y clasificación” del conocimiento, Alcira Argumedo al respecto nos dice que las ciencias humanas tienen criterios para medir la relevancia, como la rigurosidad, el método, etc., pero no obstante “sin desconocer tales criterios, creemos posible incluir otras variables para evaluar esa relevancia. Si millones de hombres y mujeres durante generaciones las sintieron como propias, ordenaron sus vidas alrededor de ellas y demasiadas veces encontraron la muerte al defenderlas, esas ideas son altamente relevantes para nosotros, sin importar el nivel de sistematicidad y rigurosidad alcanzado.” (Argumedo, 2002;10). La intelligentzia siempre está al tanto de la última moda del pensamiento europeo, norteamericano, asiático o de cualquier sitio que no sea el propio. Autores que por el mero hecho de escribir desde los “países centrales” serán tenidos en cuenta de sobremanera; como asimismo autores que por el mero hecho de escribir desde países del “tercer mundo” no serán tenidos en cuenta como serios, “el hombre de nuestra intelligentzia no mira la realidad para comprenderla sino que intenta aplicar las soluciones, los esquemas de otras realidades, que acata por sobreestimación de aquellas y subestimación de ésta” (Jauretche, 1976; 63-64). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy podemos observar por ejemplo, lo que podríamos denominar una foucaultización de la sociología argentina, donde el escritor de Vigilar y Castigar tiene un lugar central (no negamos aportes significativos a la construcción de la subjetividad, a la conceptualización del poder, etc. que ha realizado), donde los hechos nacionales, actuales y pasados, pueden ser explicados por medio de dispositivos que vienen a sujetar a los sujetos a un orden social de dominación. Horacio González comenta al respecto que “en todos esos campos aparecerían dispositivos (…) por los cuales el estado tomaba a su cargo la definición de la normalidad, la salud, la locura y la insalubridad a través de criterios científicos. La nacionalidad era entonces un efecto inducido de ciertas políticas que se presentaban con el sello y el prestigio de la ciencia moderna” (González, 1999; 103). Quede claro que no excluimos los aportes, las ideas que puedan surgir en otras latitudes, pero sí que su “ingreso” debería ser desde nuestras perspectivas, sin realizar una importación acrítica de ideas, conceptos, etc. realizados en y para otras realidades. Según John William Cooke, lo que hace que una ideología sea extraña, ajena, no es el lugar geográfico desde donde se elaboran sino su correspondencia con la realidad nacional y sus necesidades. (Cooke, 2011) Aquí nuevamente es importante recordar que la Argentina se desarrolla como una semi-colonia, pues en las colonias propiamente dichas se piensa en nacional o colonial indefectiblemente por oposición al orden vigente, o por apoyo al mismo (introyección del opresor). En las semi-colonias el dominio es impuesto, como decíamos al comienzo, por la colonización pedagógica, por lo cual pensar en nacional en una semi-colonia es “pensar desde una óptica anti-imperialista, no abstracta, sino nutrida en las luchas y experiencias de nuestro pueblo”. (Galasso, 2008; 10) Aquí, en este tipo de construcción de sociología, se hace presente todo un entramado académico que generan verdaderos “enclaves intelectuales” en la vida nacional. Unos intelectuales ajenos a la realidad nacional, más preocupados por el “prestigio” que otorgan las Altas Casas de Estudios, de acceder a tal o cual beca, de escribir papers en serie, que de pensar los temas que sean necesarios a la nación y al mejoramiento de la misma. Dicho entramado tiene sus formas, sus propias reglas. Ahí aparecen las notas al pié de compromiso, los congresos con sus respectivas acreditaciones, etc. Dado este proceso se van acumulando pilas de escritos (vaya a saber uno en qué rincón de las universidades) que ¿alguien realmente los lee? Lo importante aquí es tener “visibilidad”, y/o darle “visibilidad” a otros de forma que luego éstos nos den a nosotros la notoriedad necesaria. El camino ya se encuentra trazado, quién se quiera apartar de éste no será tenido en cuenta, así el único “compromiso es el de no comprometerse con la nación real… Para triunfar hay que comprometerse… a no comprometerse”. (Jauretche, 2004c; 71) De esta forma el mecanismo de la superestructura cultural “exige el sometimiento a sus directivas, y paga con el prestigio la rendición” (Jauretche, 1983; 16).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El dato científico, las estadísticas como la forma excluyente de la conformación del conocimiento sociológico, va a ser relativizado por Jauretche. Él propondrá el estaño como método de conocimiento. No es un rechazo al uso de las estadísticas, sino que aquí el estaño, la comprobación personal aparecen como correctivos del dato estadístico. (Jauretche, 2004d). Horacio Pereyra al respecto argumenta que “si bien Jauretche exagera, ya que él mismo recurre a conocimientos anteriores de forma continua (…) su afirmación en método inductivo constituye una respuesta necesaria al “despotismo ilustrado” de que hacen gala los intelectuales reconocidos; en otras palabras, desconfía de la “autoridad” establecida” (Pereyra, 1989; 47). Lo social aparece en Jauretche, según Matías Manuele, como conformado por “toda una red de microrrelaciones (que) escapa a las estadísticas, cuando son esos mismos vínculos los que constituyen lo social” (Manuele, 2000; 303). Así, lo que está en discusión no es una mera cuestión metodológica, sino lo que por nación específicamente se entiende. Está considerando de esta manera, la existencia de un sustrato profundo al cual no se accede por la mera “cuantificación de la realidad”, sino que se nos impone la necesidad de caminar conjuntamente con el pueblo, ver allí en los resquicios que nos deja la superestructura cultural que nos viene a ocultar los problemas nacionales propiamente dichos, a la vez que, algunas veces, nos arrima soluciones falsas, por ser ajenas en tiempo, lugar, y concepción a nuestra propia realidad como país semi-colonial, “el aprendizaje por la propia empiria que es lo que corresponde en un pueblo para cuyo pensamiento aún no han sido escritas las bibliotecas y para el que no sirven los laboratorios ajenos” (Jauretche, 2011; 101). A la vez es un llamado, un rescate a la utilización del sentido común, como el mejor de los sentidos, ésto Jauretche lo sostiene desde la necesidad de penetrar en nuestra formación cultural, que nos viene dada por la superestructura cultural que conlleva la colonización pedagógica, “la mentalidad colonial enseña a pensar el mundo desde afuera, y no desde adentro. El hombre de nuestra cultura no ve los fenómenos directamente sino que intenta interpretarlos a través de su reflexión en un espejo ajeno, a diferencia del hombre común, que guiado por su propio sentido práctico, ve el hecho y trata de interpretarlo sin otros elementos que los de su propia realidad” (Jauretche, 1983; 112) Aparecen así, en relación a indagar en nuestra formación cultural, la idea de las zonceras como “principios introducidos en nuestra formación intelectual (y en dosis para adultos) con la apariencia de axiomas, para impedirnos pensar las cosas del país por la aplicación del buen sentido”, (Jauretche, 2004b; 12) las hay políticas, geográficas, culturales, etc. Según nuestro autor, hay que reflexionar sobre las zonceras que nos han sido impuestas, tanto a nivel social, como el individual pues descubrir las zonceras es como “quitarse el entripado”, es la desnaturalización de las ideas dominantes, a la vez que de nuestras propias concepciones y prácticas. De esta forma, Norberto Galasso, su biógrafo, sostiene que “fue Jauretche, en cambio, que destacó la importancia de esta cuestión, desnudando la función reaccionaria de la “colonización pedagógica” y dedicando sus mayores esfuerzos a demoler esas “zonceras” paralizantes” (Galasso, 2005; 592-593). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El del escritor de Los Profetas del Odio y la yapa, a pesar de lo que de sus detractores sostengan lo contrario, consideramos que es un conocimiento que busca la profundidad de las cuestiones que analiza, no quedarse en el número, o en la naturalización de ciertas ideas, sino buscar en la realidad nacional lo esquivo a la estadística, hacer una genealogía de los conceptos e ideas que circulan en el tejido social. Finalmente, pretendemos dejar constancia que, de esta forma, desde estas ideas, Jauretche nos hace un llamado a tomar el compromiso con la deconstrucción de la colonización pedagógica sin la cual es imposible la liberación nacional, Jorge Torres Roggero sostiene que el ideal jauretcheano implica que si queremos “romper el entramado de la tela de araña que ahoga nuestro vuelo y vacía de vida nuestro cuerpo y nuestra alma, no usemos los métodos que la araña nos provee, ni los valores que la sustentan en el centro de su tela porque son el origen de nuestro vaciamiento material y moral” (Torres Roggero, 1984; 41). Nos convoca a una crítica de los “modelos” dominantes en el “mundo académico” y específicamente en la sociología, para, de esta forma, avanzar en la construcción de una sociología nacional en consonancia con las luchas por la liberación nacional. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Argumedo, Alcira. (2002). Los silencios y las voces en América Latina. Notas sobre el pensamiento nacional y popular. Buenos Aires: Ediciones del Pensamiento Nacional (Colihue).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cooke, John William. (2011). Informe a las bases. En Obras completas, Tomo V. Buenos Aires: Colihue.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Galasso, Norberto. (2005). Jauretche y su época. La revolución inconclusa, 1955-1974. Tomo II. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Galasso, Norberto. (2008). ¿Cómo pensar la realidad nacional? Crítica al pensamiento colonizado. Buenos Aires: Ediciones del Pensamiento Nacional (Colihue).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;González, Horacio. (1999). Restos Pampeanos. Ciencia, Ensayo y Política en la Cultura Argentina del Siglo XX. Buenos Aires: Colihue.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (1969). Prólogo a Cascella, Armando. (1969). La traición de la oligarquía. Buenos Aires: Sudestada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (1976). Forja y la década infame. Con un apéndice de manifiestos, declaraciones y textos volantes. Buenos Aires: Peña Lillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (1983). Filo, contrafilo y punta.. Buenos Aires: Peña Lillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2004). Los Profetas del Odio y la Yapa los profetas. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2004b). Manual de Zonceras Argentinas. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2004c). Textos selectos. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2004d). El Medio Pelo en la Sociedad Argentina (apuntes para una sociología nacional). Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2009). Polémicas 2. Que al salir salga cortando. Buenos Aires: Colihue.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2010). Prosa de hecha y tiza. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jauretche, Arturo. (2011). Mano a mano entre nosotros. Buenos Aires: Corregidor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manuele, Matías. (2000). Arquetipos de una sociología orillera: tilingos y guarangos en Arturo Jauretche. En H. González (Comp.). Historia crítica de la sociología Argentina (pp. 301-305). Buenos Aires: Colihue.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pereyra, Horacio J. (1989). Arturo Jauretche y el bloque de poder. Buenos Aires: Centro editor de América Latina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Spilimbergo, Jorge Enea. (1985). Desmontando por izquierda. En Parcero Daniel. Cabalgando con Jauretche (pp. 67-72). Buenos Aires, Roberto Vega.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Torres Roggero, Jorge. (1984). Jauretche, profeta de la esperanza. Rosario: Fundación Ross / La Ventana.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-3363338121245608143?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/3363338121245608143/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/sociologos-cama-adentro-criticas-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3363338121245608143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3363338121245608143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/sociologos-cama-adentro-criticas-de.html' title='Sociólogos cama adentro. Críticas de Arturo Jauretche a la sociología cientificista'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-KJYjKpeSzSA/TqHXrBePdaI/AAAAAAAAAvU/jD5lgFMgyY8/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-9140279017012342589</id><published>2011-10-21T13:17:00.000-07:00</published><updated>2011-10-21T13:17:56.750-07:00</updated><title type='text'>Los intelectuales y las organizaciones del campo popular: el caso Hernández Arregui</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-dStxasG3cTk/TqHSFO8edHI/AAAAAAAAAvM/YNDfLCvIiec/s1600/untitled.bmp" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" rda="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-dStxasG3cTk/TqHSFO8edHI/AAAAAAAAAvM/YNDfLCvIiec/s320/untitled.bmp" width="281" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Por&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Gonzalo Pedano&lt;/strong&gt; *&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“Y así caen en la trampa cenagosa de la distorsión cultural que el imperialismo,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;cualesquiera sean sus estandartes y sus mercaderías filosóficas, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;ha armado con la precisión cronométrica de un engranaje &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;vasto e impalpable en los países coloniales”&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;J.J. Hernández Arregui&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;El caso Hernández Arregui: pensando en nacional&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Filósofo, escritor, ensayista, sociólogo, militante, político, los rótulos no alcanzan a definir en su totalidad las actividades constantes que desarrolló Juan José Hernández Arregui a lo largo de su vida. Adscribió en su juventud al Partido Radical de la provincia de Córdoba, colaborando con numerosos artículos en los periódicos Debate, Nueva Generación, Doctrina Radical, Intrasigencia y La Libertad. Durante la década del ’40 estudió en la Facultad de Filosofía y Letras –ahora Filosofía y Humanidades- de la Universidad Nacional de Córdoba, en la que tuvo como principal maestro a Rodolfo Mondolfo, quien lo acercó a los debates del marxismo y del pensamiento europeo. Se graduó como Doctor en Filosofía en 1944, con Diploma de Honor entregado por dicha Facultad. En 1947, tras su renuncia al Partido Radical, se produce su acercamiento al peronismo de la mano de Arturo Jauretche, quién lo llevo a colaborar en el gobierno bonaerense como Director de Publicaciones y Prensa del Ministerio de Hacienda de la Nación. En 1948 comienza su labor docente en la Universidad Nacional de La Plata y en la Universidad Nacional de Buenos Aires, hasta que en 1955 el golpe de Estado autodenominado “Revolución Libertadora” lo relega de forma violenta al silencio y al asilamiento, expulsándolo de sus cátedras universitarias y prohibiendo las revistas, periódicos y medios masivos de comunicación en donde había publicado. “Se sumó en este período a la Resistencia Peronista y comenzó una ardua labor intelectual y militante, que conjugó lúcidamente la teoría revolucionaria marxista con el ideario peronista de las masas trabajadoras. En 1957, publicó &lt;strong&gt;Imperialismo y Cultura&lt;/strong&gt;, obra fundamental en la historia de las ideas en la Argentina, donde analizó la influencia de las ideas dominantes en la intelectualidad nacional. Poco después, en 1960, publicó &lt;strong&gt;La formación de la Conciencia Nacional&lt;/strong&gt;, con el objetivo explícito de contribuir desde la izquierda a esclarecer la cuestión nacional. En 1962, apareció un nuevo libro, &lt;strong&gt;¿Qué es el Ser Nacional?,&lt;/strong&gt; en el que abordó nuevamente la cuestión nacional desde una óptica latinoamericana”. En ese mismo año es detenido el 18 de abril, luego del golpe a Frondizi y llevado a la cárcel de Caseros. Hacia 1969 publica &lt;strong&gt;Nacionalismo y Liberación&lt;/strong&gt; y en 1972, &lt;strong&gt;Peronismo y Socialismo&lt;/strong&gt;, donde elaboró la propuesta de transformar al peronismo en un partido revolucionario capaz de construir el socialismo nacional. La mayor parte de sus obras, al menos aquellas que resultaron más influyentes, fueron producidas en el contexto de proscripción y persecución del peronismo en nuestro país.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1964 funda el grupo CÓNDOR, junto con Eduardo Luis Duhalde, Ricardo Carpani, Rodolfo Ortega Peña, el gremialista Alberto Belloni, Rubén Bortnik y otros intelectuales. Utilizan esta figura simbólica del Cóndor para contraponerla como antítesis al Águila imperial que conquista y usurpa. CÓNDOR fue un grupo de difusión ideológica no identificado con partido político alguno pero que entendía a la clase trabajadora peronista como el principal actor antiimperialista en nuestro país y enmarcaba su accionar en un contexto histórico – político de resistencia peronista a la dictadura autodenominada “Revolución Libertadora”. “La desunión de América Latina es consecuencia impuesta a estos pueblos, por unión siniestra de las grandes metrópolis, en particular Inglaterra y Estados Unidos, empeñadas en mantenernos, junto con nuestra división, en ficticias naciones nominales, en el atraso material y la humillación cultural. En tal sentido, la acción de CÓNDOR busca el entronque, como queda establecido, del pensamiento revolucionario nacional con la actividad política del proletariado peronista, la única fuerza, esta última, que en oposición real al imperialismo, por su composición de clase, puede consumar la REVOLUCIÓN NACIONAL. El punto de partida de CÓNDOR es pues: la teoría se convierte en fuerza material tan pronto cuando prende en las masas”. Esta caracterización de la clase trabajadora peronista es una de las características distintivas del grupo, dándose a la tarea de crear una corriente nacional y popular con base en la clase obrera peronista. Así también, CÓNDOR adopta un método marxista de análisis sin dejarse dominar por él, recusando la aplicación mecánica de sus fórmulas a la realidad nacional y latinoamericana, “tal cual lo han hecho las izquierdas tradicionales en la Argentina, que así han caído en una odiosa y deplorable falsificación del marxismo, y por lo tanto, de la historia nacional”. Se pretende desarrollar una acción de esclarecimiento mediante la revisión crítica de la historia argentina a la luz del marxismo estrechamente unido al pensamiento nacional, enfilando tal acción tanto contra la historia oficial del liberalismo como contra la historiografía del nacionalismo de derecha. Esta postura crítica del grupo para con los partidos de la izquierda tradicional que subordinan la política local a directivas extranjeras, así como contra las versiones liberales o nacionalistas antipopulares que niegan el protagonismo de la clase trabajadora, es una de las características distintivas de este grupo de difusión ideológica organizado por Hernández Arregui. Siendo consecuentes con ello, asumen una línea historiográfica revisionista federal y provinciana. Su duración, sin embargo, fue efímera y el grupo se disuelve tiempo después, aunque sus planteos seguirán siendo formulados por Hernández Arregui. La creación y existencia del grupo CÓNDOR es mencionada aquí para señalar la forma en que Arregui y otros pensadores y artistas, buscaban concretar en la práctica política una articulación con los sectores populares de nuestro país, para los cuales pretendían pensar, escribir y trabajar. Esta tarea será una constante en la vida de Hernández Arregui y su producción teórica se encuentra en gran medida orientada a dicha tarea.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Imperialismo y colonialismo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“A fines del siglo XIX la humanidad ha ingresado en la era imperialista, es decir, en la política de expansión seguida del espíritu de conquista, de parte de un puñado de potencias, sobre la regiones productoras de materias primas […]. El adueñamiento de los mercados coloniales se afianzó en nombre de la civilización con los métodos de la barbarie, la masacre y la expoliación en masa de las poblaciones coloniales”. Esta situación fomenta el desarrollo de dos grandes tipos de países: las metrópolis imperialistas y las colonias periféricas. Así, imperialismo y colonialismo son dos caras de la misma moneda. En esta lectura, el autor señala que el colonialismo tiene un conjunto de rasgos distintivos y comunes. Más allá de algunas diferencias de los países coloniales entre sí, existen similitudes globales que los ensamblan como piezas de un ancho cordón periférico de las grandes metrópolis, cuyas políticas ejecutan en sus propios territorios y jurisdicciones por intermedio de ciertos grupos “nativos” que son funcionales a sus intereses. Algunas de estas similitudes son:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-“Los innumerables países, naciones formales, dominios, protectorados, etc., vistos desde el vértice de la economía mundial y de la división internacional del trabajo, son partes anexas de los imperios coloniales”. América Latina forma parte de los países coloniales siendo parte de las regiones marginales de los países centrales que dirigen la economía mundial, dando forma a un ordenamiento colonialista que trae problemas simétricos y estrechamente emparentados entre los países periféricos sometidos de América Latina, Asia y África. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Un grupo de naciones centrales, en especial Inglaterra, Francia, Estados Unidos y Alemania, se disputan el poder sobre las zonas atrasadas y los países periféricos, repartiéndose el control monopólico de los mercados coloniales divididos y organizados según los intereses de las metrópolis. Es así que, como lo demostraron los estudios de Scalabrini Ortiz, Inglaterra ejerció durante la primera mitad del siglo XX, un fuerte control de la economía argentina, estructurando todo el aparato de producción en función de sus propios intereses imperiales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Existe una explotación uniforme de las colonias, “mediante técnicas que no varían mucho de parte de las distintas metrópolis, aunque haya matices diferenciales en los métodos políticos y militares de sojuzgamiento, empleados por Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Bélgica, etc. Es esta misma uniformidad sin banderas de la opresión imperialista la que reagrupa en un todo revolucionario al mundo colonial”. Es por ello que, en la era del imperialismo ejercido por las metrópolis, los países coloniales –como Argentina- de reservas de materias primas se convierten en reservas de la revolución mundial. Donde hay poder imperial, hay resistencia nacional. En este sentido, el “nacionalismo” de las colonias, señala Hernández Arregui, tendrá una función política completamente distinta al “nacionalismo” defendido por las metrópolis, puesto que aquél está orientado a terminar con el yugo extranjero y éste último a legitimarlo. “En primer término, y en sentido lato, el concepto de nacionalismo referido a una nación poderosa es en su núcleo vital, inseparable del concepto de opresión de los países débiles […]. El concepto de nacionalismo en un país atrasado, en cambio, es enteramente canjeable por el concepto vivo de libertad. El nacionalismo es, entonces, lucha por la libertad”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-El “nacionalismo” que se desarrolla en las colonias como lucha por la libertad, implica una demanda consciente de la nacionalización de las riquezas, de los servicios públicos, de las entidades bancarias y financieras, de las entidades de exportación y comercialización de materias primas. Así como también, el intento de desarrollar un proceso de industrialización, que debe terminar con la interferencia de las metrópolis para poder subsistir y en especial, con entidades como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que orientan los créditos y empréstitos financieros según los intereses de las metrópolis.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“El colonialismo no sólo es un fenómeno económico, aunque esta sea, en última instancia, la raíz de todas sus derivaciones políticas y culturales residuales. Es además, en su correlato superestructural exacto y aberrante, una colonización mental. Con signo liberal, pseudomarxista o nacionalista, tales corrientes han enfocado nuestra vida nacional desde perspectivas europeas, nacidas allá de condiciones propias y no desde la plataforma de un pensamiento nacional o hispanoamericano asentado en sí mismo”. De esta forma, el colonialismo es un fenómeno de dimensiones económicas y también culturales que implica una inversión de la imagen que lleva a ver a Argentina desde Europa y a aplicar en nuestro país recetas elaboradas en los países centrales. En este sentido, es importante que los intelectuales y académicos comprometidos con la eliminación del colonialismo, evalúen con crítica severa toda filosofía, arte y ciencias surgidas en los países imperiales. Liberarse de la caparazón mental del coloniaje, el examen crítico de esas teorías europeizantes sin arraigo en los sectores populares, son algunas de las tareas y roles que, desde la concepción de Hernández Arregui, los intelectuales deben realizar en su vinculación con las organizaciones del campo popular. Romper la muralla psíquica de la mentalidad colonial para desarticular el mecanismo elaborado para la deformación del pensamiento de las clases colonizadas. “La representación del país que el habitante colonizado cree elaborada por su propia mente le ha sido inyectada desde afuera mediante los vasos conducentes del régimen educativo de la oligarquía extranjerizante, que es todavía, pese a su declinación histórica como clase económica, la intermediaria política y cultural del dominio extranjero secular. Romper esta segunda naturaleza, nacida bajo el constelado mortecino de las ideas coloniales, preformada por la escuela primaria y configurada por la Universidad y demás instituciones educativas, que son los vehículos institucionalizados –en forma oficial o privada- de ese colonato cultural, es una exigencia de la liberación nacional”. En este sentido, la crítica y la erosión de esas representaciones propias de los habitantes colonizados y la ruptura del régimen imperante –en ese entonces- de enseñanza propio de la oligarquía liberal aliada a los intereses de las metrópolis, es la apuesta y la responsabilidad de los grupos intelectuales en su pertenencia y compromiso con las clases populares. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Colonialismo y Universidad&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En términos generales, considerando los aspectos señalados anteriormente, para Hernández Arregui el colonialismo “no sólo es un molde deformante de vida que el colonizado recibe predeterminado al nacer. Es una estructura sociológica rígida, un conjunto orgánico de formas de pensar y de sentir, un mundo – visión extremado y finamente fabricado, que se ha transformado en una actitud ‘normal’ de conceptualización de la realidad. El colonialismo es la codificación de valores antinacionales puestos a la vista del colonizado como nacionales”. Esto implica como uno de sus resultados, que ciertas capas intelectuales y académicas de nuestro país se encuadren dentro de las filosofías transferidas por el coloniaje cuyas notas peculiares se expresan en una consideración pesimista de la realidad argentina, en una constante denigración de lo propio, en un sentimiento de menorvalía y en la consideración de que la subordinación del país y su poco valor cultural es una ineptitud congénita de la que sólo se sale con la ayuda de los países “civilizados”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las metrópolis, que mundialmente centralizan y controlan los medios de difusión cultural más importantes, apuntan con especial e insistente coordinación a esta cooptación mental de las capas intelectuales de los países dominados. La institución universitaria tiene aquí un papel fundamental que cumplir al servicio de los intereses de las metrópolis. “En los países dependientes –y el caso es comprobable en Argentina-, el contenido subordinado de la formación superior es disimulado tras el mito de la ‘autonomía universitaria’. Es la filosofía del liberalismo colonial la que insiste, en este país, en la farsa de la ‘autonomía universitaria’. Tal autonomía no existe. La Universidad es un órgano del Estado. Quizá, el más rígidamente adaptado al orden establecido por la clase dirigente. La Universidad es un instrumento del poder político vigente […]. Los estudiantes, al defender la ‘autonomía universitaria’ sin saberlo, tal es la fuerza de los credos morales, luchan, en rigor, por el colonialismo”. Los programas de liberación nacional, anticolonialismo y nacionalismo popular no pueden ser desarrollados en esta Universidad, porque dicha institución desarrolla una fuerte persecución y expulsión de docentes y estudiantes que pretendan llevar adelante dichos programas. En este sentido, Hernández Arregui reflexiona en un contexto histórico caracterizado por la proscripción absoluta del peronismo en la vida política del país y, por consiguiente, también de la vida universitaria, de la que él mismo fue víctima al ser expulsado de sus cátedras en 1955. Sumado a ello, la obra en análisis –Imperialismo y Nación- publicada en 1969, ya había presenciado la política universitaria de Onganía y la noche de los bastones largos. Es precisamente a esta Universidad de las décadas del ’50 y del ’60, que el autor considera como ‘colonial’.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Ha sido el ideal de vida de la oligarquía agropecuaria, al margen por antítesis sociológica, del desarrollo industrial del país en el que poco ha tenido que ver la Universidad Argentina, el que durante un siglo predominó y aún predomina. Esta clase ha promovido estudios históricos, económicos, jurídicos, estéticos, filosóficos y sociales sistematizados por la voluntad educadora del país agroexportador. Ha sido, además, por derivación complementaria, una enseñanza fundada en el privilegio. A esta cultura mimética sólo pueden llegar quienes pueden costearla” En este sentido, si la Universidad es una institución social, y por tanto parte del Estado, su rol es prescripto por una economía fundamentalmente agroexportadora y por el sistema social, político y cultural que le es afín y simétrico. Pero no sólo la Universidad tiene este rol, sino también todas las instituciones culturales afines proceden de esta manera, como el caso de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), que permanecieron calladas todas ellas cuando miles de argentinos fueron encarcelados y algunos fusilados a partir de 1955, omitiendo mencionar también los vejámenes cometidos a escritores, pensadores argentinos y a los cerca de 4000 profesores universitarios que fueron separados de sus cátedras al caer Perón. “La ‘libertad de cultura’ es una comedia en un país donde el pueblo está proscripto del comicio desde hace más de diez años. Éste es el índice que muestra el desligamiento de la Universidad de la política […]. El Estado es el que impone este mutismo político a la Universidad. De espaldas al país, la casta profesoral vive en un espacio vacío entre el mundo de las masas y el Estado colonizado. No sólo se apartan del pueblo. Esto los lleva a desterrarse del pensamiento nacional, y así, justifican al colonialismo, que a través de la Universidad, vegeta con luces hurtadas a Europa. En nombre de la augusta inteligencia pura prefieren no tomar partido en las cuestiones centrales del país”. La Universidad autónoma como institución, desde el ’55 en adelante, sostiene el autor, no ha hecho sentir su voz una sola vez en defensa de los trabajadores y sus necesidades, amparada en su carácter ‘apolítico’, ha hecho política ‘antiobrera’ y ‘antinacional’.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Por su composición de clase, el estudiantado, en su mayoría, se plegó a la coalición reaccionaria que derribó a Perón. Al producirse la contrarrevolución de 1955, esa juventud universitaria festejó el hecho como un triunfo grandioso de la libertad. Y es también un hecho que estudiantes reformistas y católicos –el culto de la ‘libertad’ los había unido a todos- se alzaron en defensa de la Universidad que retornaba […]. Los estudiantes apoyaron ese retorno, sin comprender que detrás de las grandes frases –patrióticas, políticas, filosóficas y religiosas- se movían las fuerzas siniestras que dividen a una patria colonizada”. Los estudiantes y su movimiento fueron utilizados como fuerza masiva de choque por la oligarquía, en el golpe autodenominado “Revolución Libertadora”. Nada se dijo sobre la persecución, el fusilamiento y el asesinato de miles de argentinos. Sin embargo, Arregui señala que esta posición empieza a cambiar en los años posteriores y se da inicio a un proceso de “nacionalización” del estudiantado y de los sectores intelectuales que va a implicar una fuerte autocrítica a las posiciones asumidas y en la postulación de la necesidad de la constitución de un “frente obrero – estudiantil” que vincularía a los estudiantes universitarios con los trabajadores peronistas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es así que, en la segunda edición de La formación de la conciencia nacional publicada en el año 1970, Arregui sostiene “es imposible resumir aquí la agitación universitaria que recorre al país. La población estudiantil ha tomado conciencia de la realidad nacional y de la necesidad de luchar junto a los trabajadores. Es éste uno de los hechos más decisivos acaecidos en la Argentina de la última década. El país está sacudido por permanentes rebeldías estudiantiles que han tomado la calle como escenario y la ocupación de las Universidades como expresión de protesta. Millares de documentos, volantes, folletos, publicaciones, inundan el país. Y la acción violenta, la reacción multitudinaria de los estudiantes, es cada vez más profunda en el orden ideológico y combativo”. Diferentes agrupaciones y organizaciones que forman parte de este movimiento estudiantil, adscribiendo inclusive a diferentes identidades políticas, le hacen llegar un profundo reconocimiento a la labor pionera que Arregui venía cumpliendo desde hace varios años en las filas del movimiento nacional, en contra de la deformación cultural de las clases dominantes y del aislamiento de la intelectualidad para con las luchas populares de los trabajadores. Las Cátedras Nacionales, desarrolladas por esa época en la Universidad Nacional de Buenos Aires, lo tendrán como bibliografía de ineludible lectura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El propio José María Aricó hará referencia a la influencia de Arregui en ese grupo de jóvenes de la Federación Juvenil Comunista que fueron expulsados por sus críticas a la conducción del partido: “la formación básica del militante comunista de los años ’40 y ’50 seguía siendo la historia del Partido Comunista de la URSS. Puede parecer una burrada, pero sabíamos más de los problemas de algunas aldeas de la URSS o sobre teorías de bolcheviques no renombrados, pero ignorábamos el debate revisionismo – liberalismo en sus fuentes. Sabíamos de Stalin, pero ignorábamos a Mitre […]. Además, había una suerte de desprecio a esto que llaman tradiciones nacionales, su peso, su densidad, no eran vistas, ni tenidas en cuenta. A fines de los ’50, nos abrimos a los textos vetados en el Partido: los trabajos de Puiggrós sobre los partidos políticos argentinos y en los primeros ’60, a Hernández Arregui”. Las observaciones de Aricó hacen hincapié en el desconocimiento de los problemas nacionales por parte de este partido de la izquierda tradicional, el desconocimiento de la historia nacional, el carácter endogámico y vuelto ‘hacia adentro’ por parte de sus militantes. En alguna medida, entonces, Arregui colaboró con ese proceso de nacionalización de las capas intelectuales, docentes y estudiantiles de nuestro país, brindando su obra nuevas herramientas conceptuales necesarias para pensar la realidad de nuestro país en el proceso de formación de su propia conciencia nacional, que no es otra cosa más que el proceso de su propia liberación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;(*PONENCIA PRESENTADA EN LAS JORNADAS INTERNACIONALES “JOSÉ MARÍA ARICÓ”, Córdoba septiembre de 2011)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-9140279017012342589?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/9140279017012342589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/los-intelectuales-y-las-organizaciones.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/9140279017012342589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/9140279017012342589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/los-intelectuales-y-las-organizaciones.html' title='Los intelectuales y las organizaciones del campo popular: el caso Hernández Arregui'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-dStxasG3cTk/TqHSFO8edHI/AAAAAAAAAvM/YNDfLCvIiec/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-4031113470715452813</id><published>2011-10-21T13:01:00.000-07:00</published><updated>2011-10-21T13:01:36.521-07:00</updated><title type='text'>El Puyehue de los monetaristas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-_hBmCVXZRNk/TqHPfKtZB9I/AAAAAAAAAvE/ZWag4kzBZv0/s1600/1950_--_Isla_Huemul_--_Argentina_Potencia.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" rda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-_hBmCVXZRNk/TqHPfKtZB9I/AAAAAAAAAvE/ZWag4kzBZv0/s1600/1950_--_Isla_Huemul_--_Argentina_Potencia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;por &amp;nbsp;&lt;strong&gt;Maximiliano Molocznik&lt;/strong&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De las cifras que vamos conociendo a diario sobre el desempleo en Europa y en los EEUU hay un sector al que aun no se le ha prestado la debida atención pero cuyo índice ha crecido abruptamente en los últimos tres años: los monetaristas. Otrora poderosos académicos oriundos de la Universidad de Chicago y funcionarios del pensamiento único, estos hoy menoscabados masters en finanzas y vendedores de humo profesionales, han devenido en tristes espectros desempleados que vagan por las consultoras en busca de nuevos conchabos laborales para mantener sus lujosas vidas primermundistas hoy en riesgo. Siguen soñando con los jugosos contratos que gozaban en los años 90, tratando de confundir a nuestro pueblo, explicando lo inexplicable o advirtiendo -frente a la evidente crisis mundial del modelo neoliberal- que ellos sólo eran “técnicos”, que las recetas eran buenas y que si hubo errores los responsables fueron los “políticos”.&amp;nbsp; Otros, más pragmáticos -con la furia de los conversos- se han hecho rápidamente keynesianos para poder bañarse en las aguas (heterodoxas) del Jordán y conseguir algún laburito. Los más fieles al credo neoliberal asoman poco la cabeza (Artana y los muchachos de FIEL sólo hablan en el Consejo de las Américas ante banqueros de Wall Street) y ya no se los ve tan sonrientes en los medios de comunicación de la derecha vernácula (Broda ya no muestra su sonrisa sardónica en la televisión y elige el bajo perfil) que tanto supieron cobijarlos y transformarlos en estrellas mediáticas en los ruinosos años 90.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien ¿por qué se esconden? ¿qué es lo que no pueden explicar los gurúes? Básicamente que la crisis global que hoy afecta a Europa y a EEUU no se ha hecho sentir hasta ahora en la Argentina. ¿Qué pasaba antes cuando nuestro país seguía metódicamente las recetas del FMI y BM? Allí aparecían los predicadores del evangelio neoliberal a explicarnos que debíamos acudir al “círculo virtuoso del endeudamiento”, “al ajuste doloroso pero necesario” y al resto de las zonceras que ya conocemos. Y si aun duda, estimado lector, del verso de estos “profetas” veamos, brevemente, qué pasa en el mundo. En EEUU, Obama, el “progre”-un bolchevique a ojos de Rick Perry, el Tea Party y los halcones republicanos- estuvo acorralado en el presente año por la discusión sobre la aprobación o no del presupuesto. Para mostrar su “buena voluntad” ante el establishment propuso un recorte de gastos de 33 mil millones de dólares ante lo cual los republicanos le exigieron que el mismo fuera de 44 mil millones. El recorte final ascendió a 39 mil millones afectando al núcleo duro de la gestión “reparadora” de Obama: la reducción de gastos en los planes de salud para ancianos y pobres. Si a esto le sumamos que el déficit presupuestario norteamericano para este año es de 1,5 billones de dólares, que EEUU lleva acumulada una deuda de 14 billones (millones de millones) de dólares y que la calificadora Standard &amp;amp; Poors -una organización al servicio del capital financiero internacional, no de la IV Internacional Trotskista- le ha bajado a “negativa” la calificación de su deuda, tenemos un panorama de la situación actual de la gran potencia predicadora del libre cambio. ¿Será por eso que Rick Perry -un ranchero texano, estilo Bush, ultraliberal y ultramontano- comienza a perfilarse como el candidato republicano con más posibilidades de suceder al “psico-bolche” Obama? La salida parece ser por (ultra) derecha.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Y qué sucede en la amada Europa? En Finlandia, país “civilizado” y presentado como modelo por los socialdemócratas, los amarillos pseudo progres y los tilingos clasemedieros, el partido de ultraderecha “Los Verdaderos Finlandeses” acaba de transformarse en la tercera fuerza política del país al obtener el 19 % de los votos y 39 escaños en el parlamento. Su líder, Timo Soini, ya les avisó a los republicanos-liberales y a los social demócratas que se ha terminado la Finlandia integrada a Europa.&amp;nbsp; En Grecia, a pesar del ingente esfuerzo del opaco ajustador Papandreu -su familia alterna en el poder desde el fin de la segunda guerra mundial- y a pesar de haberse producido el desembolso de 142 mil millones de dólares para evitar el default, este aparece cada vez más cerca. El gobierno -jaqueado por las protestas sociales- ha propuesto un recorte de 26 mil millones de euros hasta 2015 y aun así no alcanza. Ya se empieza a hablar de tomar medidas de restructuración de la deuda y de asumir la incapacidad de pago. No mucho mejor marcha Irlanda, el paraíso tan mentado por el periodista-historiador devenido jefe de gabinete de De la Rúa, Rodolfo Terragno. En ese país la agencia Moodys -calificadora de riesgo también al servicio del capital trasnacional no del buró político de la revolución cubana- volvió a bajar la calificación de las entidades financieras. El propio gobierno de Dublín admitió que los bancos irlandeses necesitan 24 mil millones de euros extras para no caer en el default tras el fallido rescate por 85 mil millones ya realizado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En Portugal tenemos un panorama similar ya que -según estimaciones de la Comisión Europea- el rescate sería por 107 mil millones de dólares a cambio del tan conocido por nosotros plan de austeridad fiscal controlado por el FMI y la UE.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En Francia aún no se presentan problemas de este tenor pero, por las dudas, los discípulos de Le Pen, las huestes ultraderechistas del Frente Nacional, salen a “cazar” marroquíes, musulmanes y otros “indeseables” y cierran las fronteras ferroviarias con Italia de donde vienen -dicen- los “sucios africanos” que quieren llegar a su país. Este nuevo acto de “pluralismo, democracia y tolerancia” debería hacer poner colorados a los cipayos locales que han vivido ponderando la democracia gala. Recientemente un paparazzi francés pescó al presidente Sarkozy -de vacaciones con su bella mujer, Carla Bruni- leyendo El Capital. El miedo no es tonto. Pese a este signo auspicioso para la derecha francesa parece que allí también -como en EEUU- la salida que ofrece la “culta Francia” es la xenofobia y el autoritarismo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y ni hablar de España. 22 por ciento de desocupados (5 millones de personas), 43 % de desempleo en jóvenes menores de 25 años, aumento exponencial del delito y de la prostitución. De hecho, en Madrid, ha surgido una nuevo tipo de rebusque: “las porno chachas”, mujeres de clase media, muchas con estudios universitarios que por un mismo precio ofrecen a hombres solos realizar las labores domésticas tradicionales con un plus: el acto sexual antes o después de terminar la jornada laboral. Tampoco debemos olvidar en esta breve reseña al patético alquimista inglés sin magia, David Cameron, quien para intentar explicar la ola de violencia juvenil que incluyó saqueos a supermercados (en la Londres de su graciosa majestad, no en el conurbano bonaerense) prefirió hablar del “colapso moral” de la juventud. Olvidó explicar que el 23 % de los jóvenes son pobres y desempleados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Frente a tan abyecto panorama ¿cómo dudar de la sabiduría del pueblo argentino que ha ratificado un rumbo el pasado 14 de agosto?. ¿Cómo no comprender el veredicto popular frente a un gobierno que ha elegido un camino totalmente opuesto al que monetaristas, recesionistas y enfriadores de la economía han querido llevarnos? ¿Cómo no ver que pese a que aun quedan muchas tareas pendientes (reducir el trabajo en negro, profundizar la industrialización por sustitución de importaciones, modificar la carta orgánica del BCRA, aprobar la nueva ley de entidades financieras, reconstruir la red ferroviaria, poner en agenda el reclamo de los pueblos originarios, etc.) nada de esto sería pensable si volviéramos a oír los cantos de sirena (neoliberal) de estos monetaristas hoy en retirada. No debemos creerles una palabra. Hoy quieren volver a endulzarnos los oídos, hablan de metas ortodoxas de inflación, reducción del gasto público, eliminación de las retenciones y desfinanciamiento del estado, apreciación cambiaria, vuelta a los organismos multilaterales del crédito, etc. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas nuevas zonceras no son más que el último manotazo de ahogado de los que saben que, después de mucho tiempo, como decía Jauretche “el país se les empieza a ir de las manos”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-4031113470715452813?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/4031113470715452813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/el-puyehue-de-los-monetaristas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/4031113470715452813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/4031113470715452813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/10/el-puyehue-de-los-monetaristas.html' title='El Puyehue de los monetaristas'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-_hBmCVXZRNk/TqHPfKtZB9I/AAAAAAAAAvE/ZWag4kzBZv0/s72-c/1950_--_Isla_Huemul_--_Argentina_Potencia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-7976912102817806660</id><published>2011-09-23T09:49:00.001-07:00</published><updated>2011-09-24T09:27:40.588-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-yCZGPgozmUw/Tn4E8GXlZaI/AAAAAAAAAu0/e4VxakKd8nw/s1600/recital+30+-final.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hca="true" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-yCZGPgozmUw/Tn4E8GXlZaI/AAAAAAAAAu0/e4VxakKd8nw/s320/recital+30+-final.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-7976912102817806660?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/7976912102817806660/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/09/blog-post.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7976912102817806660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7976912102817806660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/09/blog-post.html' title=''/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-yCZGPgozmUw/Tn4E8GXlZaI/AAAAAAAAAu0/e4VxakKd8nw/s72-c/recital+30+-final.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-5656629755427873746</id><published>2011-09-23T09:45:00.000-07:00</published><updated>2011-09-23T09:46:37.125-07:00</updated><title type='text'>El modelo de sustitución de importaciones de ideas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-yCcxflM3-0E/Tny3qI6GKjI/AAAAAAAAAus/7DI60gmUA5s/s1600/Q2CBCCAG7C6CSCABXZZN1CA2KO593CAZBGPN5CAQMDAM9CAXOFFFMCAQZYJBICAJCN1N0CAXU7G8WCAFEU2O9CAZ9KS1SCABYPVT9CACWFDAZCA40U5WBCAWXZKUJCAOS1DJDCAK2C5AUCA50N635CAODJCTJ.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hca="true" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-yCcxflM3-0E/Tny3qI6GKjI/AAAAAAAAAus/7DI60gmUA5s/s320/Q2CBCCAG7C6CSCABXZZN1CA2KO593CAZBGPN5CAQMDAM9CAXOFFFMCAQZYJBICAJCN1N0CAXU7G8WCAFEU2O9CAZ9KS1SCABYPVT9CACWFDAZCA40U5WBCAWXZKUJCAOS1DJDCAK2C5AUCA50N635CAODJCTJ.jpg" width="298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Por Ana Jaramillo &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se han denominado los modelos de acumulación de capital de acuerdo a las políticas estratégicas (objetivos, proyectos y políticas) implementadas en distintas latitudes y en distintas épocas históricas de acuerdo a los grupos de interés que se privilegian o que detentan y hegemonizan el poder político. En nuestro país se han implementado diversos modelos de acumulación de capital de acuerdo a las distintas políticas implementadas a lo largo de su historia, que a veces se denominan fundamentalmente desde categorías económicas y a veces desde categorías políticas que denotan las opciones de política económica. Así tuvimos modelos agroexportadores, de sustitución de importaciones, industrialistas, desarrollistas, liberales o neo liberales, etc. Desde otras latitudes hablan ahora del modelo argentino que aún no tiene nombre. El New York Times le recomienda a Obama implementarlo para aplacar el “malestar económico” y en Europa lo recomiendan para salir de las crisis. El diario neoyorquino habla del crecimiento del país que no perjudicó al pueblo y que bajó el nivel de pobreza y el desempleo. Se lo define como heterodoxo de acuerdo a la posición frente a las recetas “ortodoxas” de los organismos internacionales financieros, sobre el manejo del gasto público y del endeudamiento, los ajustes estructurales frente a las crisis, etc. Al modelo argentino aun innominado, a mí me gustaría llamarlo “&lt;strong&gt;modelo de sustitución de importación de ideas&lt;/strong&gt;”. Desde la formación del Estado nacional, hemos copiado ideas y modelos económicos y políticos tanto de los europeos como de los Estados Unidos. Es lo que Jauretche denominó el &lt;strong&gt;colonialismo pedagógico&lt;/strong&gt; de nuestros intelectuales que llevó a la dependencia e imitación de las formas de gobierno y de las políticas económicas para solucionar nuestros problemas vernáculos.&amp;nbsp; En el 1900, el pensador uruguayo José Enrique Rodó nos decía: &lt;em&gt;“No veo la gloria, ni en el propósito de desnaturalizar el carácter de los pueblos- su genio personal-, para imponerles la identificación con un modelo extraño al que ellos sacrifiquen la originalidad irremplazable de su espíritu; ni en la creencia ingenua de que eso pueda obtenerse alguna vez por procedimientos artificiales e improvisados de imitación. Ese irreflexivo traslado de lo que es natural y espontáneo en una sociedad al seno de otra, donde no tenga raíces ni en la naturaleza ni en la historia…” &lt;/em&gt;Todavía se sigue hablando de la educación como un gasto, mientras sabemos que es una de las inversiones más estratégicas de nuestro país y de toda América Latina, no sólo para crecer sino para ampliar la democracia. ¿Qué ganamos importando en forma permanente “bienes de capital” descubiertos y producidos en otras latitudes, sin preparar a nuestros hombres y mujeres para investigar y capacitarlos para la creación científica y tecnológica adecuada a nuestra realidad y a nuestros problemas? Desde el otro lado de los Andes la educación superior continúa siendo simplemente un gasto casi suntuario del Estado y no una necesidad de formar científicos, profesionales, académicos y tecnólogos que con vocación nacional se comprometan con el desarrollo propio.&amp;nbsp; La gratuidad de la enseñanza universitaria decretada por el Presidente Perón en 1949, es una inversión indispensable para sustituir la importación de ideas, para cuestionar la verdad y el pensamiento único. Si no fuera así terminaríamos siendo maquiladores de capital, de productos e ideas ajenas. Afortunadamente, el Presidente Kirchner se negó a aceptar el ALCA hace ya seis años. La supuesta globalización es un globo cuyo piolín lo manejan los poderosos, generando más pobreza y menos democracia. Las medidas políticas aplicadas desde el año 2003, desde el rechazo al ALCA, el desendeudamiento y el pago de la deuda externa con reservas, la nacionalización de las AFJP, el empoderamiento de los menos favorecidos a través de la asignación universal por hijo, la inversión del presupuesto destinado al pago de la deuda hacia la inversión en educación, la derogación de las leyes de punto final y obediencia debida, la restitución de las paritarias, el aumento bianual a los jubilados, el matrimonio igualitario, la ley de medios suprimiendo los monopolios informativos y tantas otras medidas que ensanchan los derechos democráticos del pueblo nos confirman que no somos maquiladores de ideas ajenas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1949, el filósofo y Ministro de Educación mexicano, José Vasconcelos, nos decía en el Primer Congreso de Filosofía:: &lt;em&gt;“la verdad es armonía de pensamiento y realidad…afortunadamente, en nuestros pueblos, el filósofo ha sido, por lo menos en la etapa heroica de nuestra formación nacional, un héroe de la idea; un creador de cultura” (...) cada nueva doctrina filosófica se convertía en el alma de una cruzada de inmediata aplicación social”.&lt;/em&gt;&amp;nbsp; En Nuestra América, la construcción social de la libertad y de la democracia no es imaginaria ni utópica como las de Tomás Moro, la de Campanella o la de Bacon, sigue siendo un lugar donde hacerla realidad&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-5656629755427873746?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/5656629755427873746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/09/el-modelo-de-sustitucion-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5656629755427873746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5656629755427873746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/09/el-modelo-de-sustitucion-de.html' title='El modelo de sustitución de importaciones de ideas'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-yCcxflM3-0E/Tny3qI6GKjI/AAAAAAAAAus/7DI60gmUA5s/s72-c/Q2CBCCAG7C6CSCABXZZN1CA2KO593CAZBGPN5CAQMDAM9CAXOFFFMCAQZYJBICAJCN1N0CAXU7G8WCAFEU2O9CAZ9KS1SCABYPVT9CACWFDAZCA40U5WBCAWXZKUJCAOS1DJDCAK2C5AUCA50N635CAODJCTJ.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-4744735452506593567</id><published>2011-09-23T09:34:00.001-07:00</published><updated>2011-09-23T09:48:30.983-07:00</updated><title type='text'>NO ME OLVIDES: 1955 -CRÓNICAS RESISTENTES- 1973</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-xqdKfS9X3Ac/Tny07v6yRqI/AAAAAAAAAuo/G3xfQZrS1zs/s1600/3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hca="true" height="640" src="http://3.bp.blogspot.com/-xqdKfS9X3Ac/Tny07v6yRqI/AAAAAAAAAuo/G3xfQZrS1zs/s640/3.jpg" width="411" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-4744735452506593567?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/4744735452506593567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/09/no-me-olvides-1955-cronicas-resistentes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/4744735452506593567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/4744735452506593567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/09/no-me-olvides-1955-cronicas-resistentes.html' title='NO ME OLVIDES: 1955 -CRÓNICAS RESISTENTES- 1973'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-xqdKfS9X3Ac/Tny07v6yRqI/AAAAAAAAAuo/G3xfQZrS1zs/s72-c/3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-7278974896790904161</id><published>2011-09-23T09:31:00.000-07:00</published><updated>2011-09-23T09:48:59.442-07:00</updated><title type='text'>María Claudia Falcone recordada en la UNLA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-LPk2I4vBysg/Tny0EzEvxRI/AAAAAAAAAuk/Dg1JNrLnttQ/s1600/falcone.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hca="true" height="640" src="http://2.bp.blogspot.com/-LPk2I4vBysg/Tny0EzEvxRI/AAAAAAAAAuk/Dg1JNrLnttQ/s640/falcone.jpg" width="183" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-7278974896790904161?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/7278974896790904161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/09/maria-claudia-falcone-recordada-en-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7278974896790904161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7278974896790904161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/09/maria-claudia-falcone-recordada-en-la.html' title='María Claudia Falcone recordada en la UNLA'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-LPk2I4vBysg/Tny0EzEvxRI/AAAAAAAAAuk/Dg1JNrLnttQ/s72-c/falcone.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-7423086438830466677</id><published>2011-08-30T15:39:00.000-07:00</published><updated>2011-08-30T15:44:47.133-07:00</updated><title type='text'>La UNLA en Chile apoyando la movilización estudiantil</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-3FnK7sVzkWE/Tl1mdYrkrvI/AAAAAAAAAug/8WQZxC8LPn8/s1600/unla+en+chile.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-3FnK7sVzkWE/Tl1mdYrkrvI/AAAAAAAAAug/8WQZxC8LPn8/s320/unla+en+chile.jpg" width="240" xaa="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Por intermedio de la resolución del Consejo Superior Nº 131/11, los consejeros de la Universidad Nacional de Lanus resolvieron&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;“Declarar el respaldo a la reivindicación de los Estudiantes Chilenos por una Educación Superior Gratuita e Igualitaria”.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;A continuación, adjuntamos la resolución.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;En el link que enviamos los invitamos a ver el video conmemoratorio de la gratuidad universitaria elaborado por la UNLa con guión de la Rectora, Dra. Ana Jaramillo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;http://www.unla.edu.ar/espacios/banner/index.php&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;CONSIDERANDO:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que, la Universidad Nacional de Lanús tiene entre sus fines&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;prioritarios conforme su Estatuto, la promoción de la “equidad como una&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;herramienta de transformación y búsqueda de distribución de las posibilidades&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;concretas de formación”;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que, reconociendo que la gratuidad de los estudios universitarios es&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;un elemento fundamental para garantizar la equidad y la igualdad de&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;oportunidades de todas y todos los habitantes de una comunidad, sin distinción&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;social o económica alguna;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que, reafirmando la estratégica decisión de Juan Domingo Perón&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;del 22 de noviembre del año 1949, que derogó los aranceles de la universidades y&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;promovió la consolidación de un modelo de educación superior nacional y&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;popular, caracterizado por ser integrador, igualitario e inclusivo;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que reconociendo que las políticas de educación superior iniciadas&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;en la Argentina desde el año 2003, se fundamentan en la defensa del programa&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;nacional y popular y en la puesta en funcionamiento de un sistema educativo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;gratuito e inclusivo y que ello se expresa en la consumación de significativos&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;logros para la ciencia, la técnica y la cultura, como es el caso del aumento&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;exponencial del presupuesto educativo, la apertura de 9 universidades, la&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;aplicación del sistema jubilatorio del 82% móvil para los docentes, la entrega de&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;50 mil becas para estudiantes de grado o la puesta en funcionamiento de un&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;programa de reconstrucción de la infraestructura universitaria con más de 120&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;obras terminadas;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que, compartiendo el criterio esgrimido en la ley de Educación&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Nacional 26.206/06 que en su artículo 10 sostiene que “El Estado Nacional no&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;suscribirá tratados bilaterales o multilaterales de libre comercio que impliquen&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;concebir la educación como un servicio lucrativo o alienten cualquier forma de&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;mercantilización de la educación pública”;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que, atendiendo que los reclamos de los estudiantes chilenos están&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;centrados en la defensa de los valores de la gratuidad de la enseñanza y en la&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;igualdad de oportunidades en educación para todos y todas;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que, ratificando la importancia para América Latina que implica la&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;promoción de la defensa de los valores educativos nacionales y populares,&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;asentados en la gratuidad e igualdad de la educación superior;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que, promoviendo y reafirmando, la búsqueda de solidaridad entre las&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;luchas y reivindicaciones emancipatorias de los pueblos y las organizaciones de&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;América Latina;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que este cuerpo en su 6ª Reunión del año 2011, manifiesta su&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Declaración de respaldo;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Que es atributo del Consejo Superior, normar sobre el particular,&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;conforme lo establecido en el Artículo 31, del Estatuto de la Universidad&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Nacional de Lanús;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Por ello;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;EL CONSEJO SUPERIOR&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LANUS&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;RESUELVE:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;ARTICULO 1º: Declarar el respaldo a la reivindicación de los Estudiantes&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Chilenos por una Educación Superior Gratuita e Igualitaria.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;ARTICULO 2º: Regístrese, comuníquese, notifíquese. Cumplido archívese.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-7423086438830466677?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/7423086438830466677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/la-unla-en-chile-apoyando-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7423086438830466677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/7423086438830466677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/la-unla-en-chile-apoyando-la.html' title='La UNLA en Chile apoyando la movilización estudiantil'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-3FnK7sVzkWE/Tl1mdYrkrvI/AAAAAAAAAug/8WQZxC8LPn8/s72-c/unla+en+chile.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-3047840978240881282</id><published>2011-08-30T15:33:00.000-07:00</published><updated>2011-08-30T15:34:37.663-07:00</updated><title type='text'>La UNLA acompaña el desarrollo nacional</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-fGE74ncrHM8/Tl1lXnQh7VI/AAAAAAAAANY/tkJ7E-_rlUI/s1600/LICENCIATURA%2BEN%2BTECNOLOG%25C3%258DAS%2BFERROVIARIAS%2B-%2BFinal.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; 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&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-sLgbIULTWFM/Tl0nq8X34kI/AAAAAAAAAuc/lskCNtIVSDk/s1600/EL+Exprimidor+de+Cerebros.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-sLgbIULTWFM/Tl0nq8X34kI/AAAAAAAAAuc/lskCNtIVSDk/s1600/EL+Exprimidor+de+Cerebros.jpg" xaa="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Introducción&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hemos decidido nominar a esta ponencia con el nombre de una flor, dado que varios años atrás, en la década del cuarenta, la flor de ceibo había sido declarada como flor nacional. Como tal constituyó un símbolo peyorativo para referirse a la producción nacional acelerada por el modelo de sustitución de importaciones. Este vocablo también fue utilizado en los pasillos de las universidades para criticar a los profesores de tendencia nacional que habían ingresado a la academia, a partir del acceso del peronismo al poder. A la vez en nuestro subtítulo aparece otra flor, no tan conocida como tal, la de Romero. Esta hace referencia a José Luis Romero, designado interventor de la Universidad de Buenos Aires realizada por la autodenominada Revolución Libertadora (y rebautizada fusiladora), encargado de “modernizar” la estructura universitaria, “se trata, pues cuando ejerce la intervención de la UBA, de un historiador que ya ha realizado una importante obra especializada en la época medieval, y en el período de surgimiento de la burguesía (…) en cambio, poco ha escrito sobre nuestro país”. Así dicho historiador era adecuado para cumplir la tarea que demandaba la hora. Estas flores florecerían al calor de ese momento histórico. Son los profesores impuestos por dicha intervención. El problema subyacente es la denigración de todo lo nacional, por el mero hecho de serlo, y la adopción acrítica de los modelos impuestos en los países dominantes. Es éste el contexto, y más específicamente el año 1957, de institucionalización de la sociología como ciencia a cargo del sociólogo nacido en Roma, y exiliado de la Italia fascista de Mussolini, Gino Germani. La sociología de éste va a tener una fuerte impronta positivista y modernizadora. La idea de la resolución de la problemática social, en base a una evolución natural de la sociedad, de la ciencia, etc. De estadios inferiores, de menor complejidad, a los mayores. Germani se posiciona como el origen, la institucionalización de la carrera de sociología significa un corte abrupto y traza una línea divisoria entre lo que es la ciencia, y lo que no lo es. Se fija un método, fuertemente influido por la concepción norteamericana, el funcionalismo; aunque cabe llamar la atención que en ese momento en la sociología norteamericana hallaba una presencia la sociología de C. Wright Mills, que contrariaba el modelo funcionalista. Germani va a prologar un libro de dicho autor, La imaginación sociológica, como una forma de introducir y “prevenir” acerca del pensamiento de éste, acotando sus alcances a la sociedad norteamericana. Una forma decíamos entonces, la forma de hacer análisis, diagnóstico social, y así producir el conocimiento científico. Todo lo que quede del lado de lo que no lo es, será pensamiento social, realismo social, intuicionismo, parasociología, ensayismo, impresionismo, racionalismo social. Todos nombres que reflejan una etapa menor en el conocimiento (¿?). Es el “olvido” de todo lo anterior, o más bien la falsificación de la historia, destinada a impedir todo desarrollo nacional. Es así que tomamos a tres pensadores nacionales que vendrán a representar otra forma de construir conocimiento social, a saber: Arturo Jauretche, Hernández Arregui y Roberto Carri, sus diferentes críticas a este modelo de sociología cientificista, y algunas de las polémicas con algunos representantes de esa sociología. Así veremos por ejemplo a Arturo Jauretche criticar a la superestructura cultural de dominación, de la cual forma una parte fundamental la universidad, y en ella la sociología. Veremos también a Hernández Arregui polemizando con Gino Germani y su concepción de la sociología, a Roberto Carri discutiendo con Francisco José Delich, y con toda una clase, una forma de hacer conocimiento social. Los tres autores no caprichosamente tienen algún tipo de relación entre sí, y/o entre sus ideas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Consideramos que el desarrollo de la sociología como tal, como pensamiento emancipador se nutre de estas polémicas, las contiene. No pretendemos producir la idea de una cerrazón sobre la sociología, sino más bien generar debate, abrir perspectivas, desempolvar “viejas” controversias. Rescatar voces. Otras voces disonantes al discurso hegemónico, ¿triunfador?, poder dar cuenta de los diferentes relatos que se anidan hacia el interior de las ciencias sociales, que son formas de dar sentido a la palabra y con ella a la intervención social. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La ¿parasociología? de Arturo Jauretche&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Jauretche va a impugnar, desde su prosa incisiva, a la superestructura cultural en general, y en esa crítica a la sociología cientificista en particular. Para poder entender mejor desde donde nuestro autor realiza su crítica, sostenemos que éste concibe a la Argentina en una situación de semi-colonia, en la cual tiene una importancia fundamental la colonización pedagógica (en detrimento de las armas como en las colonias) que va a asegurar la dominación, a la vez que va a dar forma a una intelligentzia (no inteligencia), conformada por individuos que se autodefinen como intelectuales y están profundamente penetrados por esa superestructura, que se reduce a la determinación de modos y de un instrumental que opera en su formación y difusión, al tiempo que no permite que se transforme en inteligencia, y forme una cultura nacional, vale decir, una conciencia nacional, “a la estructura material de un país dependiente corresponde una superestructura cultural destinada a impedir el conocimiento de esa dependencia, para que el pensamiento de los nativos ignore la naturaleza de su drama y no pueda arbitrar soluciones propias (…)”. Tenemos un coloniaje económico, y uno cultural, los cuales se apuntalan y refuerzan mutuamente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Apuntes para una sociología nacional, subtitulaba Jauretche en el ’66 al Medio pelo en la sociedad Argentina. Apuntes, como quién hace anotaciones al margen, como quién ensaya, también dirá aportes desde la orilla de la ciencia, poniendo un límite, realizando una diferenciación con la sociología institucionalizada como ciencia hace (en su momento) ya casi diez años, “con lo ya dicho –la naturaleza de testimonio de este trabajo-, excusa la ausencia de informaciones estadísticas y de investigaciones de laboratorio que pudieran darle, con la abundancia de citas y cuadritos, el empaque científico de lo matemático y al autor la catadura de la sabiduría”. Jauretche no necesita del mote de científico, no lo quiere, pues le interesa abrir el debate, intervenir en la realidad social, él no está pensando en escribir en tal o cual revista científica, en acceder al púlpito académico, etc. Así “las “orillas de la ciencia” y no la “sociología científica” es lo que compuso la mirada de Jauretche sobre las causas que llevaron a una historia de mentalidades “coloniales” o “emancipadas” para explicar la conformación de una sociedad eternamente llena de olvidos” . Los argumentos que se vierten desde las orillas de la ciencia, también implican el rescate de esas voces que se encuentran en los márgenes, que no obtienen una visibilidad al no ser portadores de un capital cultural adecuado al exigido para ser escuchado como voz autorizada. Construir la otra historia, la memoria de nuestros pueblos “le es necesario al país conocer su propia historia, como le es necesario a los que quieren detenerlo en el pasado, impedir que la conozca”. Establecer relaciones entre pasado y presente, continuidades, observar invariantes históricos, para mirar hacia el futuro, “el conocimiento de la realidad imprescindible a un planteo de futuro”. El pasado como la memoria del pueblo; el presente como el análisis de las diferentes fuerzas en pugna; y el futuro, como el proyecto político que se quiere establecer. No existe posibilidad de tal proyecto si no se realiza una revisión del pasado, en clave descolonial.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Jauretche va a relativizar el dato científico, el uso de las estadísticas por parte de los cientistas sociales. Aquí no es que él desdeña las estadísticas y proponga no hacer uso de éstas, sino que sostiene “la eficacia de utilizar como correctivo del dato numérico la comprobación personal” . Afirmará el estaño, la experiencia personal como método de conocimiento, como forma de relativizar las estadísticas. De esta forma, pone de relevancia la no infalibilidad de los números (a lo que se suma que a veces hay un uso malintencionado para fines político-económicos). Más que un científico frío que busque la supuesta objetividad del dato científico, confeccione cuadros, y se inunde en números y tubos de ensayo, se requiere caminar el pueblo, conocerlo, vivirlo, ser parte de éste. No es un conocimiento que se construye para el pueblo, sino que se construye junto con éste. Jorge Enea Spilimbergo, argumentará que la falta de estaño alude “a quienes precintados en la biblioteca, perdían contacto con la experiencia del pueblo y de la vida y entraban en los cuadros de la intelligentzia, es decir, renunciaban a la intelectualidad”. Pues lo social estaría formado aquí por toda una red de microrrelaciones sociales, las cuales escapan al dato científico, y el conocimiento de éstas es posible gracias al estaño, “no se trata solo de una discusión cuantitativa o cualitativa de la metodología sociológica, sino que lo que está en discusión es la propia sustancia de lo que por Nación se está definiendo” . Hay una realidad subterránea, oculta por esa superestructura cultural, la cual en un doble movimiento de creación, y a la vez propia difusión a través de una intelligentzia, oculta el verdadero rostro del país, el del pueblo en lucha por la forja de una conciencia y de la liberación nacional. Podemos ver algo similar en Scalabrini, compañero de lucha de Jauretche, que en octubre del ’45 va a hablar del subsuelo de la patria sublevado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Jauretche va a ser atacado por no seguir el “método”, va a ser catalogado como no científico, al respecto nos cuenta picarescamente que “los sociólogos han establecido que yo soy un parasociólogo. Quizás lo soy, pero no por encontrarme al costado de la sociología, sino porque les digo “pará, sociólogo”, cuando entra a macanear” . Pues lo que está en juego es la disputa por la interpretación de la realidad nacional, y desde la sociología de corte cientificista se va a producir un posicionamiento como la verdad, la objetividad científica, que no es política, no se halla penetrada por ideologías, una suerte de ascetismo intelectual, del cual nuestro autor dará cuenta y nos llamará la atención a que “el lector tenga presente, cuando recordando que el que escribe es un hombre comprometido, lo confronte con otros informantes de apariencia aséptica. La verdad es que todos estamos comprometidos, porque todos estamos comprometidos en la vida, y la vida es eso: compromiso con la realidad”. Desde la sociología cientificista se quiere hacer pasar como la verdad, a una construcción teórica, que no es más ni menos política que la que realiza la sociología de corte nacional. Además Jauretche va a poner de relevancia, en Los profetas del odio y la yapa, un mecanismo que se da en las ciencias sociales, aunque él hable de la filosofía consideramos que el ejemplo es válido para la sociología, que es que por ejemplo hay profesores de filosofía o de sociología que dan clases a estudiantes de esas carreras, los cuáles se van a recibir de profesores de las mismas materias también y van a dar clases a otros estudiantes que luego también pasarán a ser profesores, se da así en forma cíclica. Pero no hay ninguno de esos estudiantes que vaya a ser letrado, filósofo, sociólogo, que vaya a tener una intervención concreta en la realidad social. Jauretche aquí no pretende sostener que en la docencia no hay intervención en la realidad, sino lo que quiere es demostrar el encapsulamiento de la universidad, la no vinculación con un proyecto de país que abogue por la liberación de las ataduras coloniales. Hoy se puede ver con numerosos escritos, papers que se producen en la universidad que ¿alguien lee?, ¿alguien los va a leer? Escritos que se realizan no pensando en quién los va a leer, o quién va a trabajar con ellos, son notas que solo tienen la función de hacer curriculum. Y cuando se impone una lógica de cuantificación del conocimiento, ya no se trata de quién sea el que mejores producciones realice sino el que más producciones haga, el que aprenda mejor a jugar el juego del “mundillo académico”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El fundador de FORJA, va a sostener que la intelligentzia identificó la cultura con los valores universales irradiados desde los países dominantes despreciando toda otra cultura que no fuera la que venía de allende. Tomar como absolutos esos valores que son relativos está en la génesis de nuestra intelligentzia. Así ésta identificó cultura con civilización, por lo cual se buscó un pensamiento extraviado, no propio, enajenado, que apuntaba a crear Europa en América. No se trató enriquecer nuestra cultura con otra sino de suplantarla, de eliminar una e imponer otra, “el hombre de nuestra intelligentzia no mira la realidad para comprenderla sino que intenta aplicar las soluciones, los esquemas de otras realidades, que acata por sobreestimación de aquellas y subestimación de ésta” . Pero lo fructífero, creador, en realidad, es asimilar a la cultura nacional los valores universales, y no introducirlos como absolutos, ya que pertenecen a otros tiempos y a otras realidades. Ahora podemos entender mejor eso de (apuntes para una) sociología nacional. Lo que está detrás de este razonamiento de la intelligentzia es la zoncera madre que parió a todas las demás, a saber: la dicotomía impuesta por el “padre del aula” entre la civilización y la barbarie, “todo lo propio, por serlo, era bárbaro, y todo hecho ajeno, importado, por serlo era civilizado. Civilizar, pues consistió en desnacionalizar”. Realizar la civilización tan anhelada por nuestra oligarquía, y por nuestra intelligentzia era hacer Europa en América, cuanto más parecido a los primeros éramos más cerca de aquella estábamos, “el modelo era Europa; si el ejemplo económico era el inglés, el cultural era el francés” . Así, por ejemplo, se podía ver a la extensión como un mal que aquejaba a la nación. Decimos zoncera como “principios introducidos en nuestra formación intelectual (y en dosis para adultos) con la apariencia de axiomas, para impedirnos pensar las cosas del país por la aplicación del buen sentido”, las hay políticas, geográficas, culturales, etc. Descubrir las zonceras aparece como un acto de liberación, de desnaturalización no solo mirando a los demás sino mirándose a uno mismo y descubriendo sus propias zonceras . Es una forma de llamarnos a poner el cuerpo. Pero, hecha la aclaración pertinente, continuemos con los civilizados y los bárbaros, pues cuántas veces leemos ideas, conceptos que se presentan como la verdad científica solo porque fueron realizadas en países supuestamente civilizados, incluso a veces ¡ya alguien lo había dicho mucho antes en estas tierras! Jauretche observa que en el conocimiento científico social se importan teorías, ideas, conceptos, etc. acríticamente (veremos que Hernández Arregui nos hablará de los “sociólogos importados”), por lo cual él sostiene que “no uso para analizar los hechos de la sociedad los parámetros y formas buenas (…) sino que prefiero buscar los datos en índices reveladores cuya captación sólo requiera el necesario estaño de quien ha vivido –y no al divino botón- en su país”. La técnica, las construcciones teóricas no pueden ser un fin en sí mismas, sino un medio para la realización nacional. No obstante, el escritor nacido en Lincoln, sostiene que el sentido común es el mejor de los sentidos, es el buen sentido que todos tenemos, pero que debemos buscarlo debajo de nuestra formación cultural que nos desvincula de la realidad. De ahí la “ventaja” de los sectores populares, en tanto menos penetrados por la superestructura cultural, colonial y dominante que los supuestos civilizados, que cada vez se vienen más zonzos, pues zonzo no se nace sino que se deviene.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La colonización pedagógica funciona como canalización y encauzamiento de un pensamiento que denigra todo lo nacional. ¿Disputas entre los sociólogos formalistas?, claro que pueden darse pero son solamente de forma, no de contenido, se puede pelear pero el esquema es el mismo, es la civilización y la barbarie. Se pueden enfrentar Bartolomé Mitre y Vicente Fidel López por el método de la historia, la historia escrita, documentada de aquel contra la historia oral de éste, pero a la hora de las conclusiones, al momento de enterrar históricamente al General de los hombres libres, José Gervasio Artigas, los dos contribuyen con su propia pala. Pero esta clase de pensadores no van a construir “nunca un pensamiento que partiese de una observación local de los problemas y de la búsqueda de soluciones nacionales por consecuencia”. Pero cabe preguntarse si en las condiciones que realizan su tarea científica: ¿pueden construir un pensamiento que sea nacional?, ¿están o estarían interesados en hacerlo? (más adelante veremos que Roberto Carri va a poner en consideración si la sociología puede rebasar el orden social en el cual es producida).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay un juego de luces y de sombras que se da tanto sobre personajes históricos, como sobre escritores, así tendrá éxito, se le dará primera plana en los periódicos a quiénes contribuyan con la superestructura cultural de dominación colonial, y se echará sombras sobre los escritores nacionales que denuncien al coloniaje económico y cultural. Podríamos recordar a Scalabrini Ortíz, a Manuel Ugarte, a Enrique Santos Discépolo y a tantos otros que se intentó silenciar, que quedaran en el olvido, son los escritores malditos. ¿No es hora ya de realizar una suerte de “inventario” de los malditos en la sociología Argentina?, ¿no es hora ya de “desempolvar” las ideas que éstos nos venían o nos vienen a proponer?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El autor de Los profetas del odio, pone en consideración el fracaso de la construcción cientificista, “porque precisamente es anticientífica, porque es construcción abstracta y en el aire y toda apariencia y el aparato de la técnica es una simple construcción mental desvinculada del hombre común”. De esta forma, fracasa en tanto no puede dar soluciones, pero cabe preguntarse ¿realmente busca dar soluciones? Es un conocimiento aparente, formal (veremos también que Carri polemizará acerca del formalismo en las ciencias sociales), que puede servir para discusiones de café, para macanear, para conseguir prestigio, para conquistar una muchacha, pero no puede contestar, dar cuenta de las verdades simples que viven todos los días los hombres de a pié. En cambio, en Jauretche no hay solo conocimiento teórico, solo esquemas, teorías, sino que hay una participación en la realidad social, una militancia política, su biógrafo, Norberto Galasso sostiene que “a través de un rico entrecruzamiento entre análisis teórico y praxis política, Jauretche se constituyó en uno de los principales cuestionadores del orden dependiente”. En este cuestionamiento, el autor del relato gauchesco del levantamiento radical El paso de los libres, va a dar a luz numerosos conceptos novedosos para tratar la realidad nacional. Con un lenguaje profundamente político y que retoma cuestiones de la gauchesca, además de los conceptos que venimos viendo como por ejemplo los de colonización pedagógica, zoncera, etc. y de su entramado, nos hablará del tilingo, del guarango, de los fubistas, y demás conceptos que nos muestran una forma original de construcción teórica. Nuestro autor ha logrado crear todo un lenguaje político, muchas de las palabras que hoy día se usan en el “mundo político” fueron escuchadas las primeras veces de su voz ronca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La sociología que propone Jauretche, es una sociología de compromiso político que se asuma como tal y no se esconda bajo los ropajes del puritanismo. Así se pregunta acerca de los intelectuales “¿de qué está hecho un intelectual?, ¿de carne y hueso, de este barro humano tan sucio y tan delicado, tan fuerte y tan deleznable, o de crema chantilly?”. Él tampoco va a querer intelectuales que adquieran un lugar en la sociedad por encima de otros sectores; es decir que por el solo hecho de haber podido acceder a la universidad su voz adquiera más importancia que la del resto de la sociedad. Es el llamamiento a una horizontalidad del conocer, que reconoce diferentes saberes. Jauretche sabe que no se puede tener respuestas para todo, y también sabe que éstas son descubiertas con la colaboración del pueblo, Galasso argumenta que “su valoración de los sectores populares como protagonistas de la historia, se corrobora en planteos de desbordante simpatía por nuestros trabajadores”, dado que la construcción es desde abajo pues “nada puede construirse desde arriba si no se trabaja en el seno del pueblo”. Considera también que sin la destrucción de la colonización pedagógica la liberación nacional es imposible. Al tiempo que tampoco es posible como patrias chicas, separadas, desunidas luego de las guerras de independencia por el fenómeno de balcanización impuesto por las potencias imperiales. Es un pensador de la patria grande, pues solo en ésta se puede dar las condiciones para derribar a la opresión imperialista y colonial. Arturo Jauretche nos hace un llamado a pensar en nacional, a tomar el planisferio y ubicarnos en el medio, no en un rincón y abajo (casi cayéndonos del mapa). Nosotros ya hemos probado el consejo de Don Arturo, pero pruebe usted mismo lector y verá la sensación que le produce, verá que éste es un acto de liberación y de descolonización pedagógica. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hernández Arregui y los sociólogos importados&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para comprender las críticas desarrolladas por Hernández Arregui, quien tiene una fuerte influencia de Arturo Jauretche tanto a nivel político como (ya veremos) de desarrollo teórico, a Gino Germani y a la sociología de su época, es necesario observar que el autor de La formación de la conciencia nacional establece una estrecha relación entre el proceso dictatorial comenzado en 1955, y la Universidad de Buenos Aires, a partir de la intervención de esta última, “Arregui pone en tela de juicio la vinculación directa que existió entre la violencia política de 1955, el proyecto de extranjerización de la economía impuesto y la función justificadora de la academia (…) las opiniones de Arregui colocan en el tapete un hecho poco difundido en la historia de la sociología en el país y es la aprobación de varios profesores y funcionarios, pública y manifiesta, al golpe militar de 1955”. Es decir, cuando nuestro autor critique a la sociología va a denunciar el entramado de la superestructura cultural que conlleva la colonización pedagógica que nos hablaba y también impugnaba Jauretche, en el momento específico del golpe de estado que derribara al peronismo gobernante.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aramburu, habría encontrado en la universidad un sustento para realizar sus persecuciones, sus ideas políticas, su programa de entrega económica implementado luego del análisis de situación que realizara Raúl Prebisch, que refutara Jauretche con su Plan Prebisch, retorno al coloniaje. La denuncia de Hernández Arregui se balancea entre el apoyo explícito de la intelligentzia a la dictadura impuesta por Aramburu, y el silencio cómplice de esta misma capa de la sociedad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hernández Arregui va a sostener que las ideas acerca de la sociología de Gino Germani son (en resumen) las siguientes: busca establecer que existen fuertes diferencias raciales y nacionales entre los países latinoamericanos, por lo cual sería un error el asimilar a Argentina a los demás países del nuestro continente; en la Argentina no hay contrastes culturales o raciales, la población es homogénea, porque en nuestro país no hay indios ni negros, y tiene una clase media numerosa (el 40% de la población) en estado de ascenso social permanente, por lo cual la Argentina solo se podría comparar y asemejar a países como los Estados Unidos e Inglaterra; las fracturas sociales en la Argentina no son graves como en otros países del continente; la inmigración cumplió un papel fundamental en la modernización del país, que hace comparable al país hasta con Alemania; la Argentina es una sociedad burguesa conservadora, en la cual solo las distorsiones ideológicas pueden hacer creer que es una zona de América Latina disponible para una revolución violenta; existe algún descontento sindical, pero no subversivo sino “progresivo”. La idea del sociólogo italiano según Hernández Arregui sería considerar a la Argentina como un país, que por sus características de homogeneidad social, no tiene diferencias culturales, como una sociedad conservadora que tiene más semejanza con los países desarrollados ya sea europeos y/o Estados unidos, que con los países del continente latinoamericano. La Argentina, como un país blanco, a la población nativa como inferior a la migrante. El esquema sarmientino se hace presente nuevamente. Así, nuestro destino estaría reflejado en estos países, la cual es una comparación anacrónica tanto histórica como económicamente. Es la interpretación que la oligarquía ha realizado de Mitre en adelante. Es nuevamente el discurso de las patrias chicas, que pretende que Argentina en lugar de mirar hacia adentro, hacia su continente, mire allá lejos sobre el Océano o hacia el Norte. Mirarse en el espejo de los países desarrollados, el cual siempre nos devolverá una imagen deformada, una imagen irreal, ficticia de la nación. Pues es la negación del pueblo y como negación de éste es la negación de la nación misma. Nuestro autor argumentará que “la masa obrera, tanto porteña como provinciana, está más cerca, incluso étnicamente, de Bolivia, Chile, Paraguay, México, etc., de lo que el sociólogo sostiene aparte que las llamadas diferencias raciales, particularmente es este caso, ocultan una ideología social reaccionaria”. Lo que sí existe entre los países del continente latinoamericano es una homogeneidad lingüística y cultural, no hay diferencias raciales o nacionales, pues de lo que se trata es de sectores oprimidos. En relación a la inmigración, argumenta que ha sido asimilada, con influencias sobre la cultura nacional, autóctona, pero siempre esta última terminó por predominar. Asimismo resalta que en Argentina hay tres regiones bien diferenciadas: Buenos Aires, el litoral, y el interior mediterráneo. Aquí se encuentra el problema muchas veces, no solo por parte de Germani sino también por los sectores medios de identificar a la ciudad-puerto con el país todo. Es la negación del interior. Podemos ver como hoy en día muchas veces los viajeros de la ciudad-puerto ven al interior como lo exótico, lo ajeno. Una forma más de “turismo aventura”.Por último, asevera que la sociedad Argentina no es conservadora, pues hay una agitación política y social a lo largo y ancho del país. Llama la atención que hacia fines de los ’50, y en la década de los ’60, un sociólogo pudiera argumentar que la sociedad Argentina se hallaba en las tradiciones del pensamiento conservador, puede no haber intencionalidad en el análisis, sino que es mero desconocimiento de lo que sucede en el sustrato profundo del pueblo, que solo puede considerarse en plena relación con éste.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Observamos que Hernández Arregui tiene una mirada diametralmente opuesta a la de Germani, pues mientras que el primero considera fundamental partir de un conocimiento situado en la realidad social concreta; Germani va a hacerlo desde una abstracción, de una idea, que luego se aplicaría a la realidad concreta. Donde uno ve una sociedad blanca y europea; el otro ve a la América Latina morena. Donde Germani piensa que hay atraso; Hernández Arregui considera que es el componente fundamental conjuntamente con el cual debe construirse la nación. Mientras para el sociólogo italiano el modelo está en las “sociedades desarrolladas”, Hernández Arregui concibe que el destino de la Argentina está en Latinoamérica, en la patria grande. Confrontando un discurso y el otro, podríamos decir que uno se encuentra en consonancia con la visión de Mitre, Sarmiento, etc. de la Guerra del Paraguay; y en cambio, el otro discurso es totalmente diferente, es la de Alberdi, Felipe Varela, etc. El primero justificador de la destrucción del país que fuera el más desarrollado de América Latina, en base a un proyecto mercado-internista, industrializador comandado por el Mariscal López ; el otro, colocándose por encima de las patrias chicas denunciando la matanza que significó la guerra de la triple infamia. De esta forma podemos observar en qué tradición de pensamiento y política se encuentran nuestros dos autores.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es en el interior del país sobre todo, donde sobre todo perviven las tradiciones más viejas de la nación, eso que Hernández Arregui va a denominar el folklore nacional, como el conjunto de las tradiciones populares. La cultura nacional adquiere una especial importancia en su pensamiento, pues en el rescate de estas tradiciones populares, en su resistencia es donde se encuentra un rasgo distintivo como comunidad autónoma. El rescate mismo de estas tradiciones del pueblo es un acto de resistencia a la penetración cultural extranjera. No se trata, de todas formas, de negar el aporte que pueda venir de otros continentes, sino de incorporarlo justamente en lo que pueda aportar a nuestra cultura y tradiciones, no en el avance en desmedro de éstas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El intelectual argentino debe involucrarse con su pueblo, en sus tradiciones para así poder generar un pensamiento propio, a diferencia del intelectual colonizado que es el que “acostumbra a identificar la cultura con la cultura europea”. Son los sectores medios, subordinados al aparato cultural colonial, quienes difunden la ideología de la oligarquía. Pues “cuando la intelligentzia de un país recibe su lumbre espiritual no del “humus” colectivo, sino de los focos externos con su luz extenuada se alejan del pueblo, se opera al mismo tiempo la deformación de la historia, y el pueblo es negado o desechado”. Son los intelectuales que se encandilan con las “luces de la civilización”, que están al tanto de la última moda en el pensamiento extranjero, que suelen desear hacer post-grados y doctorados en los países centrales (que dicen “me voy para afuera” cuando se van de viaje al interior del país, toda una concepción), pero son incapaces de analizar la realidad nacional, y de modificarla. Es la intelligentzia que se sitúa en cualquier vereda que no sea la del pueblo, ellos se sienten diferentes (la distinción), y así se encuentran separados de éste (en la vereda de enfrente del pueblo, o más bien en la terraza de éste, pues siempre por arriba de los que considera inferiores), por lo cual no puede cumplir otro papel que no sea antinacional. De esta forma podrá apoyar procesos dictatoriales con tal de que no sean los sectores populares los que se encuentren conduciendo los destinos del país.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El autor de Peronismo y socialismo, concibe que la sociología de Germani es una calcomanía de la norteamericana. Otra vez, la importación acrítica de modelos extranjeros de ciencia. De ahí, la idea de nuestro autor de denominar a este tipo de sociólogos como “sociólogos importados”, que nos sirve para nominar el presente apartado. Importación de materias primas en detrimento de la industria nacional. Librecambio contra proteccionismo, desarrollo hacia fuera contra desarrollo endogámico, el enfrentamiento que recorre la historia nacional. Importación acrítica decíamos entonces, en el sentido de aplicación automática de las categorías realizadas en otros tiempos y/o en otras realidades, lo que no implica que no se discrimine a los autores que se introduce al conocimiento sociológico del país, prueba cabal de ello es (como veíamos anteriormente) la introducción de C. W. Mills de forma tamizada. La idea de Germani en la visión de nuestro autor, es la de una sociología pura, la cual “tiene por objeto apartar al estudiante de los problemas reales del país”. Alejarlo por lo tanto de la posibilidad de arribar a posibles soluciones. Para poder llegar a éstas se hace necesario partir de nuestra propia realidad, pero no mirándola desde fuera sino involucrado en ésta. De este modo Hernández Arregui hace repaso de la aparición de una conciencia, de un pensamiento nacional en ¿qué es el ser nacional?, así “la conciencia de la necesidad de una filosofía autónoma, no antieuropea pero sí americana, profetiza la aparición de pensadores fidedignos. En América Hispánica ese señuelo ha empezado por la literatura, se ha continuado por la revisión de la historia y el interés, nada casual, por la sociología”. Tenemos entonces trazado el camino, la literatura, el revisionismo histórico y por último la sociología, podríamos considerar que “lo real aparece en la conciencia como expresión, recuerdo y conocimiento”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La sociología de Germani se pierde el camino, no quiere expresión, sentimientos, ideología, pues la ciencia debe abogar, como veremos a continuación, por el neutralismo valorativo; tampoco acierta en la revisión histórica, ya vimos que Hernández Arregui nos alerta de la a-historicidad de la sociología del sociólogo italiano; por lo que el conocimiento al que llegue será desfigurado. Sociología carente de valores decíamos, “un buen ejemplo de esta ciencia “apolítica” fue Gino Germani, campeón de una sociología neutral”. Pues la tarea del intelectual en Hernández Arregui, es de un compromiso militante, el intelectual nacional (no miembro de la intelligentzia) debe utilizar su conocimiento, si no quiere caer en la inteligencia pura, como crítica a la superestructura de dominación, a la situación de opresión, “un intelectual que calla las causas, la vergüenza y el horror del colonialismo, es un mercenario que sirve a las potestades que paralizan al país”. No es casual que utilice aquí la palabra mercenario, pues Hernández Arregui (como venimos viendo) pone de relevancia un entramado que hay entre el autoritarismo expresado en las dictaduras que obturan los procesos populares, el papel del imperialismo norteamericano en apoyo a éstas, el sostén intelectual de las universidades intervenidas, y por último el rol que juegan las organizaciones internacionales (como por ejemplo la Fundación Ford), y/o las universidades extranjeras que financian investigaciones en nuestro país. Aritz Recalde sostiene que “Germani y la sociología argentina fueron un instrumento divulgador de la ciencia neocolonial, cuya matríz de pensamiento operó como un medio de implementación de los proyectos desarrollistas de extranjerización de la economía y la cultura”. Sociología alejada de los procesos populares, financiada por organismos internacionales, inexpresiva, que estudia a la sociedad a través de la recopilación de datos estadísticos y estudios minúsculos que no hacen referencia a marcos más amplios, observa problemas relacionados con el cambio social e intenta resolverlos de forma práctica. Estos son algunos de los elementos que surgen del análisis de nuestro autor de la sociología presente en su época, que nos dan lugar a preguntarnos si ¿hoy en día es muy diferente la situación de la sociología con posición dominante en la universidad Argentina?, ¿no son similares varios de los problemas que denuncia el autor de Nacionalismo y Liberalismo?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hernández Arregui sostiene en relación a la universidad antinacional y a la relación de los pensadores nacionales y comprometidos en un proceso de lucha que: “ya no tenemos padres. No queremos que nos enseñen nada, porque esa enseñanza fue siempre, en todos los casos, una enseñanza contra nosotros mismos”. ¿Es una renuncia al conocimiento?, claro que no, de lo que se trata es de despreciar un tipo de conocimiento que no se adecua a las necesidades del país, del pueblo, que de esa forma es solo un conocimiento formal, aparente.&amp;nbsp;En su visión de la universidad, ésta no debe cumplir el papel de perpetuar el sistema de dominación, sino que más bien debe contribuir a transformarlo. Sociología acentuada en la realidad nacional, que de cuenta explícita de su compromiso político con un proyecto político de liberación, con el pueblo, que construya conceptos desde aquí (¡que construya conceptos!), por lo tanto propone una sociología creativa, que no desprecie el conocimiento surgido en otras latitudes, pero que lo incorpore en la medida de las necesidades del país. En línea con la sociología que desea desarrollar pone en consideración un documento de docentes de la carrera de sociología que data del año 1970 , en el cual se deja ver otro tipo de concepción de la sociología comprometida en los procesos de lucha. Entre los firmantes de aquel documento hay varios miembros de las “cátedras nacionales” entre los cuales se encuentra Roberto Carri, el próximo autor al cual trataremos aquí. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Roberto Carri y los “bandoleros sociológicos”&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Roberto Carri, resuena su nombre en la historia de la sociología argentina, como uno de los máximos exponentes y más fieles de las llamadas “cátedras nacionales”, como miembro de una sociología militante, comprometida, transitando de la cerrazón, de la oscuridad, pasando cerca del asalto del cielo, y terminando en el infierno. Resuena también como parte de la tragedia nacional, detenido-desaparecido, deshumanizado en la urdimbre del plan sistemático de genocidio corporal, social, cultural, político y económico. Si armáramos el panteón de los malditos de la sociología por el que nos preguntábamos más arriba, seguramente tendría un lugar allí.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Carri, con tan solo 28 años, iba a escribir un relato acerca de Isidro Velázquez, personaje chaqueño de la década del ’60 que robaba a los estancieros, y repartía su botín entre la población campesina sobre todo de la localidad de Machagai y Colonia Aborigen, logrando así la protección de éstos. En ese relato, Carri se posiciona contra toda una corriente de la sociología argentina. De ese texto, esa es la parte que nos interesa aquí, en tanto crítica a la sociología formalista. Carri va a criticar a la sociología desde la fundación de Germani, en sus impulsos modernizadores y desarrollistas presentes también en la época en que realiza su crítica. Va a vincular a la fundación de la carrera de sociología, a su reconocimiento como ciencia con el derrocamiento del peronismo. También va a marcar el vínculo con las corrientes predominantes en ese momento en los Estados Unidos. Denuncia al mismo tiempo, la penetración imperialista en la sociología en relación a los subsidios de diversas fundaciones extranjeras, especialmente de Fundación Ford, y nos dice al respecto que “aquí no rechazamos esos aportes por el hecho de su nacionalidad, el problema es si todavía existe en las áreas metropolitanas que han entrado en la etapa imperialista un aporte generalizado de carácter creativo o científico, o si las posibilidades del mismo están agotadas en la actualidad y la dinámica (y por lo tanto la verdad histórica) actualmente se encuentran fuera de esas áreas”. Resonancias del pensamiento de Lenin, El imperialismo, la etapa superior del capitalismo, y de Trosky en su complementación a Marx, donde aparece la cuestión imperial, y donde “el fantasma de la revolución” reaparece en los países coloniales y semicoloniales. El cambio social no vendrá ya dado por el avance de los países centrales sobre los pueblos coloniales o semi-coloniales, sino más bien el cambio se encuentra anidado allí. La fábula de que las inversiones extranjeras traerán el progreso no hace mella en Carri. Él observa que los subsidios de estas fundaciones, no traerán ninguna clase de beneficio, de progreso para el conjunto del pueblo argentino. &lt;br /&gt;El joven sociólogo retoma el tema sarmientino de civilización y barbarie, para su crítica, así sostiene que “los que continúan el hilo teórico de Sarmiento son los sociólogos contemporáneos que imbuidos de una falsa idea de progreso y la evolución de las sociedades (…) analizan la cuestión aceptando la tradicional dicotomía entre civilización y barbarie”. Nuestro autor traza aquí una línea de pensamiento que comenzaría en Sarmiento, y continuaría por diferentes pensadores, hasta hacerse presente en su momento, en un tipo de construcción de conocimiento social, “hacia fin del siglo pasado comienza a desarrollarse en nuestro país la ciencia social con contenido positivista y evolucionista. Son Juan B. Justo, José Ingenieros, y José M. Ramos Mejía, entre otros, quienes aportan nuevos enfoques en el análisis de nuestra patria, siempre dentro del esquema civilización y barbarie”. Ese camino que va a devenir en la institucionalización de la sociología “fue una consecuencia de las teorías “pre-científicas” elaboradas desde mediados del siglo pasado por los ideólogos del régimen oligárquico”, va a estar marcada por diferentes postulados antitéticos, de la civilización y barbarie, pasamos al de desarrollo y subdesarrollo, y al de sociedad tradicional – sociedad de masas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nuestro autor nos va a hablar de una ciencia social reconocida, es decir la sociología en tanto parte de la academia a partir de 1957, no sería la única sociología posible, pues hay todo un conocimiento social anterior que no se puede desdeñar. Es más, va a sostener la existencia de otro tipo de conocimiento científico que es construido por el pueblo en lucha, que no tiene capacidad de expresar su alternativa, en tanto que carece del poder suficiente para poder hacerlo. Carri pone de relevancia el entramado político-científico que se da desde los profesionales formados en las ciencias sociales, y el “campo político”. Es la tecnificación del conocimiento. Es la universidad al servicio del Estado, pero aportando conocimiento técnico, aquí no hay (o no debería haber, ¿no la hay?) política, ideología, solo se busca la “eficiencia”. La política no importa, el técnico es funcional a cualquier modelo de país. Nuestro autor observa que la sociología sirve (en una línea de pensamiento similar a la que consideráramos anteriormente de Hernández Arregui) de sostén intelectual, teórico al desenvolvimiento del desarrollismo en nuestro país, pues “la dominación imperialista en todo el mundo provocó el desarrollo de la sociología como un medio de detectar problemas en sus países y descubrir los modos de superar las tensiones del mundo moderno”. Plantea asimismo el rol que ha cumplido la universidad en el desarrollo de la cultura nacional. El balance no es para nada positivo, pues considera que ésta fue creada para servir y mantener un orden social de dominación, “la universidad Argentina fue el laboratorio de formación de ideologías al servicio del mantenimiento del orden”. Contribución de la sociología al mantenimiento del statu quo, va a ser un tema recurrente en Carri. Estos profesionales que son formados en la universidad, en donde el interés radica en “aportar a sus alumnos un curriculum profesional, formar una “personalidad profesionalmente equilibrada”, etc. Tiene como objetivo despolitizar ideológicamente al sociólogo convirtiéndolo en un fiel servidor del estado, en un técnico eficiente”. Se separa la técnica y la razón, de la ideología y la irracionalidad, aquí yace el fundamento de este tipo de conocimiento sociológico. Es una concepción científica fría, desprovista de pasiones, que desea escapar del proceso que se analiza, no involucrarse, se posiciona en un lugar donde lo único admirable y que efectivamente se admira es la ciencia y la tecnología, el progreso. Hay una concepción de progreso como desarrollo, de lo tradicional a lo moderno, el cambio no es de orden social, no es una transformación revolucionaria, sino más bien es el desarrollo lógico de la evolución natural de las sociedades. El cambio como resultado de un progreso acumulativo. Es la separación entre conocimiento y práctica, entre ciencia y sociedad, la que trae aparejada que no exista “integración del conocimiento con la praxis, por lo tanto no hay conocimiento real. O mejor dicho, hay conocimiento burgués”. Es una construcción teórica a-histórica. Pero Carri resalta que por más que se intente de huir de la ideología, de la política, se trate de enmascarar debajo del tecnicismo, esto no es posible dado que “las concepciones de la ciencia no tienen autonomía real, se subordinan a un orden o práctica social y política, y más allá de la buena o mala voluntad del investigador”.&amp;nbsp; Así, vemos que el “bandolero sociológico” (mote que le achaca porque algunos sociólogos denominaban como bandolero social a Isidro Velázquez, donde Carri consideraba que había una violencia pre-revolucionaria) es aquel que todavía cree que la objetividad científica es lo más importante, y de esta forma no da cuenta que cae en un pensamiento formalista, teórico, del cual solo se puede escapar poniendo la acción política en primer lugar. Aquí, la concepción de Carri, es la primacía de la política. Horacio González sostiene que con la acusación de “bandoleros sociológicos”, “deseaba, de ese modo, hacer valer una ruptura con Germani que apelase menos a un cambio profundo en el “estilo sociológico (lo que de todos modos insinuaba con gran fuerza) que a una radicalización anarco-populista de la tesis ilustrada de la modernización”. Más bien un rechazo al pensamiento ilustrado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Acerca del Formalismo en las ciencias sociales, nuestro autor iba a escribir una nota en la revista (con vinculación -conjuntamente con Envido- con las cátedras nacionales, Antropología Tercer Mundo (que con el correr de los números iba a ser mucho más Tercer Mundo que Antropología). Allí iba a criticar nuevamente a esta corriente en posición hegemónica. En dicha nota duda acerca de que la sociología como ciencia pueda superar el orden social en el cual es producida. Superarlo en tanto orden de dominación, donde hay división entre dominantes y dominados. En el campo sociológico se reproducirían las mismas relaciones que en el seno de la sociedad. Dado ese orden de dominación, concibe una sociología que oculta dichas relaciones sociales en su politicidad. La sociología es moldeada por la sociedad a la cual pretende analizar. ¿Cuáles son las posibilidades de escapar a esa lógica en la que se la encuentra envuelta? Algo de la respuesta venimos considerando. Pero avancemos en los argumentos tomando las ideas de Valentina Salvi quien argumenta que “lejos de acotar el tema del formalismo a un tema epistemológico de justificación científica, por el contrario, es el horizonte para problematizar la doble inversión fetichista que anida en las ciencias sociales, para denunciar su pretensión autárquica y para, finalmente, enfrentarlas con el fantasma de la política que quisieron eliminar de entre sus fundamentos; y así recuperarlas en su propia dimensión utópica”. Dar cuenta de sus construcciones formales, abstractas que se valen por sí mismas, poniendo en evidencia su politicidad. Recuperar su dimensión utópica en tanto ciencia transformadora de la sociedad en la que se desarrolla. El científico que pretende objetividad, “el bandolero sociológico”, no da cuenta que el conocimiento científico siempre se relaciona con individuos e intereses. Es el método por encima de todo. El científico, en tanto poseedor de tal, construye un modelo teórico en soledad, en su mente (cual científico en su laboratorio -“de ideas”-), considerando que el conocimiento es puro, no tiene valores, es autónomo de la sociedad, y luego lo aplica a la realidad concreta. Si este modelo no se adecúa a la realidad en la cual es aplicado, concluye que la realidad no existe, o se encuentra deformada. Olvida que los hombres sí tienen valores, y que actúan en un contexto social del cual no se pueden evadir, ni abstraer. El conocimiento formal solo analiza “objetivamente”, no busca la transformación de la sociedad, “es un hacer que tiene como característica el no ir más allá de lo que ya es: no modifica nada (…) es empirismo acrítico, el fetichismo de los hechos inmutables”. El conocimiento se transforma en fetiche, se autonomiza del sujeto que lo crea, lo pasa a dominar, el sujeto se transforma en objeto y el objeto que lo pasa a dominar en sujeto. El creador ve a su objeto como ajeno. Pues el sociólogo “crea la ciencia, pero ésta una vez puesta en movimiento es dejada por su creador (…) moverse libremente en su específica legalidad”, se convierte en instrumento de sus propios instrumentos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por último vemos que, como discípulo de Arturo Jauretche, iba a “recoger el guante” cuando en la Revista Latinoamericana de Sociología, Francisco Delich hiciera una nota severamente crítica acerca del medio pelo en la sociedad Argentina, con motivo de su aparición en las librerías de Buenos Aires. De esta manera comentaremos brevemente dicha polémica, pues hay allí un enfrentamiento entre los dos tipos de conocimiento sociológico que venimos viendo, y nos ayudará a comprender mejor las críticas de Carri a la sociología cientificista . La polémica se suscita entre fines de 1967, y principios de 1968, a través de varios números de dicha revista. Francisco José Delich; por ese entonces parte del Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales (CICSO, que comienza a funcionar en el ‘67), y que en el año 1977 iba a publicar el libro Crítica y autocrítica de la razón extraviada, veinticinco años de sociología con una fuerte crítica a la experiencia de la sociología de la Universidad de Buenos Aires, en tanto ligada a los procesos revolucionarios de América Latina; es quién lanza el “primer golpe”. Lo hace al criticar el método que Jauretche denomina estaño, acerca del cual nos dice que Jauretche “no indica los parámetros de su nuevo método”, así sostiene que en el libro “los datos son escasos y las reflexiones sobreabundan”. Se queja asimismo de que Jauretche no de una definición sistematizada del medio pelo: “no es esta ni la única ni la última definición de medio pelo”.&amp;nbsp;También le achacará la falta de precisión en su definición de status, y la idea de que una burguesía industrial, esquiva al desarrollo, ha fracasado tres veces, “el autor no atina a definir ni siquiera con términos vagos y de uso corriente, las distintas burguesías que señala”. Entre otras críticas más argumentará contra las ideas que veíamos antes de Jauretche acerca de la no infalibilidad de las estadísticas, Delich considera que Jauretche no cree (como si fuera una cuestión de fe) en las estadísticas, y que cuando hace uso de ellas (curioso que alguien utilice una herramienta en la cual no cree) lo hace mal. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Carri, en su respuesta va a refutar no solo la crítica específica al libro de Jauretche en cuestión, sino que con ella va a rebatir a “toda una corriente entre los sociólogos argentinos”. Aquí Carri se refiere a lo que venimos llamando “sociología cientificista”, a su concepción de ciencia, sus métodos, y sobre todo la concepción política e ideológica que subyace a sus planteos. Para él no puede haber teoría que sea la consecuencia de una decisión individual, la imagen del científico en su “sala de ciencia” mezclando los diferentes conceptos, aislado de la sociedad en la cual produce y por la que es producido generando teoría se revela falsa, pues la teoría es considerada aquí “como la expresión de la conciencia social (…) la ciencia es producto colectivo de la sociedad (…) pero los científicos creen que esos conocimientos son la consecuencia de la aplicación individual de su empirismo”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Carri, va a criticar que Delich separe al libro de la biografía del autor, de su trayectoria política. Así Delich viene a criticar el libro de Jauretche con los parámetros de la “sociología formalista”, sin poner en duda en ningún momento su validez como ciencia. Es decir, el punto de partida para la crítica de Delich, Carri lo juzga erróneo. Pues “Jauretche tiene una posición política muy conocida (radical, forjista, peronista), sus conclusiones expresan la particular opinión que sobre la independencia nacional tuvieron y tienen en los movimientos nacionales y anticoloniales distintos sectores (…) A Delich no le importa, solo ve que no es “científico”, y critica “científicamente” su obra”. Es la actitud de rechazar como no científicas, todas las concepciones que no sigan “las reglas del método”. Carri también va a ir refutando las críticas puntuales de Delich, pero aquí nos interesa su impugnación al formalismo en la sociología. No obstante, en esas críticas más puntuales que realiza Delich, Carri por ejemplo va a sostener que el concepto de status, halla su “utilidad” en tanto su ambigüedad, y que Jauretche no acepta acríticamente los esquemas teóricos sino que actúa con los pies en la realidad que analiza. El autor de Isidro Velázquez y las formas prerrevolucionarias de la violencia, finaliza su planteo argumentando que los análisis que realiza Francisco Delich y con él toda una corriente de la sociología son fruto de lo que Jauretche denominara colonización pedagógica, que termina por internalizarse, por hacerse cuerpo en los cientistas sociales (y demás sectores de la sociedad).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Delich contesta la nota (la cual no recibirá respuesta), con fastidio, dado que según él Carri hace, “precoz terrorismo intelectual (sociólogo de medio pelo, intelectual colonizado, deshonesto intelectual)”. En dicha respuesta no aportará nuevos elementos a su crítica inicial. Podemos ver cómo Carri va a aprovechar la reseña que realizara Francisco Delich al libro de Jauretche, para avanzar en crítica no solo a su interlocutor, sino también a una amplia gama de sociólogos que éste viene a representar en la crítica. Así como venimos viendo, tenemos expresados aquí también claramente los dos modelos de sociólogos que se encuentran (aún hoy) en pugna.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para finalizar, consideramos que en la concepción de nuestro autor hay, como vemos, una profunda relación entre sociología y política, es más la sociología aparece como intrínsecamente cumpliendo un papel político. Así va a identificar a estas dos formas antitéticas de construir conocimiento (la cientificista, formalista; y la nacional, popular y revolucionaria) con la contraposición entre “las fuerzas que luchan por un desarrollo independiente y por las modificaciones de base que el mismo supone; y las fuerzas vinculadas a la dependencia y al mantenimiento del statu quo”.&amp;nbsp; La teoría aparece como el enfrentamiento entre esas dos fuerzas en pugna. Así las teorías de cuño liberal y/o desarrollistas, serían la expresión de los sectores oligárquicos y pro-imperialistas; y las teorías revolucionarias, transformadoras aparecen no solo como expresión del pueblo, sino como el pueblo mismo. Esa es la “verdadera” ciencia para Carri, en tanto no parte de modelos abstractos. Es una sociología que puede responder sus interrogantes, los ¿para qué?, ¿para quién?, etc. El sociólogo y también periodista, va a proponer un camino similar al que planteara Hernández Arregui, pues hace un llamado a la “revalorización crítica de la cultura popular, producida incesantemente por los pueblos, revalorización colectiva que actúa como motor (…) del proceso de transformación revolucionaria”. De todas formas, Carri no va a caer en un reduccionismo cultural, dado que la tradición, en una línea similar a la de Frantz Fanon, es un arma del pueblo contra la opresión de las potencias, pero cuando ésta es un obstáculo a la liberación, es dejada de lado. Es en el conocimiento de la cultura propia, de la historia nacional de donde van a surgir el proyecto y los medios para llegar a su concreción. Es en el conocimiento profundo de nuestra historia, de nuestras fortalezas y debilidades donde se encuentra una fuente de suma importancia para la conformación de una nueva sociedad que se base en otros principios, otros valores, en un hombre nuevo. La construcción propuesta es de la mano del pueblo, es la combinación entre la teoría y la práctica. Hay un carácter activo en su construcción, una vinculación con el pueblo en lucha. No se trata ya de partir de esquemas teóricos mentales, para aplicarlos a la sociedad, sino que se trata de nutrirse de la sociedad, específicamente del pueblo para producir teoría. Es una relación dialéctica entre esos dos polos. Pues “para nosotros hay una sola verdad y es la necesidad de la lucha popular por la liberación de la patria (…) y no pretende descubrirla desde afuera ni fijar cambios ajenos a la capacidad creadora de las masas”. Es romper con el iluminismo, con la diferenciación entre sujeto con capacidad de conocer, y sujeto sin esa capacidad. La sociología que nos propone Carri es transformadora, popular y revolucionaria… Es una sociología plebeya.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;De la primacía del método a la primacía de la política. A modo de Conclusión&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tenemos en los tres autores tratados aquí grandes líneas de continuidad en sus pensamientos, ideas, conceptos, incluso en sus luchas. Los tres iban a dar “batalla”, entre otras, contra la universidad surgida luego del golpe de estado cívico-militar-religioso del ’55, y sus continuadores a través de los dieciocho años de proscripción de las mayorías populares, que encontraban expresión en el movimiento peronista. Podríamos considerarlos como tres generaciones de lucha por la liberación nacional diferentes, así tenemos a Arturo Jauretche, nacido con el siglo, luchador incansable, y forjador de los primeros atisbos de la conciencia nacional; Hernández Arregui, nacido ya luego de la sanción de la Ley Sáenz Peña, uno de los pensadores más lúcidos teóricamente que pretendía la formación de una izquierda nacional dentro del peronismo; y Roberto Carri, nacido pocos años antes del advenimiento del peronismo al poder, quien fuera un joven sociólogo militante del peronismo revolucionario, que retomaba las tradiciones nacionales y populares para una sociología transformadora. En las críticas a la sociología que hemos denominado aquí, entre otros, cientificista, formalista, objetivista hemos ordenado la exposición a manera de embudo. Pues, comenzamos con Arturo Jauretche, y su crítica a la superestructura cultural de dominación colonial, donde se encuentra la universidad en general (y la sociología en particular) cumpliendo un papel fundamental, a través de la conformación de una intelligentzia, en la difusión y propagación de la colonización pedagógica. Aquí Jauretche también tipificará como la zoncera madre de todas, a la dicotomía entre la civilización y la barbarie (cuestión que va a recorrer el pensamiento de nuestros otros dos autores). Continuamos con Juan José Hernández Arregui, quien va a observar la trama tejida entre la “revolución fusiladora”, la universidad intervenida, y la creación de la carrera de sociología que sirven de sostén ideológico a la dictadura. Criticará a la sociología de Gino Germani, como intelectual de la “patria chica”, por su concepción de neutralidad valorativa, anti-nacional, y no compromiso con las causas populares. Finalmente, consideramos a Roberto Carri, que pondrá sobre la mesa también el entramado entre el golpe de estado y la sociología surgida luego de la intervención. La relación entre sociología y política. Criticará el método, el formalismo en las ciencias sociales, la abstracción teórica. Así, la sociología como puntal de un orden social de dominación, debe ser recuperada para el cambio social en su función transformadora. A nuestros tres autores se los ha etiquetado de una u otra forma como por fuera de la ciencia, en los márgenes de ésta por no seguir los cánones científicos. Los tres pondrán en consideración que detrás de esta catalogación hay una intencionalidad política, que es justamente lo que se quiere obviar, ocultándose detrás de la máscara de la objetividad en la ciencia. Se resaltará que este discurso es tan político como cualquier otro, y que la tan mentada a-politicidad de la sociología no existe, siempre se responde a individuos, a diferentes intereses. Desde los tres pensadores se abogará por una sociología que tenga un fuerte basamento en la realidad, que tenga “estaño”, que no se base solamente en esquemas formales, en “las reglas del método”. En este punto, lo que hay es una lucha por la construcción de la verdad. La discusión por el método trae aparejada la discusión por la palabra, por la historia, por la verdad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Damos cuenta de esta forma que antes de 1957, del reconocimiento de la sociología como parte de las ciencias, no hay un “agujero negro”, donde no existe ningún tipo de pensamiento sociológico. Rescatar esa otra historia, también es rescatar otros sentidos, considerar a la sociología desde otro punto de vista, no “encorsetada” en métodos que poco aportan, sobre todo en la forma en son utilizados, el método por encima de todo (“el fetichismo de la metodología”). Es también el rescate, y a la vez el reconocimiento de la existencia de diferentes saberes, los cuales no hay por qué jerarquizarlos. Son más que dos modelos de ciencia, dos modelos de construcción de la nación los que están expuestos. Carri da cuenta de esta situación y considera que hay una intrínseca relación entre las corrientes de pensamiento, y los proyectos políticos en pugna a través de la historia nacional. Fruto de una de estas líneas de pensamiento es la institucionalización de la sociología. Así a la idea de Jauretche de civilización y barbarie, Carri argumentará que a lo largo de la historia se fue sucediendo la misma dicotomía, pero bajo otras formas (el contenido es el mismo). Así los sociólogos de hoy en día, se basan en la misma antinomia entre la civilización y la barbarie, la que se irá complementando con la de desarrollo y subdesarrollo, y sociedad tradicional enfrentada a sociedad de masas.&amp;nbsp; Lo que está presente es una idea de progreso unilineal, tanto del conocimiento científico como de las sociedades. De ahí la crítica de Hernández Arregui y de Carri a los vínculos establecidos entre la sociología y los organismos internacionales, con sus becas y subsidios. Lo que se presenta aquí es otra forma de penetración imperialista. Denunciar esa situación, detenerla es un acto de protección de nuestra propia autodeterminación como pueblos, y como tal de nuestra cultura. Tenemos diferentes conceptos creados por nuestros autores que fuimos viendo a lo largo de la exposición, pero aquí queríamos resaltar el de zoncera de Jauretche, porque consideramos que es, por un lado, un llamado a la revisión del pasado; y por otro, uno a la revisión de nuestras propias concepciones, a desnaturalizar nuestras propias prácticas, nuestras propias concepciones acerca de la realidad social, para no estar mirando siempre “la paja en el ojo ajeno”. Descubrir zonceras como un acto de descolonización pedagógica.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En nuestros tres pensadores nacionales hay un llamado a rescatar la cultura nacional, nuestras tradiciones por dos motivos: por un lado como un acto de resistencia; y por el otro, como forma de encontrar el camino para la construcción de un proyecto que rebase los moldes pre-establecidos. Todos son pensadores de la patria grande, por eso también la crítica a una sociología que tiene como fiel representante a Gino Germani, que tiene una fuerte influencia de la sociología norteamericana, y que pretende colocar a la Argentina en línea con los países centrales, como un país blanco de clase media que poco tiene que ver con los demás países del continente latinoamericano. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tenemos otra concepción de universidad, en los tres podemos observar los ecos de las mejores concepciones de la Reforma del ’18, consideramos aquí sobre todo su concepción latinoamericanista (que se enfrenta a una concepción europeísta imperante). Recordemos que en el Manifiesto Liminar de la Reforma, está dirigido a los “hombres libres de Sudamérica”, y se resalta que es la “hora americana”, la reforma se extendería efectivamente por varios países de América Latina, y las distintas federaciones se comprometían a efectuar propaganda activa para hacer efectivo el ideal del americanismo, procurando el acercamiento de todos los pueblos. Hay una concepción de que tanto los problemas como las necesidades son comunes a todos los países de Latinoamérica.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay que dejar de lado la pretensión de objetividad, la separación entre la política y la ciencia, entre la razón y la ideología. Hay que rescatar a la sociología, revalorizarla en su politicidad, en su dimensión de transformación de la realidad social. Solo así la sociología podrá escapar al camino que se le trazó en su formación, de sostén ideológico de las relaciones sociales de dominación. Abandonar una sociología que no puede dar respuestas sobre la realidad nacional, y menos la puede transformar . Una sociología disonante de las corrientes conocimiento hegemónicas, que se reconozca como parte de una creación colectiva, que parta de aquí, de nuestra realidad, que cree, invente, que no se encandile con las “luces de la civilización”, que se involucre codo a codo con el pueblo en lucha, que se nutra de las experiencias de éste, que reflexione teóricamente pero que también tenga un compromiso con las luchas populares, no solo de la Argentina sino de la Patria Grande Latinoamericana, de Nuestra América.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(Este trabajo fue presentado como ponencia presentada en el marco de las IX Jornadas de Sociología de la UBA. Capitalismo del Siglo XXI, Crisis y Reconfiguraciones. Luces y Sombras en América Latina. 8-12 agosto 2011. Mesa Nº 65: Sociologías de Nuestra América. Docente coordinadora: Carla Wainsztok)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-9169259042410211726?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/9169259042410211726/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/tres-flores-de-ceibo-contra-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/9169259042410211726'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/9169259042410211726'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/tres-flores-de-ceibo-contra-la.html' title='Tres flores de ceibo contra la sociología cientificista:'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-sLgbIULTWFM/Tl0nq8X34kI/AAAAAAAAAuc/lskCNtIVSDk/s72-c/EL+Exprimidor+de+Cerebros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-3997156879415449683</id><published>2011-08-30T09:06:00.000-07:00</published><updated>2011-08-30T09:06:32.525-07:00</updated><title type='text'>Felipe Varela y el grito de la unidad Latinoamericana</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-D03sRo6r83w/Tl0GN68xgzI/AAAAAAAAAuY/9J6yO51crDs/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-D03sRo6r83w/Tl0GN68xgzI/AAAAAAAAAuY/9J6yO51crDs/s320/images.jpg" width="233" xaa="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;por &lt;strong&gt;Juan Esteban Godoy&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“Vengo personalmente a cumplir con el sagrado mandato encomendado por el pueblo argentino de hacer entrega de las reliquias que, esperamos, sellen para siempre una inquebrantable hermandad entre nuestros pueblos y nuestros países.”&lt;/em&gt; (Perón, Juan Domingo. Palabras pronunciadas en acto de devolución de los trofeos de la Guerra del Paraguay, 1954)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;¿El padre de la historia o del país semi-colonial?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Brevemente diremos aquí que el fundador del diario &lt;em&gt;La Nación&lt;/em&gt; (guardaespaldas para su posteridad, a decir de Homero Manzi), Bartolomé Mitre, se iba a instaurar en el poder luego de la defección y el retiro de Justo José de Urquiza luego de la Batalla de Pavón. Con él, la oligarquía porteña, estancieros de Buenos Aires y comerciantes del puerto, accedía al poder pleno. Se sientan las bases del modelo agroexportador, de crecimiento “hacia el exterior”, el trazado de los ferrocarriles en forma de tela araña metálica hacia el puerto de Buenos Aires que aprisiona a la mosca de la República (dirá Scalabrini Ortiz), la exportación de materias primas y la importación de mercancías de la metrópoli, la instalación de bancos británicos, la instauración de una política librecambista. Es un proyecto de nación semi-colonial. Jorge Abelardo Ramos sostiene que &lt;em&gt;“alrededor de la personalidad de Mitre y de su tradición ideológica se han agrupado todas las tendencias antinacionales del país”&lt;/em&gt; (Ramos, Del patriciado a la oligarquía, página 14). El interior provinciano iba a ser asfixiado por la política mitrista (1862-1868), así éste se iba a levantar gran cantidad de veces, eran los caudillos que lideraban la lucha contra la política de apertura económica que llevaba a las provincias a la ruina, entre los cuales figuran Vicente “el Chacho” Peñaloza, Juan de Dios Videla, Carlos Juan Rodríguez, Juan Saa, Felipe Varela (quien nos compete en estas líneas), etc. Para acallar las voces de éste, iba a aplicar lo que se denominó “política de pacificación”, que consistía en una feroz represión sobre la montonera, &lt;em&gt;“en esos seis años del gobierno mitrista (…) se produjo la represión más violenta con miles y miles de criollos asesinados, solo comparable al proceso de 1976. De la misma manera, para imponer el proyecto semi-colonial que hundiría a las provincias del interior, fue preciso, primero, someterlas, imponerles el terror, aniquilarlas”&lt;/em&gt; (Galasso, El mitrismo y las bases de la Argentina agroexportadora, página 14) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mitre aparece así en la historia y política nacional como fiel representante de la burguesía librecambista, portuaria, europeizante, aliada a las potencias extranjeras, etc. De esta forma, &lt;em&gt;“el gobierno de Mitre constituye una dictadura sobre los pueblos provincianos, así como su política económica constituye la base de la Argentina semi-colonia inglesa, “granja de su Majestad británica”&lt;/em&gt; (Galasso, El mitrismo y las bases de la Argentina agroexportadora, página 6)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Un “incómodo” modelo alternativo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ante este modelo agroexportador se erigía el Paraguay de Francisco Solano López. Paraguay había heredado la estructura económica desarrollada por los jesuitas, y por sus particularidades geográficas desde sus comienzos se encontró en una situación de aislamiento respecto al resto de los dominios españoles. El estado asumía desde el gobierno de José Gaspar Rodríguez de Francia un rol vital para la economía del país, para el desarrollo de ésta &lt;em&gt;“Francia (…) estructuró paso a paso la política económica a seguir y en pos de alcanzar la liberación económica”&lt;/em&gt; (Somosierra, El Dr. Francia y la independencia del Paraguay, página 102). Así la mayor parte de la tierra estaba en manos estatales, se desarrollaron las “estancias de la patria”, medidas proteccionistas de las artesanías y la producción local, desde 1828 se dictaba la obligatoriedad de la enseñanza desde los 14 años, etc. Pero, podemos considerar que dicha política “aislacionista” impidió la relación con los demás sectores del continente. Ramos sostendrá que la negativa al acceso a los ríos interiores y a nacionalizar la aduana de Buenos Aires de Rivadavia y de Rosas, terminó aislándola y declarándola independiente. Así el Paraguay de López se ve compelido a apoyarse en fuerzas nacionales, por lo cual es fruto de sesenta años de evolución autónoma, es decir, de ese aislamiento también pudo sacar ventajas. (Ramos, Del patriciado a la oligarquía). El modelo paraguayo aparecía como un “modelo alternativo” al planteado por las oligarquías locales de los demás países, como la desarrollada por el mitrismo en la Argentina. Así éste era visto como un “mal ejemplo” para la región. A la vez damos cuenta que los intereses de la economía paraguaya coincidían con los de nuestras provincias interiores. En el Paraguay del Mariscal Solano López, el estado tenía el monopolio sobre las maderas de construcción, la yerba mate, existían los Campos de la patria y Monte, repartos de tierras a los indios, el desarrollo de una próspera industria metalúrgica, la primera línea telegráfica, una marina mercante con 11 barcos, industrias de fundición, el primer ferrocarril de América del Sur, fábricas de armamentos, hornos de fundición, ausencia de empréstitos extranjeros, etc. En fin el Paraguay era, en los 1860, sin lugar a dudas &lt;em&gt;“el país más desarrollado de América del Sur. Era la realización práctica del programa morenista&lt;/em&gt; (se refiere al Plan de Operaciones)” (Galasso, La Guerra de la Triple Infamia, página 5). Es este desarrollo autónomo el que &lt;em&gt;“hará posible resistir durante cinco años una tragedia de proporciones descomunales como fue la “Guerra de la Triple Alianza””&lt;/em&gt; (Patiño, La independencia del Paraguay: una grieta en el proceso de emancipación hispanoamericana, página 275). Resistir el ataque conjunto de tres países: Argentina, Brasil y Uruguay, con el apoyo de una potencia como Gran Bretaña.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Estalla la guerra y el grito de unidad&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ante esta situación, en los primeros meses del año 1865 se desencadena la guerra denominada de la Triple Alianza, pero que los acontecimientos nos permiten denominarla de la Triple infamia. Mitre ya había explicitado las causas que lo llevaban a tal empresa &lt;em&gt;“hay que derrocar a esa abominable dictadura de López y abrir al comercio a esa espléndida y rica región”&lt;/em&gt; (citado en Galasso, Felipe Varela y la lucha por la unidad latinoamericana. Originalmente La Nación, 24/3/1865). Al mismo tiempo que estallaba la guerra, el interior provinciano se iba a levantar apoyando la lucha heroica del pueblo paraguayo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alberdi va a caracterizar la política porteña y a la Guerra del Paraguay como una guerra civil, así sostiene que &lt;em&gt;“si Buenos Aires deseara la unión de los argentinos, no habría necesitado buscarla por el camino de la guerra con el Paraguay. Hay un camino más corto, que está siempre en su mano, y sería el de devolver a la nación lo que es de la nación –su renta, su tesoro. Pero devolverla de palabra, o en principio, no es devolverla de hecho (…) las guerras exteriores de ese país (Argentina) no son más que expedientes suscitados a propósito, ya por la una, ya por la otra de sus dos fracciones, para encontrar la solución interior que cada una desea. Son guerras civiles en el fondo, bajo la forma de guerras internacionales, como la presente”&lt;/em&gt; (Alberdi, La guerra del Paraguay, páginas 153-154) La guerra del Paraguay solo se puede entender desde una mirada latinoamericana, no desde las “patrias chicas”. En la concepción de Alberdi, lo que aparece como gobierno argentino es una abstracción, pues en realidad es el gobierno de Buenos Aires, así argumentará que en realidad lo que aparenta ser una nación son dos &lt;em&gt;“hemos dicho que Buenos Aires y las provincias argentinas forman como dos países extranjeros uno del otro”&lt;/em&gt; (Alberdi, La guerra del Paraguay, páginas 94).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La derrota aliada de Curupaytí va a ser el desencadenante del levantamiento del interior. El triunfo paraguayo es recibido con júbilo y festejado en las provincias del interior argentino. Los federales van a avanzar en varias provincias, como en Mendoza ocupada por las fuerzas revolucionarias al mando de Juan de Dios Videla y Carlos Juan Rodríguez, San Luis ocupada por Felipe Saa, San Juan ocupada también por Juan de Dios Videla, La Rioja por Felipe Varela, en Córdoba se prepara un complot a cargo de “los Rusos federales”, En Entre Ríos López Jordán conspira, en Buenos Aires se percibe apoyo de algunos intelectuales nacionales, también hay contactos en Bolivia, Chile, Uruguay y Paraguay. Una de las voces que se iba a levantar en contra de la guerra, era la del autor del Martín Fierro: &lt;em&gt;“en nombre de la democracia habéis atentado contra ella, pretendiendo imponer a otro pueblo nuestros principios, aunque ellos hablasen en nombre de los beneficios de una civilización que se anuncia con la muerte y la destrucción. En nombre de la independencia habéis conspirado contra la independencia de un pueblo”&lt;/em&gt; (citado en Rivera, José Hernández y la guerra del Paraguay, página 73). Norberto Galasso consigna las alianzas del enfrentamiento: &lt;em&gt;“por un lado, la oligarquía mitrista, la oligarquía montevideana (con V. Flores a la cabeza), la clase dominante del Brasil, y el imperio británico. Por otro lado, el pueblo paraguayo, los blancos orientales, los caudillos federales y los pueblos del interior argentino con su esperanza puesta en los litorales del litoral, y la buena voluntad de Chile, Bolivia y Perú”.&lt;/em&gt; (Galasso, La Guerra de la Triple Infamia, página 22). La oligarquía porteña era la que oprimía tanto a las provincias del interior, como al Paraguay. Pero, la revuelta provinciana no tiene el sustento económico suficiente para derrotar al mitrismo, quien podría darlo es Urquiza, que terminará defeccionando. Pocos meses después de Curupaytí, en diciembre de 1866, Felipe Varela, quien había sido integrante de la Coalición del Norte junto con el “Chacho” Peñaloza, va a dar su proclama revolucionaria. &lt;em&gt;“COMPATRIOTAS: ¡A LAS ARMAS!... ¡es el grito que se arranca del corazón de todos los buenos Argentinos”&lt;/em&gt; (La proclama del 6/12/1866 es reproducida en Ortega Peña y Duhalde, Felipe Varela contra el imperio británico, páginas 343-344). Norberto Galasso sostiene que Varela &lt;em&gt;“ha presenciado o intervenido en los desbandes del gauchaje entrerriano, de ese gauchaje que no entiende de ficciones jurídicas y para quien es más compatriota un paraguayo o un blanco uruguayo que un mitrista porteño. Ahora va a asistir a las rebeliones que estallan en todas las provincias confirmándose su presunción de que las masas populares repudiarían esta política”&lt;/em&gt; (Galasso, Felipe Varela y la lucha por la unidad latinoamericana, página 67).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recorreremos proclamas y manifiestos brevemente para poder visualizar la concepción acerca de la guerra del Paraguay y de la Unidad Latinoamericana de Felipe Varela. Así, en la proclama del 6/12/1866 va a fustigar la política mitrista en relación al interior provinciano &lt;em&gt;“ COMPATRIOTAS: desde que aquel usurpó el Gobierno de la Nación, el monopolio de los tesoros públicos y la absorción de las rentas provinciales vinieron a ser el patrimonio de los porteños, condenando al provinciano a cederles hasta el pan que reserva para sus hijos. Ser porteño, es ser ciudadano exclusivista; y ser provinciano, es ser mendigo sin patria, sin libertad y sin derechos. Esta es la política del gobierno de Mitre”.&lt;/em&gt; (Proclama del 6/12/1866).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la misma también identifica a los responsables de la infamia y plantea la posición a asumir &lt;em&gt;“¡abajo los infractores a la ley! Abajo los traidores a la patria! Abajo los mercaderes de Cruces de Uruguayana, a precio de oro, de lágrimas y de sangre Argentina y Oriental. ¡ATRÁS los usurpadores de las rentas y derechos de las provincias en beneficio de un pueblo vano, déspota e indolente. SOLDADOS FEDERALES! Nuestro programa es la práctica estricta de la Constitución jurada, el orden común, la paz y la amistad con el Paraguay, y la unión don las demás Repúblicas Americanas, ¡¡ Ay de aquel que&lt;/em&gt; &lt;em&gt;infrinja este programa!!”&lt;/em&gt; (Proclama del 6/12/1866)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el Manifiesto del 1º de Enero de 1868, Felipe Varela va a desnudar la política mitrista en la Guerra del Paraguay, a poner de relevancia que la guerra fue calculada, premeditada por Mitre, va a dar cuenta también de que la Unidad de los pueblos de Nuestro Continente, tiene ya varios años de desarrollo, así sostiene que &lt;em&gt;“no era, pues, una idea enteramente nueva en la sociedad Sudamericana, la de la alianza de sus poderes democráticos (…) los pueblos generosos de la América, como se ha dicho, acogieron llenos de entusiasmo la iniciación de esta gran idea, porque ella es el escudo de la garantía de su orden social, de sus derechos adquiridos con su sangre”.&lt;/em&gt; (El Manifiesto de 1/1/1868 es reproducido en Ortega Peña y Duhalde, Felipe Varela contra el imperio británico, páginas 337-363). Felipe Varela dará cuenta también que las provincias argentinas no deseaban participar de la guerra, así dice: &lt;em&gt;“las provincias argentinas, empero, no han participado jamás de estos sentimientos, por el contrario, esos pueblos han contemplado gimiendo la deserción de su presidente, impuesto por las bayonetas, sobre la sangre argentina, de los principios de la unión Americana.”&lt;/em&gt; Demuestra asimismo que Buenos Aires se impuso luego de la Revolución de Mayo sobre las demás provincias: &lt;em&gt;“Buenos Aires es la metrópoli de la República Argentina, como España lo fue de la América”&lt;/em&gt; (Manifiesto 1/1/1868). En el mismo manifiesto pone en consideración la concepción de federalismo que lo guía &lt;em&gt;“La palabra Federación, tiene aquí una significación especial. Es un vocablo que envuelve un significado opuesto al de Centralismo, que hemos combatido siempre en las provincias, para recuperarnos las rentas de la Nación confiscadas, centralizadas en Buenos Aires”,&lt;/em&gt; a la vez que gritará allí también la causa por la que lucha &lt;em&gt;“¡Federación o muerte!, ¡¡Viva la Unión Sudamericana!!¡Abajo los negreros traidores a la patria”&lt;/em&gt; (Manifiesto 1/1/1868).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La guerra terminará luego de cinco años de heroica resistencia del pueblo paraguayo, el Mariscal López morirá combatiendo en Cerro Corá el 1º de marzo de 1870. En la Guerra de la triple infamia, además de las armas, la diplomacia británica se encargó de hacer partícipe a la Alta Banca, así&lt;em&gt; “al terminar la guerra, endeudaron al Paraguay en ruinas, con empréstitos usurarios, de los que jamás se recuperaría, y se apoderaron de sus tierras”&lt;/em&gt; (Ortega Peña y Duhalde, Felipe Varela contra el imperio británico, página 51). El Paraguay quedará en ruinas, su población era al comenzar la guerra aproximadamente de 1.500.000 personas, al finalizar serán aproximadamente 250.000. (Galeano, Las venas abiertas de América Latina). De los asesinados la inmensa mayoría era población masculina de más de 15 años (algunos autores hablan del 99%). Solo una guerra de exterminio puede producir tal genocidio. Guido Spano dirá en su poema Nenia que &lt;em&gt;“¡Llora, llora urutaú,/ en las ramas del yatay,/ ya no existe el Paraguay,/donde nací como tú ­/ ¡llora, llora urutaú!” &lt;/em&gt;Así, los fantasmas del pasado habitan en el presente, en nosotros. Al pueblo paraguayo se le debe un resarcimiento. Algunos han dado muestran en ese sentido. El Presidente Juan Perón devolverá al pueblo hermano los trofeos de la guerra en el año 1954. La Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner ha pedido perdón en nombre del pueblo argentino, en 2007 ha dicho que la guerra significó la triple traición a los intereses latinoamericanos frente a los imperialismos. Este año, le ha puesto el nombre de Mariscal Francisco Solano López a un Grupo de Artillería argentino. También ha destacado al Mariscal López, y a su Paraguay como el primer país industrializado del continente. En todas las ocasiones el guardaespaldas (los editorialistas) que dejó Mitre al terminar la guerra, salió en defensa de su “protegido”. Cristina Fernández de Kirchner les ha contestado en una ocasión &lt;em&gt;“algún medio de comunicación fundado tal vez por uno de los que encabezó aquella "triple traición", me criticó duramente. No importa, la verdad histórica no puede taparse con editoriales, está escrita, desgraciadamente a sangre y fuego en el corazón del pueblo paraguayo”.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Artículo publicado&amp;nbsp;en la&amp;nbsp;Revista &lt;em&gt;Reseñas y Debates&lt;/em&gt;, Nº 67, año 7, agosto de 2011.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-3997156879415449683?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/3997156879415449683/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/felipe-varela-y-el-grito-de-la-unidad.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3997156879415449683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3997156879415449683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/felipe-varela-y-el-grito-de-la-unidad.html' title='Felipe Varela y el grito de la unidad Latinoamericana'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-D03sRo6r83w/Tl0GN68xgzI/AAAAAAAAAuY/9J6yO51crDs/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-944923521212655810</id><published>2011-08-04T08:53:00.000-07:00</published><updated>2011-08-04T08:53:11.724-07:00</updated><title type='text'>Solicitada de Abogados por la Justicia Social (AJUS)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-vSZNJQ6IjAI/Tjq_t3T--DI/AAAAAAAAAuM/ve_X0u8ugcs/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-vSZNJQ6IjAI/Tjq_t3T--DI/AAAAAAAAAuM/ve_X0u8ugcs/s1600/images.jpg" t$="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando nuestro país atravesaba sus horas mas dramáticas allá por el 2001 no fuimos pocos los argentinos, y los profesionales del derecho, que entendimos que el Poder Judicial que surgía de la década del 90 cargaba una gravísima responsabilidad institucional sobre las razones que generaron esa profunda crisis, y reclamamos públicamente la renovación de la Corte Suprema como cabeza de ese Poder desprestigiado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ese escenario, cuando a partir del 25 de Mayo de 2003 Néstor Kirchner inició el camino de reconstrucción de la Patria para, en sus palabras, “salir del infierno” uno de sus pilares indiscutidos fue la renovación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue así que el Proyecto Nacional estableció la Corte Suprema con mayor calidad académica, profesional e institucional de la historia patria, y la que desarrolló mayor grado de independencia tanto de los restantes poderes formales, como del poder económico y el lobby de las corporaciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy, envalentonados por los resultados electorales de opciones conservadoras en algunos distritos, el poder económico y las corporaciones, buscan erosionar la cabeza de un poder judicial que viene dando señales claras en el sentido de la renovación democrática.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y para eso se valen del artero y falaz ataque al Dr. E. Raúl Zaffaroni, quien resulta ser el máximo símbolo de la posibilidad de construir un poder judicial independiente y democrático.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es casual que estos sectores hayan tomado al Dr. E. Raúl Zaffaroni como blanco de sus ataques, porque es su trayectoria, sus ideas nuevas, refrescantes y transformadoras del pensamiento penal, reconocidas internacionalmente por gran cantidad de instituciones y universidades e incluso premiadas con el Premio de la Academia Sueca de Criminología, su compromiso inquebrantable por poner el poder judicial al servicio de la democracia, su convicción de que no hay democracia sin justicia, y que justicia es justicia social, lo que lo ha llevado a convertirse en referente de todos aquellos que pensamos un derecho al servicio de los humildes, que lo tomamos como maestro indiscutido tanto en la Cátedra, como en el ejercicio de la profesión y en el ámbito judicial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es por esto que el ataque artero es a su persona, porque es el símbolo de que es posible construir una justicia, y un poder judicial, mejores, con mayor calidad profesional, con mayor profundidad democrática y a la altura de los tiempos de nuestro país y la región toda, y eso el poder económico concentrado y las corporaciones no lo quieren aceptar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es por eso que desde Abogados por la Justicia Social (AJuS) ratificamos nuestra decisión de defender el proceso de transformación democrática del Poder Judicial y renovar la confianza en las calidades personales, académicas, profesionales y éticas del Dr. E. Raúl Zaffaroni, como parte de esa epopeya.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso le decimos a los poderes concentrados y las corporaciones: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;¡Ni se atrevan! La mejor Corte Suprema de nuestra historia y su integrante más simbólico, el Dr. E. Raúl Zaffaroni, tienen el respaldo de todo el pueblo. Ni un paso atrás, nunca menos, ¡Vamos por la patria que soñamos!&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;BUENOS AIRES 2 DE AGOSTO DE 2011&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-944923521212655810?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/944923521212655810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/solicitada-de-abogados-por-la-justicia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/944923521212655810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/944923521212655810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/solicitada-de-abogados-por-la-justicia.html' title='Solicitada de Abogados por la Justicia Social (AJUS)'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-vSZNJQ6IjAI/Tjq_t3T--DI/AAAAAAAAAuM/ve_X0u8ugcs/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-554781353377363100</id><published>2011-08-04T08:32:00.000-07:00</published><updated>2011-08-04T08:32:29.864-07:00</updated><title type='text'>Literatura nacional y popular: El despertar de Aurelio</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-q25v9YwRtcs/Tjq7Z7IMTyI/AAAAAAAAAuI/xP7TRhqmsc0/s1600/%25C3%25ADndice.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-q25v9YwRtcs/Tjq7Z7IMTyI/AAAAAAAAAuI/xP7TRhqmsc0/s1600/%25C3%25ADndice.jpg" t$="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;por &lt;strong&gt;Daniel Eduardo Galasso&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aurelio leyó la carta sin mucho entusiasmo. Era más de lo mismo: Ramón insistía con eso de que viajara a Buenos Aires, que dejara la estancia y esos domingos de silencio y soledad mirando la pampa. Que en el frigorífico del Dock Sud necesitaban obreros y que la paga, sin ser de otro mundo, no podía compararse con lo que ganaba en la estancia. Que podía hacerle un lugar en la piecita que alquilaba en Barracas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Estimado Aurelio:&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Espero que a la llegada de la presente te encuentres bien. Ase ya un año que estoy en Buenos Aires y de a poco me voy acostumbrando a vivir en esta ciudad. En el frigorifico el trabajo es cansador por eso llego rendido a la cama sin ganas de otra cosa de comer algo y dormir. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;En la puerta del frigorifico todas las mañanas se juntan montones de tipos pidiendo trabajo y muchas veces la policía los hecha a los palasos porque el jefe de personal (un gringo de nombre difícil) dice que ya no hay cupo hasta el otro dia…&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aurelio sentía que viajar a la ciudad, la gran e inimaginable ciudad apenas vislumbrada en alguna foto de algún diario que veía en el almacén del pueblo, implicaría dejarlo todo y entonces un temor incierto lo abrumaba, obligándolo a echar mano de la caña para no pensar, para no girar en el vacío y perderse en un cósmico rumbo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Su rumbo, más terrenal e interesado, lo había marcado el patrón, vestido de poncho y boina roja aquél día en la plaza, antes de las elecciones, cuando gritó que se habían terminado los caprichos y los delirios de ese viejo decrépito que lo único que hacía era dárselas de enigmático; que ahora era tiempo de una Argentina grande; que las vacas y el trigo sustentarían esa grandeza. Que había que saber votar de una vez por todas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;(…) Un companiero me dijo que algún día esos turros del frigorifico y de la policía tendrian que respetar al obrero y que para eso tenemos que organisarnos. Que por mas que ellos tengan todo a su favor nosotros tenemos la fuerza que ellos nunca tendran. Me dio unos libros para leer, pero me cuesta mucho entenderlos. Hablan de cosas como medios de produción proletariado que se yó, terminan por aburrirme y me duermo sin poder pasar de la primera oja…&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, Aurelio también recordaba aquellos tiempos en que se acercaba al comité de enfrente de la plaza los domingos. Le llamaba la atención la mirada de ese hombre cuyo retrato colgaba de la pared. No era justamente la mirada de un viejo decrépito como lo había pintado el patrón en su discurso. Eran un par de ojos negros que vigilaban todo lo que estaba a su alrededor y daba la impresión de su propia presencia cuando alguien hablaba de él, de Don Hipólito. Que nada se escapaba a su dominio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Don Hipólito nunca me pidió la libreta para votar, pensaba Aurelio. Iba solito y la llevaba en el bolsillo de las bombachas como un tesoro. Ahora el patrón me la pide y si no se la doy me amenaza con el despido. Después me la devuelve y me dice que ya cumplí, que ya voté.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;(…) Hoy elejimos el cuerpo de delegados del frigorifico. La eleción fue entre todos los obreros de cada turno y me elijieron delegado de la secion despostada, que es donde se cuartea al animal y se le sacan las tripas. Ser delegado no me da ninguna ventaja, al contrario me juego el cuero para peliar por todas las cosas que pedimos…&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Delegaos en la estancia! Si aquí el patrón es la justicia y el gobierno, el pan y la miseria. La changa o la olla vacía. ¡Andá a decirle a Ramón que venga acá a hablar de delegaos! Aurelio leía la carta y mascullaba estas cosas entre mate y mate en el tinglado del fondo. Afuera, el capataz llamaba por lista a los peones para que fueran a cobrar, mientras Don Arnaldo, el dueño del almacén del poblado y cuñado del patrón, se relamía porque las deudas de los peones que habían comprado al fiado su yerba, su tabaco y sus fideos se incrementaría con el famoso “Persicola”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El “Persicola”, que tantas veces asombró a Aurelio al verlo incluido en la lista de lo que debía en el almacén y que había consumido, no era más que un artilugio del que se valía Don Arnaldo para aumentar las cuentas de los peones. O sea que además del tabaco, la yerba, los fideos y algún par de alpargatas, siempre aparecía en la lista este artículo denominado “Persicola” (traducido como “por si cuela” o “por si logro incluirlo” disimulado entre los demás artículos), que nadie se atrevía a discutir y mucho menos a no pagar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;(…) El frigorifico no es la soledá que tenía cuando estaba en la estancia y no estoy hablando de cuestion de polleras. Es un mundo en el que hablamos bajito mientras trabajamos para saber cuando nos reunimos o que vamos a acer. En la estancia todos gritabamos como chanchos sin saber ni preguntarnos porque carajo no eramos ni hombres. En la foto que te mando podes verme junto a los companieros del sindicato antes de una reunión. Soy el tercero de arriba, el que tiene una gorra negra…&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aurelio miró la foto y le costó entender la sonrisa de Ramón. Si decía que se estaba jugando el cuero, con la policía y los gringos cada mañana en el frigorífico… ¿de qué se reía? ¿O acaso era el reflejo de una satisfacción que los peones de la estancia ignoraban? ¿Pero hasta dónde esto era así? ¿Acaso más de una discusión por una zoncera no había terminado a facón limpio con tal se salvar el orgullo?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;(…) A los piones no es que les falte coraje para peliar por cosas justas, hace falta que alguien les muestre la posibilidá de vivir mejor que les diga que la estancia no es el mundo y que el patron no es el dueño de la jente… &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ramón tiene razón, musitó Aurelio con la mirada perdida en un fardo de alfalfa. Somos maulas. La estancia no será el frigorífico pero a veces pienso que una vaca vale más que cualquiera de nosotros; que por lo menos a ellas cuando se enferman las vé un dotor y comida no les falta. En eso estaba cuando entró el patrón y le preguntó qué estaba haciendo. Le arrebató la carta de las manos y a medida que leía el párrafo azarosamente elegido sus cejas se iban arqueando, mientras que a la sombra de esa socarrona sonrisa del patrón Aurelio sintió el desamparo más grande de su vida y por primera vez pudo entrever su mañana. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;(…) Hay que peliarsela hermano. No hay que aser caso de los discursos del patron ni de los dotores, como canta Magaldi en la radio. Ya sabemos que todo es pa ellos y nada pa nosotros. Aunque un compañero me habló de un dotor que está en el Senado y que quiere que los gringos no se la lleven de arriba asi que tenemos que apoyarlo y en eso estamos…&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aurelio juntó sus pocas cosas y tomó el primer tren para Buenos Aires al día siguiente. La estación Constitución fue su primer mundo a descifrar, y entonces volvió a sentir ese temor incierto, ese girar en el vacío que le provocaba la posibilidad de huir de la estancia que planteaban las cartas de su amigo. Lo único que quería era llegar a Barracas; a la casa en la cual vivía Ramón; a la piecita en donde tirar su pobre avío para que él le contara pacientemente los secretos que escondía la ciudad. Quería de un trago apercibirse de todo lo que le resultase útil para su nueva vida, comenzando por el trabajo en el frigorífico. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Golpeó las manos en el vestíbulo y miró desconfiado ese patio de baldosas gastadas y macetas descoloridas. La soledad de una pileta gris llevó su visión al abrevadero de la estancia en cualquier tarde de domingo. La voz de una mujer mayor le preguntó a quién buscaba y de un golpe comprendió que no era domingo y que no estaba en la estancia. Le dijo que buscaba a Ramón; a Ramón Quinteros, que trabaja en el frigorífico. La mujer quiso saber quién lo buscaba y de dónde venía. Aurelio; Aurelio Olmos; trabajamos juntos en una estancia de Pigüé y él siempre me escribía… En ese momento se enteró de que hacía ya una semana que nadie de los que vivían allí sabían nada de él y que incluso la encargada de la casa estaba preocupada por el cobro del alquiler de la pieza. La ausencia de Ramón deshiló despiadadamente su único vínculo con el mundo y entonces la imagen de la tarde de domingo y el abrevadero lejano que le devolvía la pileta gris y ancha retornó más real que nunca.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de casi dos horas de preguntar y mirarse las alpargatas negras como pidiéndoles perdón por lo andado, Aurelio llegó hasta el Dock Sud. En el portón de entrada del Anglo se agolpaban quienes pedían trabajo, procurando que los incluyeran en el cupo de la lista diaria. Como me había dicho Ramón en sus cartas, pensó Aurelio. Llevaba encima la foto que Ramón le había mandado. Esa en la que estaba con una gorra negra al lado de ese bigotudo, que siempre le causaba gracia cuando la miraba y que Ramón le explicaba que era el delegado de su turno. Quadri…Quadri me dijo que se llamaba… Anduvo entre los obreros de aquí para allá, soportando empujones y los palazos de la policía, siempre con la foto en la mano procurando que alguno le dijera que lo conocía a Ramón. Que sabía dónde se encontraba. Se le acercó un hombre flaco, esmirriado, de gabán gris y ojos penetrantes. Me llamo José Gómez y soy compañero de Ramón Quinteros en el turno mañana. Venga; vayamos hasta el boliche de la otra cuadra y le cuento…El hombre había sido mensú en el Alto Paraná durante muchos años. Era correntino y pudo escaparse del infierno de los yerbales para venir a la ciudad y engancharse en el frigorífico. Le contó que el lunes de la semana pasada, en medio de una reunión, la policía entró en el modesto local del sindicato y se los llevó a todos. A Quadri, a Ramón, a Galarza, a Garmendia, a Jiménez…Gómez hablaba y cada tanto golpeaba sus puños sobre la tosca mesa, como queriendo que cada golpe repercutiera como un sismo sobre la sede misma de la temida Sección Especial de la policía, cruelmente famosa por torturar a obreros que luchaban por sus derechos. Aurelio se despidió y caminó con la foto en la mano. Pensó en Ramón, en cómo la estaría pasando. En que un peón recién llegado es menos que nada a la hora de dar una mano en un caso como ese. Policía, palazos, patrón, gringos, igual que en todos lados. Al menos en el frigorífico, a las vacas las matan pa que sirvan pa comida. En la estancia es al revés: enflaquecen al peón pa engordar las vacas…Escuchó tras de sí la voz de Gómez y se detuvo. Si usté quiere, compañero, véame mañana más temprano y le sigo contando y por ai hasta una changuita en el Anglo podemos conseguir. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-554781353377363100?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/554781353377363100/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/literatura-nacional-y-popular-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/554781353377363100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/554781353377363100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/literatura-nacional-y-popular-el.html' title='Literatura nacional y popular: El despertar de Aurelio'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-q25v9YwRtcs/Tjq7Z7IMTyI/AAAAAAAAAuI/xP7TRhqmsc0/s72-c/%25C3%25ADndice.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-5880415998367760890</id><published>2011-08-04T08:14:00.000-07:00</published><updated>2011-08-04T08:15:17.310-07:00</updated><title type='text'>Actas del Primer Congreso Nacional de Filosofía, Mendoza, Argentina, marzo-abril 1949</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;Les presentamos una selección de los facsímiles publicados por www.filosofía.org sobre el Primer Congreso Nacional de Filosofía en Argentina (Mendoza, 1949)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-CzJYqwDPvDw/Tjq3C0ib2JI/AAAAAAAAAuE/83H7EKpvxWs/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-CzJYqwDPvDw/Tjq3C0ib2JI/AAAAAAAAAuE/83H7EKpvxWs/s1600/images.jpg" t$="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://espacioagon.blogspot.com/2010/11/actas-del-primer-congreso-nacional-de.html"&gt;http://espacioagon.blogspot.com/2010/11/actas-del-primer-congreso-nacional-de.html&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-5880415998367760890?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/5880415998367760890/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/actas-del-primer-congreso-nacional-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5880415998367760890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/5880415998367760890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/08/actas-del-primer-congreso-nacional-de.html' title='Actas del Primer Congreso Nacional de Filosofía, Mendoza, Argentina, marzo-abril 1949'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-CzJYqwDPvDw/Tjq3C0ib2JI/AAAAAAAAAuE/83H7EKpvxWs/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-3165407747668723873</id><published>2011-07-26T07:41:00.000-07:00</published><updated>2011-07-26T07:42:16.915-07:00</updated><title type='text'>Sociologías de Nuestra América: UBA 11/8/2011</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-wy6P_uq8E1w/Ti7R1sDIRQI/AAAAAAAAAuA/Z7MuI_UF9Ks/s1600/Mesa+Nuestra+Am%25C3%25A9rica.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="281" src="http://1.bp.blogspot.com/-wy6P_uq8E1w/Ti7R1sDIRQI/AAAAAAAAAuA/Z7MuI_UF9Ks/s400/Mesa+Nuestra+Am%25C3%25A9rica.jpg" t$="true" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-3165407747668723873?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/3165407747668723873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/07/sociologias-de-nuestra-america-uba.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3165407747668723873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3165407747668723873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/07/sociologias-de-nuestra-america-uba.html' title='Sociologías de Nuestra América: UBA 11/8/2011'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-wy6P_uq8E1w/Ti7R1sDIRQI/AAAAAAAAAuA/Z7MuI_UF9Ks/s72-c/Mesa+Nuestra+Am%25C3%25A9rica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-3110549219255515742</id><published>2011-07-26T07:38:00.000-07:00</published><updated>2011-07-26T07:38:04.646-07:00</updated><title type='text'>Dios en junio</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-gEbfZIKYBBM/Ti7QITogwTI/AAAAAAAAAt8/umGDab00Flg/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-gEbfZIKYBBM/Ti7QITogwTI/AAAAAAAAAt8/umGDab00Flg/s1600/images.jpg" t$="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;por Daniel Eduardo Galasso&lt;/strong&gt;*&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca vi tan inquieta a la señora como esta mañana. Va; viene; camina todo el departamento; se asoma permanentemente al balcón que da a Callao y mira al cielo; habla por teléfono y se tapa la boca para que yo no escuche lo que dice. ¿Tendrá algún problema con el coronel? ¿Habrán discutido anoche después de que yo me hubiera dormido? Me llamó la atención que me dijera que hoy no fuese a hacer las compras y que no saliera por nada del mundo, a menos que se tratase de una cuestión de salud de mi madre o de mi padre. ¿Qué me quiso decir? ¿Acaso se olvidó de que ellos viven en Catamarca, en el pueblito de siempre, en la misma casita blanca donde una tarde calurosa de Diciembre el mismísimo coronel y ella hablaron con mi padre para traerme a Buenos Aires porque ése era su próximo destino? ¿Y que mi padre y yo nos creímos lo que dijeron? Después de todo, mejor. Con este día gris y frío no dan ganas de moverse a ningún lado. Lo que me llama la atención es que desde temprano la señora encendió la radio y está pendiente de las informaciones. ¿A qué viene este interés en el noticiero como nunca lo había tenido? La última vez que la ví así fue hace tres años atrás, más precisamente el 26 de Julio, en otro día gris como éste y que marqué en un almanaque que todavía guardo en mi cartera. Ese atardecer me había cruzado con Pablo en la telefónica cuando iba a llamarlo desde allí, como siempre, para que la señora no se enterase de que yo salía con él. Pablo tenía la mirada triste y creo que yo también. Nos estamos por quedar solos, me dijo, y me abrazó como nunca lo había hecho antes. Trabajaba en una curtiembre, en Valentín Alsina, y algunas tardes rondaba por los lugares en los cuales sabía que me podría encontrar para caminar unas cuadras juntos, mientras me ayudaba a cargar los paquetes de ropa limpia que la señora me mandaba a buscar a la lavandería. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando esa noche volví al departamento, el coronel ya estaba allí; había llegado más temprano que lo de costumbre y la señora estaba hecha un cascabel. Hablaba y hablaba sin parar de la justicia divina, de que todo al fin y al cabo se paga en este mundo, de no se qué cosas de la Nación, de que por fin algo se iba a terminar. Me había encargado que preparase una cena especial porque en un rato llegaría el matrimonio Iturbe Zavalía que regresaba de unas cortas vacaciones en Europa. Cerca de las ocho y media, mientras acomodaba los platos, escuché la noticia, porque todo fue silencio; un silencio interesado y perverso. Ni bien se interrumpió la cadena nacional, el coronel apagó la radio, mientras la señora y sus invitados propusieron un brindis. Dios es justo decían mientras brindaban, y yo me acordaba que esas mismas palabras se las había escuchado al padre Damián allá en mi pueblo. Me preguntaba si en ese momento, justo en ese momento, Dios no había dejado de serlo. Y sin poder evitarlo, imaginé una lágrima pesada y caliente como la mía correr por la cara de Pablo, tal vez preguntándose lo mismo.Van a ser las once de la mañana y siento en al ambiente que la de hoy no es una mañana más, de esas que comienzo tendiendo las camas y termino inevitablemente en la cocina. Es raro que la señora ni siquiera me haya hablado del almuerzo, así que mejor me encierro en la cocina, preparo un mate y hojeo tranquila la última Radiolandia. Hoy; tiene que ser hoy, es lo único que alcancé a escucharle entre el murmullo de la pava en la hornalla y un trueno que sonó muy cerca. Pasaron apenas unos minutos y otro estruendo hizo estremecer los vidrios de la ventana, seguido de un zumbido igual al de un avión que se aleja. Y yo lo vi alejarse cuando me asomé al balcón, dejando una estela negra y pesada, sin entender qué estaba pasando. Después fue el infierno y entonces sí creí en lo que Pablo me había dicho aquella tarde. No pude evitar ni el llanto ni el miedo. Cerré el ventanal y busqué a la señora en el living. La señora reía como enloquecida y verla de ese modo me dio más temor. No tengas miedo, no queda otra cosa que matarlo, matarlo… ¿Matar a quién? Es la patria, la patria levantada… ¿o es que no entendés? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿La patria levantada? Pensé en la casita blanca de mi pueblo, en mi padre, en mi madre, en Pablo. Al fin y al cabo, ellos eran mi patria y me la estaban matando desde el cielo; desde ese lugar en donde habitaba la eterna bondad, como decía el padre Damián. Al atardecer, la señora me pidió que le sirviera un té mientras se escuchaban todavía algunas sirenas en la calle. El coronel no hablaba y escuchaba música, como ausente. A eso de las diez, tocaron el timbre. Servile un café a Monseñor ¡rápido! Y Monseñor lloraba; se agarraba la cabeza y lloraba ¡El templo, el templo…! ¡Salvajes! ¡Impíos! Mientras preparaba el café en la soledad de la cocina, volví a mirar la hoja del almanaque que guardaba en la cartera. Y recé. Le pedí a ese Dios del padre Damián, de Catamarca y de Valentín Alsina. por la casita blanca, por Pablo y por mí. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;*Dios en junio fue publicado en una antología (Dunken) y en la revista cultural "La tela de araña" (UTN)&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-3110549219255515742?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/3110549219255515742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/07/dios-en-junio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3110549219255515742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/3110549219255515742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/07/dios-en-junio.html' title='Dios en junio'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-gEbfZIKYBBM/Ti7QITogwTI/AAAAAAAAAt8/umGDab00Flg/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-1141430492286050819</id><published>2011-07-19T10:04:00.000-07:00</published><updated>2011-07-19T10:04:31.441-07:00</updated><title type='text'>Lisardo Zía: La única aspiración de América es América misma</title><content type='html'>&lt;strong&gt;por Alberto Buela&lt;/strong&gt; (*) &lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-G24az9OAmRQ/TiW5CwQGmTI/AAAAAAAAAt4/C5007hCjtMg/s1600/%25C3%25ADndice.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" m$="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-G24az9OAmRQ/TiW5CwQGmTI/AAAAAAAAAt4/C5007hCjtMg/s1600/%25C3%25ADndice.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si existe una disciplina olvidada en Suramérica en este último medio siglo pero que sigue produciendo en silencio, esa es la poesía y de entre los poetas son cientos los desconocidos. Acá hoy vamos a recordar a uno que ha sido, en su tiempo, muy conocido y que luego fue amurado al rincón de los olvidados. Se trata de Lisardo Zía (1900-1975), nacido en Rosario-Santa Fe y fallecido en Buenos Aires. Fue el mayor de siete hermanos, hijo de padres españoles don Lisardo y de Ramona García. Fue&amp;nbsp; un poeta con todas las letras cuyos poemas anduvieron y andan de aquí para allá sin ningún orden ni temático ni cronológico. La plenitud y fama como poeta la tuvo en el tiempo que se editó el diario &lt;em&gt;El Pampero &lt;/em&gt;que dirigió Enrique P. Osés de mediados de los años treinta hasta 1946. Fue un periódico que llegó a editar 100.000 ejemplares por tirada y donde siempre aparecía un poema o una humorada de Lisardo Zía. Cuando en 1938 un grupo de amigos lo insita a publicar su primer libro de versos donde pudiera recoger los esparcidos por todos lados y en cuanto publicación reclamara sus poemas. Cuenta su biógrafo que &lt;em&gt;“Hace un cuarto de siglo estuvo a punto de publicarlo, pero se arrepintió en cuanto llegó a sus oídos que existía, en la república literaria, el propósito de otorgarle un premio.”&lt;/em&gt; La publicación de su único poemario la realizó en 1962 el también periodista Luis Soler Cañas. Seis años más tarde publicó un pequeño trabajo de cincuenta y cuatro páginas titulado &lt;em&gt;De Carolis: Introducción a la exégesis de sus sofosonetos&lt;/em&gt;, Ed. Colombo, Buenos Aires, del que se editaron sólo 530 ejemplares. Fue escrito en homenaje a Victorino de Carolis, poeta y pintor también santafesino, y lleva un dibujo original coloreado a mano por César López Claro. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Zía trabajó en la edición de varias revistas: &lt;em&gt;Gaceta de Buenos Aires&lt;/em&gt; junto con Pedro y editó en muchas: &lt;em&gt;La Fronda, Sur, Nosotros, Megáfono, Martín Fierro, El Hogar, Criterio, Poesía, La Protesta, La Hora&lt;/em&gt;, etc. Su poesía se inscribe en la línea romántica de Juan Ramón Jiménez y de Antonio Machado pero su poesía satírico política es de un claro y límpido nacionalismo popular revolucionario en la misma línea de Enrique Pedro Osés, una especie de Ledesma Ramos en estas tierras del sur. Luego, pasando el tiempo, creó junto con Luis Cané, también rosarino, la sección diaria de “&lt;em&gt;Clarín porteño&lt;/em&gt;” en el diario homónimo. Los últimos años de Zía se hunden en una oquedad muy similar al de otros de sus colegas y amigos como Ramón Doll (1896-1970) o José Luis Torres (1901-1965). Es como un sino de los pensadores nacionalistas populares revolucionarios el llamado a silencio de sus últimos años. Es que en todos ellos, parece ser, que la Patria, que es el deber primero del pensar nacional, se transforma al final de sus días en un pensamiento sobre las postrimerías. De alguna manera, ellos vienen a aplicar en sus vidas aquel consejo de Platón de &lt;em&gt;“la filosofía como preparación para la muerte”.&lt;/em&gt; Que Dios nos pille confesados, nos dice Castellani, otro poeta nacional. Como anécdota traigamos a colación el soneto más angosto de lengua castellana que nos recuerda Lisardo Zía. No conocemos otro unisílabo con sentido poético completo como este:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;RESFRÍO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La&lt;br /&gt;tos&lt;br /&gt;nos&lt;br /&gt;da&lt;br /&gt;a&lt;br /&gt;los&lt;br /&gt;dos&lt;br /&gt;ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paz,&lt;br /&gt;ve,&lt;br /&gt;haz&lt;br /&gt;te&lt;br /&gt;con&lt;br /&gt;ron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mostrando un puro dominio de las formas poéticas pero sin mengua de su específico contenido poético queremos copiar su Soneto Ambidextro, rimado tanto a la izquierda como a la derecha. Cuando salió publicado en el diario &lt;em&gt;Clarín&lt;/em&gt; se dijo que era la primera vez en idioma castellano que se intentaba un doble juego de rimas extremas en cada verso.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Para jugar con una rima rara,&lt;br /&gt;Sueño de ocioso artífice pequeño,&lt;br /&gt;Compara mi compás el canto y cara:&lt;br /&gt;Empeño fútil y arduo desempeño.&lt;br /&gt;Alquitara de química preclara, &lt;br /&gt;Ensueño de humo, perfumado leño,&lt;br /&gt;Vara votiva, nardo sobre el ara, &lt;br /&gt;Sedeño filtro, néctar y beleño,&lt;br /&gt;Amapola sensible que tremola, &lt;br /&gt;Estrella que luz música destella,&lt;br /&gt;Ola en vigilia en la rivera sola: &lt;br /&gt;Doncella, lira al viento, tras la huella,&lt;br /&gt;Viola marfílea de la caracola, &lt;br /&gt;Bella que esconde el canto de la estrella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Habiendo tantas tesis al ñudo que realizan nuestros cientos de estudiantes de literatura, bien podría alguno de ellos ocuparse de recoger la inmensa cantidad de materiales poéticos y en prosa de un autor tan significativo para el campo nacional y popular. Es un trabajo que está pendiente y sobre el que no hay nada. El motivo de este artículo breve es despertar ese interés. &lt;/div&gt;(*) alberto.buela @gmail. com &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6095023226160298435-1141430492286050819?l=hernandezarregui.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/feeds/1141430492286050819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/07/lisardo-zia-la-unica-aspiracion-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/1141430492286050819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6095023226160298435/posts/default/1141430492286050819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hernandezarregui.blogspot.com/2011/07/lisardo-zia-la-unica-aspiracion-de.html' title='Lisardo Zía: La única aspiración de América es América misma'/><author><name>CENTRO DE ESTUDIOS HERNANDEZ ARREGUI</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CAre2Twqnzs/SRDti9V0b6I/AAAAAAAAAEU/f2xUBcLezic/S220/PIC_0540.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-G24az9OAmRQ/TiW5CwQGmTI/AAAAAAAAAt4/C5007hCjtMg/s72-c/%25C3%25ADndice.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6095023226160298435.post-4094708866252366828</id><published>2011-07-14T09:28:00.000-07:00</published><updated>2011-07-14T09:29:12.211-07:00</updated><title type='text'>Manuel Ortiz Pereyra: una luz entre tanta oscuridad</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2FK0rtPcBOo/Th8S_fdAClI/AAAAAAAAAt0/4SOXwUoOIsk/s1600/%25C3%25ADndice.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="233" m$="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-2FK0rtPcBOo/Th8S_fdAClI/AAAAAAAAAt0/4SOXwUoOIsk/s320/%25C3%25ADndice.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por Daniel Eduardo Galasso &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;-I-&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;"Hermano y compatriota: ¿Quiere Usted saber que es la República Argentina? Tome un mapa plano del mundo, extiéndalo sobre una mesa y dóblelo por la mitad de abajo para arriba, de modo que el Ecuador quede como lomo de la dobladura. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;Observará enseguida que nuestra Argentina superpuesta sobre la América del Norte cubre un espacio que abarca desde la mitad de México hasta casi la mitad sud del Canadá. ¿Quiere saber más?: Mida la distancia que separa a la Argentina de la línea del Ecuador y de la línea del Polo. Encontrará que está equidistante de ambos climas extremos. ¿Quiere saber algo más?: Corte el mapa mundi por la dobladura y superponga la hoja que contiene el mapa de la Argentina sobre los mapas de Europa, de Asia, de África y de Oceanía teniendo cuidado de seguir la línea del Ecuador. No encontrará ningún otro país mejor colocado sobre la superficie del planeta. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;Eso le dice a Usted que debe inclinarse y rezar su oración más sentida loando a Dios por el beneficio que le ha hecho al ponerlo para vivir en la más privilegiada zona del mundo de su creación. Ahora lleve las manos a su bolsillo y cuente sus moneditas, ¡Qué contraste! Ahí está su vida en plena República Argentina en el siglo de la más esplendorosa civilización. No tiene Usted en definitiva más que un bello suelo, para ser enterrado. Nuestras grandes riquezas están en manos de media docena de firmas y los habitantes de la Argentina vivimos en permanente crisis económica".&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El pensamiento de Ortiz Pereyra concibe a la soberanía nacional como un todo integralmente articulado que abarca al territorio, la política, la economía y la cultura. No concibe que un proyecto de país sostenido desde concepciones coloniales, producto de una erudición europea a la que caracteriza como enfermedad americana y muy especialmente argentina. Al respecto, expresaba en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La tercera&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;emancipación&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (1926): &lt;em&gt;“Cuando Cristóbal Colón descubrió la América, según Parra y otros autores, los aborígenes no tenían libros. Después, los europeos que vinieron a poblar estas tierras, tampoco los tuvieron, porque parece averiguado que no les eran necesarios. Pasaron algunos siglos, desde 1492, hasta que los indígenas, mulatos, mestizos y criollos sintiesen la necesidad y tuvieran la oportunidad de leer libros. Cuando esto ocurrió, tampoco había libros en América y los americanos estudiosos tuvieron que encargarlos a Europa. (…) Durante estos largos años, algunos europeos publicaron estudios, especialmente históricos, sobre asuntos de América. Y todos miraron, según Perogrullo, las cuestiones criollas con sus ojos extranjeros. Y ocurrió que, cuando los americanos se vieron en la necesidad de publicar libros, se encontraron con la correlativa obligación de apoyar sus tesis en citas de los únicos autores de entonces, todos extranjeros.”&lt;/em&gt; Irónicamente, concluye diciendo:&lt;em&gt; “Es curioso, no obstante, observar que los franceses, los ingleses, los rusos, los alemanes, etc. cuando tratan sus asuntos, no consultan nuestros precedentes, ni siquiera los de sus vecinos. ¡Qué gringos más raros!…” &lt;/em&gt;Así, esta sentencia expresada con simple agudeza, marca a fuego mediante la reducción al absurdo casi una constante en nuestra historia, cuyas muestras más visibles en el continente y más precisamente en la Argentina incluyen desde la intervención armada destinada al cobro compulsivo de deudas hasta el conflicto armado sostenido en 1982 con Inglaterra por las Islas Malvinas. Pero todo pensamiento colonial necesita de intérpretes, de técnicos y literatos, que divulguen teorías y doctrinas beneficiosas únicamente para aquéllos factores de poder que las impusieron. Fue la tarea que se impuso la “intelligentzia” argentina durante la Década Infame, que fuera derrotada en 1945 con el advenimiento del peronismo para retornar a partir de 1955 y mostrar su máxima expresión en la década de los ’90, ahora con un sesgo definido como “pragmatismo”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decía Manuel Ortiz Pereyra en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El S.O.S. de mi pueblo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (1935): &lt;em&gt;“Para ocultar sus siniestras manipulaciones, destinadas a empobrecer técnicamente al pueblo, los monopolizadores extranjeros de los pingües negocios existentes en la Argentina, se sirven de técnicos alquilones que hablan o escriben sobre teorías o doctrinas de utilidad para sus alquiladores. Ellos son los sostenedores de comprar a quien nos compra, cumplir con dignidad nuestros compromisos en el exterior, de ahorrar sobre el hambre y la sed del pueblo, crear el consorcio ferroviario, hacer la coordinación de transportes, respetar los derechos y los intereses creados, congelar y descongelar, dictar las leyes de defensa social y otras leyes sociales protectoras del trabajo… de los patrones.” &lt;/em&gt;Asimismo, no concibe una literatura que no sea militante, que no se encuentre al servicio del esclarecimiento de la problemática nacional y más precisamente a los mecanismos de dominación por parte de los centros internacionales de poder. Al respecto, también en la obra citada precedentemente, manifiesta: &lt;em&gt;“El literato argentino, representativo de la intelectualidad argentina, escribe versos, novelas, cuentos y narraciones de entretenimientos. Se inspira un poco más y hace poesías, de las buenas, de esas que hacen parar los pelos de punta. Sigue inspirándose y remonta su vuelo lírico cantando a las estrellas, a la mujer amada, a la patria, a la bandera azul y blanca… Entonces, entra en operaciones el descuidista y nos sustrae el trigo, el lino, el maíz, la carne, con una suavidad tan delicada como la del lancero auténtico, de la plataforma del ómnibus.” &lt;/em&gt;Introduciendo aún más la daga en lo profundo de la cuestión, Ortiz Pereyra señala al sistema educativo imperante en 1926 disociado de la realidad de entonces, permitiéndose de ese modo el accionar de los técnicos y literatos propagadores de intereses ajenos los unos y de una especie de arte vacío los otros: &lt;em&gt;“La Escuela enseña, indudablemente, mucho. Tanto que cualquier caballero de 40 años, podría representar un buen papel de hombre erudito en sociedad, si retuviera en su memoria la mitad de lo que estudió a través de los 5 o 6 grados de su escuela elemental. Pero, ¿se leen los periódicos del día en las clases de lectura? Los periódicos son, sin embargo, incomparables libros, como que son el libro mismo de la vida. Y es así como tropezamos a cada paso con jóvenes aplicados e inteligentes que saben disertar con elegancia sobre las guerras Púnicas, por ejemplo, pero pierden la línea cuando se trata de asuntos de actualidad y de interés inmediato. La vida va, indudablemente, por un camino y la escuela, por otro.” &lt;/em&gt;El fruto de ese sistema lo resume sin ambages: &lt;em&gt;“Los ingleses saben lo que dicen cuando igualan, mediante un anagrama, la palabra argentino con la palabra ignorante.”&lt;/em&gt; No obstante, de este dolor de Ortiz Pereyra, surgirá un faro que aún ilumina el pensamiento nacional: FORJA. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;-II-&lt;/strong&gt;﻿&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;“A la patria se la llevan/con yanquis y con ingleses;/al pueblo mal le parece/ pero se hacen los que no oyen:/¡Desde que falta Yrigoyen/la han sacao de sus trece!”&lt;/em&gt; Así plasmaba Arturo Jauretche en un fragmento de su poema &lt;em&gt;El Paso de los Libres&lt;/em&gt;, escrito en la cárcel en 1933, las dos cuestiones que desvelarán a los yrigoyenistas: el desvío principista e ideológico en que cayera la UCR a partir del golpe de 1930 y la abulia de las masas populares respecto del acontecer político y económico en la república agropecuaria. No obstante ello, las fallidas intentonas revolucionarias radicales encabezadas por los tenientes coroneles Gregorio Pomar en Enero de 1932 y Roberto Bosch en Diciembre de 1933, ésta última con epicentro en las ciudades de Paso de los Libres y Santo Tomé en la Provincia de Corrientes -que diera lugar al mencionado poema de Jauretche- mostraba que aún existían sectores del radicalismo dispuestos a retomar el cauce nacional y popular que le diera origen. El “Manifiesto de los radicales fuertes” de 1934, firmado entre otros por Ortiz Pereyra, Luis Dellepiane, Homero Manzione (Manzi) y Gabriel del Mazo, reafirmaba la abstención electoral como método hasta asunción del poder en prosecución de los fines que consideraba como “esencia de la UCR”, a saber: &lt;em&gt;1) “Promover la reconquista de la soberanía económica de la nación argentina y de todas las naciones latinoamericanas mediante la anulación inmediata de todos los tratados, contratos, leyes o sentencias por las cuales se han dado o reconocido concesiones a empresas mercantiles.”; 2) “Promover la reconquista de la soberanía política de la nación argentina y de todas las naciones latinoamericanas por la anulación absoluta de todas las facultades dadas o reconocidas a toda institución educacional que no se inspire en&lt;/em&gt; &lt;em&gt;los principios de la revolución americana.”: 3) “Abolir todos los privilegios.”; 4) “Establecer las nuevas instituciones, basadas en la colaboración continental y en la seguridad económica y cultural de todos y cada uno de los habitantes.”; 5) Restituir al ejército la integridad de la misión que le asignara San Martín, de defender la soberanía nacional y cumplir los mandatos legítimos conducentes a asegurar la libertad y voluntad del pueblo.”&lt;/em&gt; Los principios apuntaban a desarmar la “factoría elegante”, concepto a través del cual Ortiz Pereyra definiera a la Argentina en 1928, en un marco de referencia continental y con una clara unidad de acción sobre tres ejes básicos: el cuestionamiento de las concesiones otorgadas a empresas extranjeras que permitían la explotación de los servicios públicos esenciales y el dominio de los resortes financieros, una educación americanista y la reconquista de la soberanía política de los pueblos de las naciones latinoamericanas. Ortiz Pereyra y su grupo afín sabían bien de qué cosa hablaban. Algunos políticos y periodistas ingleses o funcionarios locales de las empresas británicas también. Decía Guillermo Leguizamón, director de los ferrocarriles ingleses en la Argentina, en 1933: &lt;em&gt;“La Argentina es una de las joyas más preciadas de la corona de su graciosa majestad”.&lt;/em&gt; En el mismo año, declaraba el parlamentario inglés Sir Herbert Samuel en la Cámara de los Comunes: &lt;em&gt;“Siendo de hecho la Argentina una colonia de Gran Bretaña, le conviene incorporarse al Imperio”.&lt;/em&gt; También William Burton en “The Spectator” y en febrero de 1933, escribía: &lt;em&gt;“En materia económica la Argentina hace tiempo que es prácticamente una colonia británica”.&lt;/em&gt; Escribe Ortiz Pereyra en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El S.O.S. de mi Pueblo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (1935): &lt;em&gt;“Un litro de vino de San Juan o Mendoza cuesta, al bodeguero, cuando está listo para cargarlo y venderlo, esta sumita: 0,10 (diez centavos). El Ferrocarril Pacífico, por transportarlo a los centros de consumo, cobra seis centavos por litro, o sea: el 60 % de lo que cuesta producirlo. Queda asociado a los vitivinicultores llevándose el 60 % y dejándoles el 40 %. El Pacífico es, pues, dueño de las Provincias de Mendoza y de San Juan, en mejores condiciones y en mayor proporción que los dueños de campos, viñedos y bodegas. Estos tienen que sufrir todo género de contingencias climatéricas y de plagas. El Pacífico, en cambio, só
